Ante su inminente llegada al Nasdaq, SpaceX volvió a cerrar un gran acuerdo de venta de capacidad de cómputo, esta vez con Google, accionista de larga data. Según un documento regulatorio presentado por SpaceX ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos el viernes, hora local, Google pagará a SpaceX alrededor de 920 millones de dólares mensuales desde octubre de 2026 hasta junio de 2029 para obtener el derecho de uso de unas 110,000 GPU de Nvidia, así como CPU, memoria y otra infraestructura informática complementaria relacionada.
Este acuerdo es muy similar en duración y escala a otro gran contrato de capacidad de cómputo anunciado por SpaceX en mayo de este año. En aquel momento, la empresa de inteligencia artificial Anthropic aceptó pagar a SpaceX 1,250 millones de dólares al mes hasta 2029 para alquilar la capacidad de cómputo de su centro de datos “Colossus”, ubicado cerca de Memphis, Tennessee, en Estados Unidos, y construido por xAI. xAI ya se ha integrado en SpaceX, y dicho centro de datos fue construido originalmente para su propia investigación y desarrollo en inteligencia artificial.
Al igual que la transacción con Anthropic, el acuerdo más reciente entre SpaceX y Google también incluye cláusulas de rescisión. Después del 31 de diciembre de 2026, tanto SpaceX como Google podrán poner fin al acuerdo con un preaviso de 90 días. En un contexto en el que las inversiones en infraestructura de IA suelen ascender a decenas de miles de millones de dólares y el entorno tecnológico y regulatorio cambia con rapidez, este tipo de cláusulas flexibles deja margen de ajuste a ambas partes.
La decisión de SpaceX de revelar esta operación una semana antes de que se prevea que sus acciones coticen en la bolsa Nasdaq es vista por la industria como parte de sus esfuerzos por reforzar su narrativa ante los mercados de capitales. De acuerdo con los documentos relacionados con el folleto presentados ante la SEC, SpaceX planea recaudar alrededor de 75,000 millones de dólares, lo que implicaría una valoración de aproximadamente 1.75 billones de dólares; de concretarse con éxito, se convertiría en una de las mayores IPO de la historia.
Por su parte, Google profundiza aún más sus vínculos comerciales con SpaceX sobre la base de su inversión accionaria previa. Google tomó una participación en esta compañía aeroespacial y de internet espacial de Elon Musk en sus primeros años, y, a medida que la valoración de SpaceX se ha disparado, se espera que el valor de su participación supere los 100,000 millones de dólares tras la IPO. Bajo esta cooperación en capacidad de cómputo, Google es tanto un accionista importante de SpaceX como uno de los clientes clave de sus capacidades de centros de datos a hiperescala.
A medida que se dispara la demanda de entrenamiento e inferencia de modelos de IA, los acuerdos de compra a largo plazo entre las principales empresas tecnológicas y los proveedores de capacidad de cómputo son cada vez más comunes. Para SpaceX, conseguir a Google como cliente de peso tras Anthropic podría aportar a sus centros de datos como Colossus un respaldo de flujo de caja previsible y plurianual, además de reforzar aún más su despliegue en los mercados de computación de alto rendimiento e infraestructura de IA, más allá de sus negocios de internet satelital y lanzamientos de Starship.
El informe señala que este acontecimiento sigue en desarrollo y que, si posteriormente se divulga más información pública sobre los detalles del contrato, el despliegue de los centros de datos y los avances de la IPO, se prevé que ello tenga un impacto adicional en el papel de SpaceX en los mercados de capitales y en el mapa global de la capacidad de cómputo.
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