Unos millonarios querían construir una ciudad en medio de un secarral que no convenció a nadie. Han tenido otra idea: un astillero
Los vecinos del condado de Solano, al noroeste del área de la bahía de San Francisco, se dieron cuenta de que alguien había estado comprando en secreto una gran cantidad de tierras de cultivo. De hecho, hasta el ejército preguntó quién había estado comprando todas las tierras de los alrededores de una de sus bases militares situadas en ese condado. Tras muchas investigaciones, se supo que detrás de esas compras había un grupo de multimillonarios de Silicon Valley con un plan tan utópico como polémico: levantar una ciudad entera desde cero, en mitad de campos de secano. Una compra de tierras hecha en secreto. Todo empezó en 2018, cuando una empresa llamada Flannery Associates fue adquiriendo, poco a poco, parcelas agrícolas por todo el condado. Los propietarios recibían cifras muy por encima del valor de mercado, pero nadie sabía quién estaba detrás de la compra. El propio condado detectó que una sola compañía estaba comprando grandes cantidades de terreno y pidió explicaciones. No fue hasta 2023 cuando salió a la luz que Flannery era en realidad el brazo inmobiliario de California Forever, y que los inversores llevaban desde 2018 comprando en secreto tierra en Solano, hasta anunciar por fin su verdadero propósito: construir allí una ciudad nueva. Para entonces ya sumaban unas 24.281 hectáreas y entre 800 y 900 millones de dólares invertidos. En Xataka En 2008 China instalaba estaciones de metro en medio de la nada. En 2026 hemos descubierto lo ingenuos que fuimos Quién pone el dinero. El nombre que da la cara es Jan Sramek, un antiguo operador de Goldman Sachs de origen checo. Pero detrás del proyecto están inversores de Silicon Valley como la viuda de Steve Jobs, Laurene Powell Jobs, el cofundador de LinkedIn Reid Hoffman y el inversor de capital riesgo Marc Andreessen, además de Michael Moritz, ex socio de Sequoia Capital. Su idea inicial era construir una ciudad transitable al estilo del West Village neoyorquino, pensada para atraer a empleados de alto poder adquisitivo acuciados por la escasez de vivienda en Silicon Valley. El plan se sostenía sobre el papel, pero necesitaba algo que solo los votantes del condado de Solano podían otorgar: cambiar la ley "Iniciativa de Crecimiento Ordenado" del condado de Solano de 1984, conocida como Medida A, que protege el suelo agrícola. Sin ese permiso de los ciudadanos no había ciudad posible. El agua, el gran obstáculo. Ahí empezaron los problemas. Solano no es una zona con agua sobrante, y los vecinos vieron enseguida el riesgo de desabastecimiento por construir una nueva ciudad e incrementar el consumo. El congresista John Garamendi, una de las voces más críticas con el proyecto, aseguró que " Desde el principio, he sostenido que el proyecto propuesto era solo una quimera, no un plan real. Acelerar el proceso sin una revisión ambiental y comunitaria exhaustiva habría sido desastroso para los residentes actuales del condado de Solano", criticando que el proyecto que no tenía en cuenta que era un emplazamiento sin agua, sin saneamiento y sin carreteras. La compañía trató de impulsar una campaña para ganar el voto de la ciudadanía en 2024 que se convirtió en una de las más caras de la historia del condado, y aun así no bastó. La votación se retiró y el proyecto quedó, de momento, congelado. En Xataka El megatrasvase: China está ejecutando el mayor proyecto de ingeniería hidráulica de la historia delante de nuestros ojos El giro hacia el astillero. Tras ese golpe a la continuidad del proyecto, California Forever cambió de argumentos. En vez de vender primero una ciudad en medio de la nada, ahora vende un plan de industrialización con conexiones con el ejército: un astillero en el que construir barcos equipados con la última tecnología en defensa naval, y cerca de la base militar de Travis. El nuevo plan pivota sobre dos ejes. Por un lado, la Solano Foundry, un parque industrial de unas 850 hectáreas situado a poco más de una hora de San Francisco que pretende convertirse en la fábrica para los