Al igual que ocurrió con los smartwatches y los auriculares TWS, las gafas inteligentes parecen haber llegado para quedarse. Hay varias marcas en ese segmento como Xiaomi, la renacida Packard Bell y parece que hasta Apple tiene interés, pero la que más está empujando el segmento es Meta. Las Ray-Ban Meta de 2024 no eran las primeras en llegar al mercado, pero sí las que empaquetaban mejor una propuesta basada en auriculares, IA y cámara. Eso se redondeó con una segunda generación que mejoraba la propuesta en muchos frentes, pero que casi ha dado más que hablar por sus polémicas que por sus bondades. Que haya gente con una cámara siempre lista para grabar con un enfoque a la altura de los ojos y que pueda pasar desapercibida fácilmente no es algo que sea del agrado de muchos. Noticias como que se usan para grabar a personas sin su consentimiento o las fugas de datos que terminan con imágenes íntimas siendo revisadas por humanos alimentan esa polémica y el recelo. En Xataka Las Ray-Ban Meta graban cuando te las quitas. Y contratistas en Kenia ven a sus usuarios desnudos sin que se enteren Y, más allá, está el hecho de que hay usuarios que las manipulan a conciencia para poder grabar lo que quieran cuando quieran. Esto es algo que Meta sabe a la perfección y que combate activamente, pero como afirman desde la compañía, es algo complicado porque, básicamente, es "el juego del gato y el ratón". Meta y la guerra contra la manipulación de sus gafas con cámara Evidentemente, podemos tener la idea de Meta que tengamos y nos pueden gustar más o menos sus productos o polémicas, pero la compañía no ha creado las gafas con cámara para que haya fugas de datos o para que se usen, por ejemplo, para espiar a una pareja o para grabar material sensible sin que la otra persona sea consciente. Porque un móvil puede hacer lo mismo que estas gafas, incluso con mayor calidad, pero el "truco" de estas gafas es la comodidad a la hora de grabar sin permiso. Para indicar que las gafas están capturando, Meta añadió un LED, pero el problema es que es diminuto y, durante un tiempo, bastó con taparlo para grabar con impunidad. Meta ha ido parcheando esto y, desde la segunda generación, ocultar el LED ya desactivaba la cámara. El problema es que los usuarios que querían grabar sin que nadie se diera cuenta empezaron a desarrollar otros métodos para manipular directamente la cámara. Meta, de nuevo, respondió, detectando esas manipulaciones y deshabilitando la cámara si el sistema notaba algo raro. En Xataka Meta gastó al menos 14.000 millones de dólares para ganar la carrera de la IA. Ha pasado un año y sigue exactamente donde estaba Pero, como suele pasar, aquí lo que hay es una carrera entre los que quieren usar las gafas de forma maliciosa y el departamento de seguridad de la compañía. Y lo más interesante es que no parecen ser ni uno ni dos los que realizan esa manipulación para grabar sin el consentimiento de terceros. Alex Himel es el vicepresidente de wearables de Meta y ha comentado a Semafor que varios cientos de miles de gafas han sido desactivadas por la compañía como medida de protección ante una manipulación del sistema o el hardware. No han dado datos concretos, pero sí han comentado que "menos de una décima parte del porcentaje de todas las gafas vendidas han sido manipuladas". ¿Son muchas? Pues, teniendo en cuenta que sólo en 2025 se vendieron unas siete millones de unidades, son unas cuantas. Ahora, esos usuarios sólo tienen un par de auriculares Bluetooth con una IA cuestionable, pero de fondo está el hecho de que tantas miles de personas han buscado manipular activamente el sistema para poder grabar sin que nadie se entere. Eso es lo realmente inquietante. Diferenciar la realidad de la IA es cada vez más difícil. Y eso son buenas noticias para los depredadores sexuales En declaraciones al medio, Himen asegura que no cree que la pelea termine nunca, ya que "siempre hay nuevas formas de evitar las salvaguardas. Vamos a seguir monitorizando y evolucionando las medidas de seguridad que tenemos, pero es el juego del gato y el ratón". Y es una pena porque esa cámara podría ser de gran ayuda para un tipo de usuario muy concreto: personas con dificultades visuales. La cámara, junto a una IA que funcione correctamente y la descripción por voz, podría convertirse en un sistema de reconocimiento que permitiera a personas ciegas "ver" tanto el mundo como las personas que les rodean. En Xataka El uso de inteligencia artificial para crear porno se está expandiendo. Y hay quien ve un (polémico) negocio Keri Gray, quien fue parte de la junta asesora de Reality Labs de Meta, comenta a Semafor que han notado un aumento del uso de estas gafas entre personas ciegas, pero el problema de fondo es que sigue existiendo un riesgo de privacidad enorme y que "debería haber regulación y lugares y momentos que fueran sagrados para la gente" en los que las gafas, por mucho que sean una ayuda a la accesibilidad, no puedan capturar imágenes. Porque, al final, es lo que comentábamos antes: son pocos usuarios, pero el riesgo para la seguridad y la privacidad está ahí. Porque, en paralelo a las polémicas con las gafas de Meta, se ha dado el de las cámaras de Flock. Se trata de un sistema de control automatizado del tráfico, pero que ya ha sido usado por algunos policías para espiar a sus parejas, exparejas, parejas de sus exparejas y, en definitiva, abusar de su autoridad. Y, aunque las compañías persigan esas conductas y pongan parches, no dejan de ser... eso, tiritas cuando el daño ya se ha hecho. En Xataka | Ser moderador de porno no tiene nada de divertido. Estaba expuesto a “contenido extremo, violento, gráfico y sexualmente explícito” - La noticia Meta desactiva la cámara de sus gafas ante cualquier indicio de manipulación. El problema es que es el juego del gato y el ratón fue publicada originalmente en Xataka por Alejandro Alcolea .