Durante años, y con la salvedad de Mazda, la industria del automóvil aplicó la fórmula del downsizing para reducir el consumo de gasolina: motores más pequeños, menos cilindros y un turbo mediante para compensar la pérdida de potencia. Pero Toyota está preparando una solución que parece ir a contracorriente. Su próxima generación de híbridos utilizará un nuevo motor 1.5 de cuatro cilindros que será incluso más compacto que el actual 1.5 de tres cilindros. Un cuatro cilindros más pequeño que el actual motor de tres Según la documentación técnica de Toyota, el nuevo motor atmosférico ocupará un 10% menos espacio y será un 10% más bajo que el tricilíndrico actual que llevan, por ejemplo, el Yaris y el Yaris Cross. El protagonista de esta historia es un motor de gasolina de 1.5 litros completamente nuevo, desarrollado desde cero para trabajar en un sistema híbrido. Toyota prepara dos versiones, una atmosférica y otra turboalimentada, aunque la primera resulta especialmente interesante porque está llamada a cubrir el rango de prestaciones que actualmente ofrecen sus híbridos con motores 1.5 y 1.8. ¿Cómo lo ha hecho Toyota? Ha recurrido a un motor de carrera más corta, es decir, los pistones recorren una distancia menor dentro de los cilindros. Esto permite reducir la altura del bloque y facilita diseñar un motor más bajo, aunque haya un cilindro más. Y tiene otra ventaja. Un cuatro cilindros en línea tiene, por su propia arquitectura, un mejor equilibrio de determinadas vibraciones que un tres cilindros convencional. Vamos, que tiene menos vibraciones y un funcionamiento más fino. El motor eléctrico cambia las reglas del juego Un motor de carrera corta puede presentar, en teoría, ciertas desventajas a la hora de entregar par a bajo régimen, pero la asistencia eléctrica ayuda a compensarlas. Aquí entra en juego la segunda parte de la historia. El motor eléctrico tendrá mayor protagonismo, lo cual ha permitido diseñar el motor de gasolina pensando más en la eficiencia que en ofrecer una respuesta contundente a bajas revoluciones. Y de aquí que los ingenieros hayan tenido más libertad para elegir las dimensiones internas del motor y reducir su tamaño, algo que tendrá consecuencias en el diseño de los futuros híbridos de Toyota. Se rebajará la altura del capó y, en definitiva, se parecerán más a un eléctrico puro. La electricidad también servirá para mejorar la combustión Uno de los detalles más interesantes que ha revelado Toyota es que sus futuros sistemas podrán utilizar las señales del motor eléctrico para estimar cómo se está produciendo la combustión en cada cilindro. La idea es la siguiente: cada combustión genera un impulso de par que se transmite al cigüeñal y afecta al comportamiento del conjunto mecánico. Al analizar las señales eléctricas del sistema híbrido, Toyota pretende obtener información sobre el estado de la combustión en los distintos cilindros. Con esos datos, la gestión electrónica podrá ajustar parámetros como la cantidad de combustible inyectado y el nivel de asistencia eléctrica, buscando que el motor funcione de manera más eficiente. El motor eléctrico no sustituirá a todos los sensores convencionales, pero será una fuente adicional de información para que las dos partes del sistema híbrido (térmica y eléctrica) se coordinen mejor. Toyota quiere reducir el consumo más de un 15% Todo este desarrollo persigue un objetivo muy concreto: Toyota aspira a mejorar la eficiencia de combustible de su próxima generación híbrida en más de un 15%. Además de utilizar el nuevo motor de cuatro cilindros, el cual reducirá las pérdidas por fricción, el sistema híbrido tendrá nuevos motores eléctricos e inversores más compactos y eficientes. Toyota todavía no ha confirmado qué modelos estrenarán estas mecánicas y tampoco ha publicado las cifras de potencia y consumo homologado, aunque si se aplican en sus modelos más ahorradores, que actualmente homologan menos de 4 l/100 km, con este nuevo sistema híbrido podríamos estar hablando de consumos de 3,3-3,4 litros que son cifras espectaculares para un coche no enchufable.
