Europa ingresa en otra ola de calor extremo, con temperaturas que se prevé alcancen los 35 grados centígrados en algunas zonas de Reino Unido y Francia, y que se extenderán por gran parte del continente. Este fenómeno llega tras temperaturas récord, una sequía cada vez más severa, grandes incendios forestales y miles de muertes adicionales relacionadas con el clima extremo, a la vez que el suministro de agua se ve amenazado por niveles peligrosamente bajos en los ríos.