Se activa la opción de que Burnham consiga ser diputado y plantear un pulso ganador al 'premier', que, en esta ocasión, no lo vetará. El 'Rey del Norte' está vinculado al ala más a la izquierda del Partido Laborista.
La gran activo del laborismo en estos momentos, el alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, mueve ficha para desalojar a Keir Starmer de Downing Street. Es una jugada compleja, que requerirá varias semanas y, de salir adelante, supondría un notable giro a la izquierda del Gobierno.
Josh Simons, diputado laborista por Makerfield, un territorio entre Mánchester y Liverpool, piensa dimitir, lo que llevará a unas elecciones parciales para esa circunscripción en las próximas semanas. El propio Burnham confirmó este jueves por la tarde que intentará ser el candidato laborista en esos comicios.
A principios de año intentó la misma jugada, pero el Comité Ejecutivo Nacional (NEC) del partido, controlado por Starmer, vetó al conocido como Rey del Norte en otras elecciones parciales, en Gorton and Denton, en la misma zona. Esta vez no va a suceder lo mismo.
Starmer —que hoy se desayunó con la buena noticia del alza trimestral del PIB del 0,6%— está mucho más debilitado ahora para impedirle, por segunda vez, que intente llegar al parlamento de Westminster, pero es consciente de que si obtiene el acta de diputado tendrá pocas opciones de ganar el duelo. Hoy mismo ha dicho que no le impedirá concurrir a esas elecciones, de manera que el pulso está servido.
Ser diputado es imprescindible para echar un pulso al primer ministro. Dicho reto es posible al recoger 81 firmas de diputados de su propio partido en los Comunes, lo que abre automáticamente un proceso de primarias, donde votan afiliados laboristas y de los sindicatos.
Según una encuesta en la web LabourList, asociada a los laboristas, en unas primarias cara a cara, Burnham ganaría a Starmer claramente (61%-28%). Es, de largo, el rival con más opciones.
"Quiero llevar el cambio que he traído a Mánchester al conjunto de Reino Unido. Cambiaremos [el Partido] Laborista a mejor y lo haremos de él un partido en el que puedas volver a creer", escribió este jueves en una carta publicada en redes sociales.
El mercado se lo toma en serio. Con la Bolsa y el mercado secundario donde se negocian los bonos de deuda pública cerrados cuando se conoció la noticia, la reacción vino de la libra, que giró notablemente a la baja y perdió un 0,42% frente al euro y un 0,72% frente al dólar.
Burnham, que goza de una gran popularidad en Mánchester y entre los laboristas, no parece dispuesto a comprometerse con las reglas fiscales actuales, ha sugerido subidas impositivas en la renta y las propiedades de más de dos millones de libras (2,3 millones de euros) y ha expresado su deseo de ver en vida el regreso de Reino Unido a la Unión Europea.
Si no se produce un cambio mayor, la opción de Burnham desactiva la alternativa de Angela Rayner, también en la parte más a la izquierda. Hoy explicó que ha solucionado las cuentas pendientes con Hacienda, que le obligaron a cesar como vice primera ministra de Starmer. Era el requisito que le faltaba para poder iniciar la carrera por Downing Street, que probablemente no emprenderá.
En este contexto, se desconoce la trascendencia de la dimisión, también este jueves, del ministro de Salud, Wes Streeting, del ala más centrista. Su salida fue interpretada como el paso previo para retar a Starmer, pero ayer no explicitó su deseo de buscar firmas y de planear unas primarias.
Starmer insistió ayer en continuar como premier y que una lucha interna solo conducirá al "caos".
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