Isaías dejó al menos dos muertos y 853.000 clientes sin energía eléctrica en los estados de Georgia, Florida y Alabama, tras tocar tierra como huracán de categoría 2. Se debilitó este sábado hasta convertirse en un ciclón postropical, aunque persiste el riesgo de lluvias intensas e inundaciones. Estados Unidos aprobó declaraciones de emergencia para ambos estados.