La epidemia de ébola más mortal de la historia de la República Democrática del Congo se ha cobrado la vida de 3.007 personas, según las cifras oficiales, mientras que los casos superan los 6.100 y la variante Bundibugyo se sigue propagando a una velocidad sin precedentes. El jefe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que el rastreo de las cadenas de contagio no es suficiente y que se debe ampliar la respuesta internacional a la crisis sanitaria.