Toyota vuelve a apostar por los 4 cilindros: su nuevo motor 1.5 ocupará menos espacio que el actual de tres y gastará menos gasolina
Durante años, y con la salvedad de Mazda, la industria del automóvil aplicó la fórmula del downsizing para reducir el consumo de gasolina: motores más pequeños, menos cilindros y un turbo mediante para compensar la pérdida de potencia. Pero Toyota está preparando una solución que parece ir a contracorriente. Su próxima generación de híbridos utilizará un nuevo motor 1.5 de cuatro cilindros que será incluso más compacto que el actual 1.5 de tres cilindros. Un cuatro cilindros más pequeño que el actual motor de tres Según la documentación técnica de Toyota, el nuevo motor atmosférico ocupará un 10% menos espacio y será un 10% más bajo que el tricilíndrico actual que llevan, por ejemplo, el Yaris y el Yaris Cross. El protagonista de esta historia es un motor de gasolina de 1.5 litros completamente nuevo, desarrollado desde cero para trabajar en un sistema híbrido. Toyota prepara dos versiones, una atmosférica y otra turboalimentada, aunque la primera resulta especialmente interesante porque está llamada a cubrir el rango de prestaciones que actualmente ofrecen sus híbridos con motores 1.5 y 1.8. ¿Cómo lo ha hecho Toyota? Ha recurrido a un motor de carrera más corta, es decir, los pistones recorren una distancia menor dentro de los cilindros. Esto permite reducir la altura del bloque y facilita diseñar un motor más bajo, aunque haya un cilindro más. Y tiene otra ventaja. Un cuatro cilindros en línea tiene, por su propia arquitectura, un mejor equilibrio de determinadas vibraciones que un tres cilindros convencional. Vamos, que tiene menos vibraciones y un funcionamiento más fino. El motor eléctrico cambia las reglas del juego Un motor de carrera corta puede presentar, en teoría, ciertas desventajas a la hora de entregar par a bajo régimen, pero la asistencia eléctrica ayuda a compensarlas. Aquí entra en juego la segunda parte de la historia. El motor eléctrico tendrá mayor protagonismo, lo cual ha permitido diseñar el motor de gasolina pensando más en la eficiencia que en ofrecer una respuesta contundente a bajas revoluciones. Y de aquí que los ingenieros hayan tenido más libertad para elegir las dimensiones internas del motor y reducir su tamaño, algo que tendrá consecuencias en el diseño de los futuros híbridos de Toyota. Se rebajará la altura del capó y, en definitiva, se parecerán más a un eléctrico puro. La electricidad también servirá para mejorar la combustión Uno de los detalles más interesantes que ha revelado Toyota es que sus futuros sistemas podrán utilizar las señales del motor eléctrico para estimar cómo se está produciendo la combustión en cada cilindro. La idea es la siguiente: cada combustión genera un impulso de par que se transmite al cigüeñal y afecta al comportamiento del conjunto mecánico. Al analizar las señales eléctricas del sistema híbrido, Toyota pretende obtener información sobre el estado de la combustión en los distintos cilindros. Con esos datos, la gestión electrónica podrá ajustar parámetros como la cantidad de combustible inyectado y el nivel de asistencia eléctrica, buscando que el motor funcione de manera más eficiente. El motor eléctrico no sustituirá a todos los sensores convencionales, pero será una fuente adicional de información para que las dos partes del sistema híbrido (térmica y eléctrica) se coordinen mejor. Toyota quiere reducir el consumo más de un 15% Todo este desarrollo persigue un objetivo muy concreto: Toyota aspira a mejorar la eficiencia de combustible de su próxima generación híbrida en más de un 15%. Además de utilizar el nuevo motor de cuatro cilindros, el cual reducirá las pérdidas por fricción, el sistema híbrido tendrá nuevos motores eléctricos e inversores más compactos y eficientes. Toyota todavía no ha confirmado qué modelos estrenarán estas mecánicas y tampoco ha publicado las cifras de potencia y consumo homologado, aunque si se aplican en sus modelos más ahorradores, que actualmente homologan menos de 4 l/100 km, con este nuevo sistema híbrido podríamos estar hablando de consumos de 3,3-3,4 litros que son cifras espectaculares para un coche no enchufable.
