Daphne Caruana Galizia había investigado la corrupción por más de dos décadas y se encontraba en el centro de una pesquisa con la que pretendía develar los vínculos ocultos entre un multimillonario empresario y el gobierno maltés, cuando una bomba en el asiento de su auto acabó con su vida en 2017. No acabó, sin embargo, con su labor, y ahora su hijo Matthew intenta arrojar luz no solo sobre los hallazgos que la sentenciaron, sino sobre su muerte misma.