No tendrá un V10, ni tampoco quemará gasolina, pero Toyota promete tener la solución para no echarlos de menos
Uno de los grandes mitos entre los superdeportivos está de vuelta. Su regreso ya ha comenzado a gestarse, y aunque aún tendremos que esperar algunos meses para verlo por las calles, Toyota promete haber encontrado la solución perfecta para que el nuevo Lexus LFA consiga hacernos olvidar el V10 de su antecesor. El secreto del nuevo Lexus LFA está en su revolucionaria batería No será fácil convencer al mundo de que un nuevo Lexus LFA 100% eléctrico a baterías, es el perfecto reemplazo para su mítico antepasado, sin embargo en Toyota están convencidos de que el nuevo LFA debe ser eléctrico, pues han encontrado la fórmula secreta para que este superdeportivo ofrezca algo que ningún otro coche ha puesto en las calles. Partiendo del mismo chasis de aluminio del Toyota GR GT, en Lexus han creado un coche radicalmente diferente que habrá de dar vida a la segunda generación del LFA. La apuesta de Lexus por este coche es ofrecer algo realmente disruptivo, de ahí la ausencia de cualquier tipo de motor de combustión interna, confiándolo todo en la última tecnología de propulsión eléctrica. Y sí, no sólo veremos un grupo de motores eléctricos de muy altas prestaciones o una electrónica de potencia sumamente sofisticada donde también se espera que encontremos un cambio de marchas, sino que Lexus usará el nuevo LFA para estrenar su primera generación de baterías de estado sólido, lo que supone hablar de una tecnología que marcará un antes y un después en la marca, pero también en la industria. Las baterías de estado sólido son un nuevo diseño que cambiará por completo la forma en que hoy entendemos los vehículos eléctricos. Su mucha mayor densidad energética permite reducir drásticamente el peso y el volumen, elevando al mismo tiempo la autonomía y consiguiendo además unas prestaciones superiores en tanto a potencia de carga/descarga, vida útil, seguridad, etc. Junto a ello, el máximo responsable del programa LFA, Yukihiro Yukita, ha afirmado que Lexus está trabajando muy duro en el desarrollo de una experiencia de conducción única, que vaya mucho más allá de las simulaciones que estamos viendo en Hyundai, Mercedes-AMG, Porsche o Ferrari, buscando con ello que el conductor perciba sensacione reales y deportivas que no buscan únicamente copiar a los coches a gasolina. Sin duda el reto de electrificar el Lexus LFA es uno de los mayores desafíos que hemos visto en décadas. El fabricante japonés cree tener la clave para conseguirlo y así convencer incluso a los más escépticos, pero no será nada, pero que nada fácil.
Uno de los grandes mitos entre los superdeportivos está de vuelta. Su regreso ya ha comenzado a gestarse, y aunque aún tendremos que esperar algunos meses para verlo por las calles, Toyota promete haber encontrado la solución perfecta para que el nuevo Lexus LFA consiga hacernos olvidar el V10 de su antecesor. El secreto del nuevo Lexus LFA está en su revolucionaria batería No será fácil convencer al mundo de que un nuevo Lexus LFA 100% eléctrico a baterías, es el perfecto reemplazo para su mítico antepasado, sin embargo en Toyota están convencidos de que el nuevo LFA debe ser eléctrico, pues han encontrado la fórmula secreta para que este superdeportivo ofrezca algo que ningún otro coche ha puesto en las calles. Partiendo del mismo chasis de aluminio del Toyota GR GT, en Lexus han creado un coche radicalmente diferente que habrá de dar vida a la segunda generación del LFA. La apuesta de Lexus por este coche es ofrecer algo realmente disruptivo, de ahí la ausencia de cualquier tipo de motor de combustión interna, confiándolo todo en la última tecnología de propulsión eléctrica. Y sí, no sólo veremos un grupo de motores eléctricos de muy altas prestaciones o una electrónica de potencia sumamente sofisticada donde también se espera que encontremos un cambio de marchas, sino que Lexus usará el nuevo LFA para estrenar su primera generación de baterías de estado sólido, lo que supone hablar de una tecnología que marcará un antes y un después en la marca, pero también en la industria. Las baterías de estado sólido son un nuevo diseño que cambiará por completo la forma en que hoy entendemos los vehículos eléctricos. Su mucha mayor densidad energética permite reducir drásticamente el peso y el volumen, elevando al mismo tiempo la autonomía y consiguiendo además unas prestaciones superiores en tanto a potencia de carga/descarga, vida útil, seguridad, etc. Junto a ello, el máximo responsable del programa LFA, Yukihiro Yukita, ha afirmado que Lexus está trabajando muy duro en el desarrollo de una experiencia de conducción única, que vaya mucho más allá de las simulaciones que estamos viendo en Hyundai, Mercedes-AMG, Porsche o Ferrari, buscando con ello que el conductor perciba sensacione reales y deportivas que no buscan únicamente copiar a los coches a gasolina. Sin duda el reto de electrificar el Lexus LFA es uno de los mayores desafíos que hemos visto en décadas. El fabricante japonés cree tener la clave para conseguirlo y así convencer incluso a los más escépticos, pero no será nada, pero que nada fácil.
Full article body is being fetched in the background. Refresh in a moment to see the complete paragraphs. For now this page shows a summary and AI analysis.