Ford ha puesto nombre y precio al vehículo con el que pretende corregir uno de los mayores tropiezos de su historia reciente. La nueva Ford Fathom será una pick-up eléctrica de tamaño medio, costará solo 28.350 dólares en su versión de acceso y llegará a los concesionarios estadounidenses en otoño de 2027. El anuncio llega después de que Ford asumiera a finales de 2025 un impacto contable de 19.500 millones de dólares -unos 16.800 millones de euros al cambio actual- relacionado con la reestructuración de su negocio eléctrico. Aquella decisión supuso cancelar varios modelos, revisar inversiones en baterías y abandonar la estrategia de competir con vehículos grandes y caros, iniciada con la F-150 Lightning eléctrica. Ford F-150 Lightning Switchgear La Fathom es justo lo contrario: un vehículo más pequeño, barato y diseñado para reducir costes desde el primer tornillo hasta el último. Quizá un último intento de Ford para demostrar que todavía puede fabricar un coche eléctrico rentable y asequible en Estados Unidos. Una pick-up eléctrica "mediana" por menos de 30.000 dólares El precio anunciado de 28.350 dólares no incluye los 1.595 dólares correspondientes al transporte y la entrega. La factura real partirá, por tanto, de 29.945 dólares, ligeramente por debajo de la barrera psicológica de los 30.000. Esto situará a la Fathom entre los modelos más baratos de Ford y prácticamente al nivel de la Maverick, su pick-up compacta de combustión e híbrida. También la colocará en un grupo cada vez más reducido: según los datos de Edmunds actualizados hasta mayo de 2026, en Estados Unidos solo hay 36 modelos (de cualquier fuente de energía) con un precio inicial inferior a 30.000 dólares. Ford aún no ha comunicado la autonomía, la capacidad de la batería ni la potencia. Sí ha confirmado que el precio corresponde a la versión con batería de autonomía estándar y que todas las unidades saldrán de fábrica con el hardware necesario para activar BlueCruise, su sistema de conducción sin manos en determinadas carreteras. Los primeros "datos", o pistas, que ha dado Ford son las siguientes: Tendrá un volumen interior mayor que el de un Toyota RAV4 Equipará de serie carga bidireccional y llave digital Dentro tendrá una gran pantalla de alta resolución Como su hermana mayor, la F-150 Lightning, tendrá un maletero delantero De momento la compañía no ha publicado ninguna imagen del vehículo, pero sí sabemos que BlueCruise tendrá integración con Apple Maps para ofrecer una experiencia "más fluida" al incorporarse y al salir de una autovía/autopista. En Estados Unidos las reservas se abrirán a comienzos de 2027, cuando también se presentará el diseño definitivo. Una fábrica dividida en tres para recortar costes La verdadera apuesta no está únicamente en el vehículo como tal. Ford ha desarrollado la Fathom mediante un nuevo equipo especializado, instalado en California, y ha creado una nueva plataforma eléctrica que servirá para toda una familia de vehículos asequibles. También cambiará la forma de fabricarlos. La planta de Louisville, en Kentucky, sustituirá la tradicional cadena de montaje larga por una estructura en forma de árbol, un nuevo método de fabricación llamado "Ford Universal EV Production System" del que te hablé en detalle hace unos meses. Tres líneas producirán simultáneamente la sección delantera, la trasera y la parte central, formada por la batería estructural y los asientos. Los tres bloques se unen al final. De esta manera, se reducen desplazamientos, componentes y tiempo de trabajo. Ford necesita que este sistema sea más eficiente, por lo civil o por lo criminal, porque el margen en un eléctrico de menos de 30.000 dólares será mínimo. La marca se juega no todo, pero sí muchísimo. Los eléctricos han hecho un enorme agujero hasta ahora De los 19.500 millones de agujero que ha dejado su reajuste eléctrico, aproximadamente 8.500 millones estaban relacionados con modelos cancelados, 6.000 millones con la ruptura de su alianza de baterías con SK On y otros 5.000 millones con gastos de otros programas. La Fathom deberá probar y demostrar que semejante golpe ha servido para algo. Ford ya ha comprobado que fabricar eléctricos grandes y relativamente caros, como la F-150 Lightning o el Mustang Mach-E, no garantiza beneficios. Ahora lo que intentará hacer es acercarse al modelo industrial de Tesla y de los fabricantes chinos: menos piezas, procesos más simples y plataformas capaces de producir varios vehículos. Ford Mustang Mach-E Rally. Por el momento, su lanzamiento está confirmado para Estados Unidos, pero no hay noticias para Europa. Sin embargo, con un tamaño algo más moderado, y siendo cero emisiones, podríamos verla también a este lado del Atlántico. En cualquier caso, estamos, probablemente, ante el vehículo más importante para Ford en su historia reciente por lo que significa a nivel estratégico e industrial. Si Ford consigue venderla de forma rentable, habrá encontrado la pieza que faltaba en su estrategia. Si no lo logra, tendrá un buen problema.