proyectos de robótica y materializar todo el I+D de Silicon Valley. Por otro, el Solano Shipyard, un complejo de unas 3.035 hectáreas pensado para albergar varios astilleros dedicados a construcción naval militar y civil. La idea con este giro es claramente atraer primero al tejido industrial y el empleo, para después cubrir la necesidad habitacional de sus trabajadores construyendo la ciudad que había proyectado desde el principio. Billionaire Bunker: la isla donde los multimillonarios se están aislando del resto de la humanidad Sindicatos, Trump y lo que falta por decidir. Para ganarse a Solano esta vez, California Forever ha jugado otra carta: los sindicatos. La empresa firmó con el consejo de gremios de la construcción y el sindicato de carpinteros un acuerdo laboral para los próximos 40 años sobre las 28.328 hectáreas de terreno que posee, en la que se compromete a contratar a sus afiliados en la construcción de esa ciudad. El discurso también se apoya en la política nacional y desde California Forever defienden que levantar astilleros en la costa oeste es necesario para hacer frente a China, y ha buscado encajar el proyecto en la SHIPS Act, la ley que Trump ha impulsado para reindustrializar la industria naval de EEUU. Un informe encargado por el Bay Area Council calcula unos 215.000 millones de dólares en inversión privada y la generación de 530.000 empleos en este plan de industrialización de la zona. Sin embargo, el astillero sigue sin permiso del condado, y el terreno elegido está pegado al espacio protegido Suisun Marsh, uno de los humedales de agua salobre más grandes de la costa oeste. El agua, otra vez, decidirá si este proyecto se queda en promesa o se convierte en algo real. En Xataka | La otra guerra entre EEUU y China está en los astilleros Imagen | Unsplash (Daniel J. Schwarz, Charlie Houston) (function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })(); - La noticia Unos millonarios querían construir una ciudad en medio de un secarral que no convenció a nadie. Han tenido otra idea: un astillero fue publicada originalmente en Xataka por Rubén Andrés .
Los vecinos del condado de Solano, al noroeste del área de la bahía de San Francisco, se dieron cuenta de que alguien había estado comprando en secreto una gran cantidad de tierras de cultivo. De hecho, hasta el ejército preguntó quién había estado comprando todas las tierras de los alrededores de una de sus bases militares situadas en ese condado. Tras muchas investigaciones, se supo que detrás de esas compras había un grupo de multimillonarios de Silicon Valley con un plan tan utópico como polémico: levantar una ciudad entera desde cero, en mitad de campos de secano. Una compra de tierras hecha en secreto. Todo empezó en 2018, cuando una empresa llamada Flannery Associates fue adquiriendo, poco a poco, parcelas agrícolas por todo el condado. Los propietarios recibían cifras muy por encima del valor de mercado, pero nadie sabía quién estaba detrás de la compra. El propio condado detectó que una sola compañía estaba comprando grandes cantidades de terreno y pidió explicaciones. No fue hasta 2023 cuando salió a la luz que Flannery era en realidad el brazo inmobiliario de California Forever, y que los inversores llevaban desde 2018 comprando en secreto tierra en Solano, hasta anunciar por fin su verdadero propósito: construir allí una ciudad nueva. Para entonces ya sumaban unas 24.281 hectáreas y entre 800 y 900 millones de dólares invertidos. En Xataka En 2008 China instalaba estaciones de metro en medio de la nada. En 2026 hemos descubierto lo ingenuos que fuimos Quién pone el dinero. El nombre que da la cara es Jan Sramek, un antiguo operador de Goldman Sachs de origen checo. Pero detrás del proyecto están inversores de Silicon Valley como la viuda de Steve Jobs, Laurene Powell Jobs, el cofundador de LinkedIn Reid Hoffman y el inversor de capital riesgo Marc Andreessen, además de Michael Moritz, ex socio de Sequoia Capital. Su idea inicial era construir una ciudad transitable al estilo del West Village neoyorquino, pensada para atraer a empleados de alto poder adquisitivo acuciados por la escasez