El juicio en Alemania por el sabotaje de los gasoductos Nord Stream vuelve a poner bajo el foco las posibles conexiones de la operación con miembros de las fuerzas y los servicios de seguridad ucranianos, una implicación que Kiev niega a nivel oficial. Mientras tanto, Volodímir Zelenski denuncia las restricciones a las comunicaciones militares por satélite y Rusia y Ucrania intensifican sus ataques contra infraestructuras energéticas. En paralelo, Donald Trump busca facilitar la entrada de diésel ruso en los mercados para aliviar los precios antes de las elecciones de medio mandato. ¿Cómo se conectan estos movimientos y qué revelan sobre el rumbo de la guerra?