A los 80 años, Luiz Inácio Lula da Silva sigue en el centro de la política brasileña. Cuatro años después de su regreso a la Presidencia, el líder progresista encara una nueva elección, con una economía que muestra resultados favorables, pero también con una sociedad marcada por la polarización, la inseguridad, el endeudamiento de las familias y las heridas de la violencia política. ¿Qué deja un mandato signado por la confrontación con Donald Trump?