Con 3 pistones minúsculos, esta deportiva de Suzuki genera 380CV por litro pesando solo 60kg y alcanzando 200km/h con un cambio de 14 marchas
Esta es la historia de una moto que tenías que empujar unos metros antes de correr con ella. Una moto que quería rivalizar con Honda. Una moto que, en definitiva, Suzuki creó como una de esas maravillas técnicas complejísimas que tanto fascinan. Se llama Suzuki RP68 y su motor es tan raro como impresionante. Claves de la Suzuki RP68 Motor V3 2 tiempos. Potencia máxima a 20.000 RPM. Suzuki apuntó directamente a Honda. Relación CV/litro superior a los hiperdeportivos. Un final injusto. El pequeño motor de 50cc que quería ser mata-gigantes Los ingenieros crearon un motor de aluminio y magnesio refrigerado por agua con un diseño de tres cilindros en V a 90°. Cada cilindro medía 28mm por 26,5mm. Eso significa 16,62cc por cilindro). Cada pistón, del tamaño de un dedal (vale, un dedal gordo), corría dentro de una camisa prensada para trasmitir la potencia a su propio cigüeñal con cojinetes de bolas. Utilizando válvulas rotativas y carburadores Mikuni de 20 mm, el V3 era capaz de entregar 19CV a 20.000 RPM. Esto equivale a 380 CV/litro. Para que te hagas idea, un Bugatti Chiron que tiene un motor W16 de combustión de 8.0 litros, saca entre 187CV y 200CV por litro, dependiendo de la versión. ¿Lo malo? Que los 19CV aparecían en una estrecha banda de 500 RPM. Complejidades mecánicas para sacar los 19CV El mencionado rango de utilización de 500 RPM significaba que el motor debía estar todo el rato en un régimen de vueltas específico. Para lograrlo, crearon una transmisión de 14 marchas. Sí, 14 cambios de marcha con una frecuencia de cambio realmente baja si se quería exprimir debidamente el potencial de la moto. Moto que entre eso y el bajo peso de solo 60kg, alcanzaba los 200km/h. El cambio era más grande que el motor, aunque todo formaba parte de una especie de conjunto. Por ello, la propia caja de cambios se encargaba de hacer girar la bomba de agua y de aceite del motor. La razón de esta moto y su injusto final En los años 60, las Honda de cuatro tiempos y las Suzuki de dos tiempos protagonizaron una dura batalla en las carreras de 50cc. Concretamente en 1965, Honda se llevó el gato al agua ganando el título con su Honda RC115 bicilíndrica. En ese momento Suzuki comenzó a desarrollar esta moto de la que hablamos. Gracias a los diseños de un tal Ernst Degner (un piloto que desertó de Alemania) y el trabajo de Suzuki, se creó este monstruo que apuntaba a llevarse el Campeonato Mundial de Velocidad en 1967. Pero, ese mismo año, la Federación Internacional de Motociclismo dijo que los motores de 50cc solo podrían ser monocilíndricos y contar con una caja de cambios de un máximo de 6 marchas. La RP68 se encontraba en una fase muy avanzada de desarrollo al momento del anuncio. Debió ser todo un mazazo, pero seguro que Suzuki logró sacar grandes conocimientos para el futuro, después de enfrentarse al desafío técnico que supuso crear esta motocicleta con unas prestaciones casi legendarias.
Esta es la historia de una moto que tenías que empujar unos metros antes de correr con ella. Una moto que quería rivalizar con Honda. Una moto que, en definitiva, Suzuki creó como una de esas maravillas técnicas complejísimas que tanto fascinan. Se llama Suzuki RP68 y su motor es tan raro como impresionante. Claves de la Suzuki RP68 Motor V3 2 tiempos. Potencia máxima a 20.000 RPM. Suzuki apuntó directamente a Honda. Relación CV/litro superior a los hiperdeportivos. Un final injusto. El pequeño motor de 50cc que quería ser mata-gigantes Los ingenieros crearon un motor de aluminio y magnesio refrigerado por agua con un diseño de tres cilindros en V a 90°. Cada cilindro medía 28mm por 26,5mm. Eso significa 16,62cc por cilindro). Cada pistón, del tamaño de un dedal (vale, un dedal gordo), corría dentro de una camisa prensada para trasmitir la potencia a su propio cigüeñal con cojinetes de bolas. Utilizando válvulas rotativas y carburadores Mikuni de 20 mm, el V3 era capaz de entregar 19CV a 20.000 RPM. Esto equivale a 380 CV/litro. Para que te hagas idea, un Bugatti Chiron que tiene un motor W16 de combustión de 8.0 litros, saca entre 187CV y 200CV por litro, dependiendo de la versión. ¿Lo malo? Que los 19CV aparecían en una estrecha banda de 500 RPM. Complejidades mecánicas para sacar los 19CV El mencionado rango de utilización de 500 RPM significaba que el motor debía estar todo el rato en un régimen de vueltas específico. Para lograrlo, crearon una transmisión de 14 marchas. Sí, 14 cambios de marcha con una frecuencia de cambio realmente baja si se quería exprimir debidamente el potencial de la moto. Moto que entre eso y el bajo peso de solo 60kg, alcanzaba los 200km/h. El cambio era más grande que el motor, aunque todo formaba parte de una especie de conjunto. Por ello, la propia caja de cambios se encargaba de hacer girar la bomba de agua y de aceite del motor. La razón de esta moto y su injusto final En los años 60, las Honda de cuatro tiempos y las Suzuki de dos tiempos protagonizaron una dura batalla en las carreras de 50cc. Concretamente en 1965, Honda se llevó el gato al agua ganando el título con su Honda RC115 bicilíndrica. En ese momento Suzuki comenzó a desarrollar esta moto de la que hablamos. Gracias a los diseños de un tal Ernst Degner (un piloto que desertó de Alemania) y el trabajo de Suzuki, se creó este monstruo que apuntaba a llevarse el Campeonato Mundial de Velocidad en 1967. Pero, ese mismo año, la Federación Internacional de Motociclismo dijo que los motores de 50cc solo podrían ser monocilíndricos y contar con una caja de cambios de un máximo de 6 marchas. La RP68 se encontraba en una fase muy avanzada de desarrollo al momento del anuncio. Debió ser todo un mazazo, pero seguro que Suzuki logró sacar grandes conocimientos para el futuro, después de enfrentarse al desafío técnico que supuso crear esta motocicleta con unas prestaciones casi legendarias.
Full article body is being fetched in the background. Refresh in a moment to see the complete paragraphs. For now this page shows a summary and AI analysis.