El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes 9 de octubre que Moscú acordó suministrar de inmediato más de 300.000 toneladas de combustible diésel al mercado estadounidense y mundial, tras una conversación con su homólogo ruso, Vladimir Putin. Washington autorizó temporalmente la venta, entrega, descarga e importación de diésel de origen ruso, incluido su ingreso al país norteamericano, hasta el 7 de abril de 2027.