El nuevo mandatario mantiene una relación cercana con el Gobierno de Donald Trump y cuenta con una larga trayectoria personal y profesional en Miami, Estados Unidos. Más allá de las implicaciones que este vínculo pueda tener para la política exterior colombiana, un grupo de juristas y dirigentes opositores sostiene que la ciudadanía estadounidense de De la Espriella podría ser incompatible con el ejercicio del cargo de jefe de Estado de Colombia.