En España, es demasiado común reconocer el guion de la vivienda protegida: se construye sobre suelo público, se protege durante unas décadas y, cuando vence el plazo, el piso pasa al mercado libre, momento que aprovechan las sociedades y fondos de inversión para adquirir a precio base. En Donostia, el Gobierno vasco ha decidido cambiar ese final y apostar por el “modelo vienés”. Su Departamento de Vivienda ha alcanzado un principio de acuerdo con Testa Residencial, sociedad vinculada a Blackstone, para adquirir por 100 millones de euros el derecho de superficie de 510 viviendas protegidas del barrio de Benta Berri. La firma está prevista para finales de este año y, cuando llegue, los pisos tendrán calificación de protección pública permanente. La cifra: 196.000. Es lo que sale por vivienda al dividir los 100 millones entre 510. El Ministerio de Vivienda aporta unos 30 millones, y el Gobierno vasco paga el resto a plazos. El consejero Denis Itxaso sostiene que el coste es similar al de construir desde cero otras tantas viviendas, así que sale a cuenta. Los 1.700 residentes seguirán pagando alquileres de entre 600 y 1.000 euros al mes —Euskadi sigue en el top 5 en cuanto a precio de vivienda—. Además, quienes más vivienda poseen tienden a cobrar alquileres más caros que los dueños particulares. En Xataka Qué es el "decreto Maricarmen" y por qué amenaza con convertir la vivienda en el motor de un nuevo 15-M Cómo se llegó hasta aquí. En 1994, el Gobierno vasco adjudicó la promoción a Metrovacesa y Vallehermoso y les cedió el derecho de superficie del suelo público durante 75 años, hasta 2069. Los pisos se alquilaron a finales de los noventa con una protección de 30 años, que vence en noviembre de 2028. Con el tiempo acabaron en Testa, y Blackstone compró el 50% de la socimi en 2018 y hoy la controla entera. A comienzos de este año, unos 40 inquilinos recibieron cartas anunciando que sus contratos no se renovarían. Los vecinos se organizaron en la asociación Alokairu, con el apoyo de Stop Desahucios, y de ahí viene la noticia. Piedras en el camino. En cuanto a Blackstone, conviene recordar que desembarcó en España en julio de 2013, en plena resaca del crash inmobiliario, cuando los activos estaban en mínimos históricos, comprando al Ayuntamiento de Madrid —gobernado entonces por Ana Botella— 1.860 viviendas protegidas de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS) por apenas 128,5 millones de euros, más o menos una décima parte de su valor de mercado. Hoy Testa Residencial posee una abultada cartera en Madrid. Solo en 2018, Blackstone se hizo con el control de la socimi comprando las participaciones de BBVA, Santander, Merlin y Acciona, y con ella llegaron unos 10.600 pisos en alquiler, la mayoría en la capital. Tras años de ventas, aún tiene alrededor de la mitad de su cartera en Madrid, y a cierre de 2025 sumaba más de 8.300 viviendas. No hay que confundirla con Fidere, la otra socimi del fondo: los 1.860 pisos de la EMVS que el Ayuntamiento vendió en 2013 acabaron en Fidere, no en Testa, y Fidere ya ha vendido su cartera a Brookfield. Qué significa “modelo vienés”. Viena levanta vivienda municipal desde 1919 y no la vende. Tiene más de 220.000 pisos propios y en torno al 60% de sus habitantes vive en vivienda social o subvencionada. La clave no es solo el tamaño, sino que ese parque no vuelve al mercado. Ni siquiera allí es un paraíso: los alquileres también suben, aunque menos en el parque público. Euskadi ya había dado un paso en esa línea: desde 2003, las nuevas VPO tienen calificación permanente. Benta Berri, de los noventa, se quedó completamente fuera. Maestre y la réplica. Rita Maestre ha puesto la noticia como ejemplo de lo que haría como alcaldesa de Madrid. Cita a Colau, a Illa y ahora al Gobierno vasco como casos de recuperar vivienda pública en vez de venderla, y señala al PP por lo que llama saqueo en Madrid. Una de las respuestas más repetidas viene a decir que el suelo ya era del Gobierno vasco, que permitió construir vivienda privada sobre suelo público y ahora tiene que pagarla. Si hubiera construido y alquilado él mismo, quizá ya estaría amortizada. La crítica tiene base. El pleno de Donostia pidió en 2020 que no se repitiera esa fórmula. Además, la operación pasa 510 viviendas a manos públicas, pero no crea ninguna nueva. El Ejecutivo vasco ya es dueño del suelo y lo que compra es el derecho de superficie, para reunir terreno y edificios bajo una misma titularidad. Itxaso insiste en que no había alternativa: “no hay 510 viviendas en alquiler disponibles” en la ciudad ni en su entorno para realojar a nadie. El alcalde de San Sebastián, del PNV, celebró que el Gobierno recupere la propiedad. En Xataka Ibiza está superando las distopías más pesimistas en materia de vivienda: hay gente durmiendo al raso en el cementerio ¿El primero? Según el Gobierno vasco, es la primera vez que se hace algo así en España. No es el único que se mueve: Navarra ha blindado por ley la calificación permanente de sus VPO de alquiler, con recurso del PP ante el Constitucional. En agosto, el propio Ejecutivo vasco compró 57 viviendas a Kutxabank por 100.000 euros cada una, distribuidas en 26 municipios. Y esto de momento es un principio de acuerdo. Viena tardó más de un siglo en tener su parque público, y Donostia acaba de comprar 510 viviendas. Falta saber si es el primer ladrillo o un caso aislado. El Gobierno vasco prevé aprobar a final de año una reforma de ley que, según sus cálculos, beneficiaría a otras 500 viviendas, 100 de ellas en Intxaurrondo. Imagen | Juan Herrero/EFE (bloque de viviendas propiedad de Blackstone) En Xataka | El mercado del alquiler está tan roto en España que cada vez más inquilinos se enfrentan a una realidad: un hacinamiento récord En Xataka | España arrastra un déficit de vivienda y un enorme problema para resolverlo: un atasco de suelo - La noticia El Gobierno vasco compra 510 viviendas en Donosti a Blackstone para mantenerlas en alquiler protegido de forma indefinida fue publicada originalmente en Xataka por Isra Fdez .