de vivienda en Silicon Valley. El plan se sostenía sobre el papel, pero necesitaba algo que solo los votantes del condado de Solano podían otorgar: cambiar la ley "Iniciativa de Crecimiento Ordenado" del condado de Solano de 1984, conocida como Medida A, que protege el suelo agrícola. Sin ese permiso de los ciudadanos no había ciudad posible. El agua, el gran obstáculo. Ahí empezaron los problemas. Solano no es una zona con agua sobrante, y los vecinos vieron enseguida el riesgo de desabastecimiento por construir una nueva ciudad e incrementar el consumo. El congresista John Garamendi, una de las voces más críticas con el proyecto, aseguró que " Desde el principio, he sostenido que el proyecto propuesto era solo una quimera, no un plan real. Acelerar el proceso sin una revisión ambiental y comunitaria exhaustiva habría sido desastroso para los residentes actuales del condado de Solano", criticando que el proyecto que no tenía en cuenta que era un emplazamiento sin agua, sin saneamiento y sin carreteras. La compañía trató de impulsar una campaña para ganar el voto de la ciudadanía en 2024 que se convirtió en una de las más caras de la historia del condado, y aun así no bastó. La votación se retiró y el proyecto quedó, de momento, congelado. En Xataka El megatrasvase: China está ejecutando el mayor proyecto de ingeniería hidráulica de la historia delante de nuestros ojos El giro hacia el astillero. Tras ese golpe a la continuidad del proyecto, California Forever cambió de argumentos. En vez de vender primero una ciudad en medio de la nada, ahora vende un plan de industrialización con conexiones con el ejército: un astillero en el que construir barcos equipados con la última tecnología en defensa naval, y cerca de la base militar de Travis. El nuevo plan pivota sobre dos ejes. Por un lado, la Solano Foundry, un parque industrial de unas 850 hectáreas situado a poco más de una hora de San Francisco que pretende convertirse en la fábrica para los proyectos de robótica y materializar todo el I+D de Silicon Valley. Por otro, el Solano Shipyard, un complejo de unas 3.035 hectáreas pensado para albergar varios astilleros dedicados a construcción naval militar y civil. La idea con este giro es claramente atraer primero al tejido industrial y el empleo, para después cubrir la necesidad habitacional de sus trabajadores construyendo la ciudad que había proyectado desde el principio. Billionaire Bunker: la isla donde los multimillonarios se están aislando del resto de la humanidad Sindicatos, Trump y lo que falta por decidir. Para ganarse a Solano esta vez, California Forever ha jugado otra carta: los sindicatos. La empresa firmó con el consejo de gremios de la construcción y el sindicato de carpinteros un acuerdo laboral para los próximos 40 años sobre las 28.328 hectáreas de terreno que posee, en la que se compromete a contratar a sus afiliados en la construcción de esa ciudad. El discurso también se apoya en la política nacional y desde California Forever defienden que levantar astilleros en la costa oeste es necesario para hacer frente a China, y ha buscado encajar el proyecto en la SHIPS Act, la ley que Trump ha impulsado para reindustrializar la industria naval de EEUU. Un informe encargado por el Bay Area Council calcula unos 215.000 millones de dólares en inversión privada y la generación de 530.000 empleos en este plan de industrialización de la zona. Sin embargo, el astillero sigue sin permiso del condado, y el terreno elegido está pegado al espacio protegido Suisun Marsh, uno de los humedales de agua salobre más grandes de la costa oeste. El agua, otra vez, decidirá si este proyecto se queda en promesa o se convierte en algo real. En Xataka | La otra guerra entre EEUU y China está en los astilleros Imagen | Unsplash (Daniel J. Schwarz, Charlie Houston) (function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })(); - La noticia Unos millonarios querían construir una ciudad en medio de un secarral que no convenció a nadie. Han tenido otra idea: un astillero fue publicada originalmente en Xataka por Rubén Andrés .
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