Los ataques entre Estados Unidos e Irán y las restricciones a la navegación por el estrecho de Ormuz volvieron a impulsar los precios del crudo. El barril europeo Brent superó la barrera de los 100 dólares, mientras el encarecimiento de la energía presiona a los mercados, la inflación y el costo de los combustibles, sobre todo en Occidente.