Primero fue Arrow McLaren el equipo que anunció una extensión de contrato multianual con Chevrolet para de esta forma afrontar la nueva normativa técnica que entrará en vigencia a partir de 2028, un día después Ed Carpenter Racing hacía lo mismo, para asegurar la dotación de los motores V6 biturbo de 2.2 litros por un período que les hará completar más de 15 temporadas con un mismo proveedor. El siguiente paso era el más lógico de todos, Team Penske confirmó hoy que permanecerá con Chevrolet por tiempo indefinido, todas estas extensiones de contrato reflejan plena confianza en la relación técnica, aunque sea Honda el fabricante que se ha llevado los mayores reconocimientos en los últimos años gracias al desempeño de Álex Palou junto a Chip Ganassi Racing. Al entrar en escena un nuevo chasis y también otro motor para el 2028, Chevrolet espera regresar a la cima a través de sus importantes socios que están reafirmando la confianza a estas alturas del partido. Entre Team Penske y Chevrolet se puede decir que la relación es histórica, más allá de que Roger Penske sea copropietario de Ilmor Engineering Ltd tras adquirir las acciones de Mercedes en 2005. Ilmor prepara los motores Chevrolet que se distribuyen en la IndyCar y por ello era obvio que la relación entre equipo y proveedor se renovaría. Hasta ahora Penske y Chevrolet han alcanzado la victoria en las 500 Millas de Indianápolis en nueve ocasiones junto a pilotos de la talla de Rick Mears, Emerson Fittipaldi, Hélio Castroneves, Juan Pablo Montoya, Will Power, Simon Pagenaud y Josef Newgarden. En cuanto a victorias, la alianza ha reclamado 125 y además 157 poles, incluyendo lo realizado por Scott McLaughlin en Laguna Seca, en la prueba que cerró la reciente temporada. La sociedad entre Penske y Chevrolet se remonta a 1968, cuando Mark Donoue compitió en la USAC con un chasis Eagle AAR con el venerado motor Chevrolet V8 Small Block, obteniendo su primera pole en 1970 con un chasis Lola T150. Luego se presentó la era Ilmor, cuando la empresa se encargó de los motores V8 de Chevrolet a partir de 1986, en esa etapa la primera victoria llegó en Pocono 1987, cuando Rick Mears reclamó la victoria, lo que sería un adelanto de lo que vendría después. Para General Motors estos movimientos en la IndyCar resultan muy importantes de cara a su planificación a largo plazo en el deporte motor ya que tanto Chevrolet como Cadillac son marcas que aparecen involucradas en las categorías más importantes tales como la Fórmula 1, la IndyCar, el Campeonato IMSA SportsCar y el Campeonato Mundial de Resistencia. En palabras de Roger Penske: Chevrolet ha sido un excelente socio en la IndyCar tanto dentro como fuera de la pista. Ganar en la pista es ciertamente importante porque la asociación se extiende mucho más allá de eso. Estamos muy contentos de que esta extensión nos lleve al futuro a medida que trabajamos para construir sobre el éxito que hemos disfrutado juntos. Vía Team Penske