Los máximos responsables de las grandes tecnológicas destacan la "gran importancia" del mercado chino durante su visita a Pekín junto a Donald Trump.
Xi Jinping ha dicho a varios directivos estadounidenses que viajaron con Donald Trump que la puerta de China a los negocios "solo se abrirá más y más", mientras los líderes de las dos mayores economías del mundo se reúnen en Pekín.
Los comentarios de Xi este jueves llegaron después de que el presidente estadounidense presentara individualmente a un grupo de 17 líderes empresariales —entre ellos Elon Musk, el hombre más rico del mundo y máximo responsable de Tesla y SpaceX; Jensen Huang, CEO de Nvidia; y Tim Cook, CEO de Apple— ante su homólogo chino.
"China da la bienvenida a una cooperación más sólida y mutuamente beneficiosa con Estados Unidos, y cree que las empresas estadounidenses tendrán perspectivas aún más amplias en China", afirmó Xi, según la agencia estatal Xinhua.
Según el informe, los líderes empresariales estadounidenses "expresaron que conceden gran importancia" al mercado chino y esperan profundizar sus operaciones en el país.
Huang, hablando desde el Gran Palacio del Pueblo este jueves, aseguró que las reuniones entre ambos líderes "fueron bien" y calificó a Xi y Trump de "increíbles".
Musk declaró a los periodistas que estaban ocurriendo "muchas cosas buenas", mientras Cook hizo el signo de la paz y levantó el pulgar.
Durante su viaje a China esta semana, Trump prometió que su primera prioridad sería pedir al líder chino que abriera el país a las empresas estadounidenses para ayudar a "llevar a la República Popular a un nivel aún más alto".
Este jueves, Trump dijo a Xi: "Tenemos a los mejores empresarios del mundo... y están hoy aquí para mostrarle respeto a usted y a China".
Según el resumen de la reunión Xi-Trump publicado por Xinhua, el líder chino también pidió ampliar la cooperación bilateral en economía y comercio, salud, agricultura, turismo y aplicación de la ley.
PARA SABER MÁS
Por la tarde, el segundo dirigente de China, el primer ministro Li Qiang, acompañado de altos cargos como el gobernador del banco central, Pan Gongsheng, y el ministro de Comercio, Wang Wentao, también se reunió con los ejecutivos estadounidenses.
Li les dijo que la capacidad de Estados Unidos y China para mantener el diálogo tiene una "gran importancia estratégica" para la estabilidad global.
Han Shen Lin, de la consultora Asia Group, señaló que la imagen de un compromiso positivo entre EEUU y China era importante para los mercados y las multinacionales.
Lin afirmó que una encuesta empresarial publicada este año por la Cámara de Comercio de EEUU en China mostró que las tensiones entre Washington y Pekín dejaron de ser su principal preocupación por primera vez en medio decenio.
"Eso sugiere que un diálogo sostenido —como esta cumbre— sí favorece la estabilización, algo crítico para la planificación corporativa a varios años", afirmó. "Que las cosas no empeoren puede ser lo mejor que los líderes empresariales pueden esperar, pero eso ya tiene valor en un mundo cada vez más volátil".
Las dos mayores economías del mundo atraviesan un momento tenso.
China ha criticado los aranceles de Trump, la guerra estadounidense en Irán y los crecientes controles de Washington que limitan el acceso chino a tecnología estadounidense.
Por su parte, Estados Unidos se ha opuesto a las acciones de China en asuntos como la presión militar sobre Taiwán y el mar de China Meridional, el apoyo estatal de Pekín a la industria y el trato a las empresas estadounidenses que intentan competir en el país.
Un alto directivo estadounidense afincado en China, que pidió permanecer en el anonimato, afirmó que Xi quiere que las empresas estadounidenses actúen como una "fuerza estabilizadora" en la deteriorada relación entre ambos países y considera a los ejecutivos visitantes como intermediarios clave con Washington.
El líder chino también pareció intentar calmar la preocupación de los inversores internacionales sobre la desaceleración de la economía china y las nuevas y amplias regulaciones sobre cadenas de suministro aprobadas por Pekín.
Las normas, anunciadas en abril, permiten a las autoridades sancionar a empresas extranjeras por realizar procesos de análisis (due diligence) sobre sus proveedores chinos e imponer prohibiciones de salida a quienes las incumplan.
Según ese ejecutivo, la promesa de Xi de una mayor apertura podría traducirse en cierta relajación regulatoria y mayor previsibilidad, aunque el acceso al mercado seguiría siendo "en los términos de China".
Más tarde, este jueves, se espera que la delegación empresarial estadounidense se reúna en el Capital Club, un club privado situado en la planta 50 de la torre del grupo CITIC Group en Pekín. Carteles colocados en el club indicaban este jueves que estaba cerrado por mantenimiento.
Nvidia es una de las compañías estadounidenses atrapadas en el fuego cruzado de las crecientes tensiones geopolíticas. La empresa ha afrontado un mayor escrutinio tanto en Washington como en Pekín, lo que ha restringido el acceso de China a diseños avanzados de semiconductores. Se espera que Huang aproveche su estancia en Pekín para reactivar las conversaciones sobre pedidos chinos de los avanzados chips H200 de la compañía.
© The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribución, copia o modificación. EXPANSIÓN es el único responsable de esta traducción y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
Extracted and lightly reformatted for readability. · Source: es
