A poco más de una hora de Madrid (unos 80 kilómetros), en mitad del embalse de El Burguillo (Ávila), hay una isla entera con castillo incluido. Se llama Centinela, ocupa 10.847 metros cuadrados y, según Ávila Red, se vende por 3,25 millones de euros en Idealista, donde lleva años anunciada. De hecho, acabamos de comprobar el histórico de precios de Fotocasa y es hasta más barata que hace años. Si tienes por ahí unos euros sueltos y quieres sentirte un monarca sin escolta, a cambio dispondrás de cuatro plantas con ascensor y decenas de comodidades. Eso sí, la isla no siempre lo fue y hasta la edad del castillo está en disputa. Qué hay dentro. El castillo suma unos 1.000 metros construidos, con torres almenadas, terrazas y ventanales de suelo a techo. Su corazón son siete suites exteriores, cada una con chimenea de autor y algunas con jacuzzi. Un gran pabellón de fiestas con barra de bar profesional se convierte en cuatro dormitorios más. Así salen los 11 dormitorios y 11 baños de la ficha técnica. Fuera hay calas, arbolado y embarcadero propio. Autosuficiente. La isla funciona por su cuenta: paneles solares, dos grupos electrógenos de respaldo y sistemas propios de depuración y filtración de agua. El anuncio menciona también un helipuerto, pero como posibilidad, no como algo que exista a día de hoy. En este vídeo se puede profundizar en su modelo de sostenibilidad. Y lo que sí hay es un embaracadero. Barca o coche. El acceso habitual es, de hecho, en barca desde el embarcadero privado, a unos 300 metros de la orilla. El Burguillo ocupa 910 hectáreas tras una presa de 91 metros, guarda casi 198 hectómetros cúbicos y tiene un estiaje muy marcado: su nivel medio suele caer por debajo de la mitad. Entonces, según el anuncio, la isla se une a tierra firme y se llega en vehículo hasta la propia muralla. ¿Cada cuánto? El anuncio habla de los meses en que baja el nivel. La propietaria, Yolanda Merino, dijo en 2022 que el istmo solo asoma cada siete años. Así que estamos ante una isla de temporada o de septenio, según a quién se pregunte. Antes fue un cerro. Antes de ser isla era una cima del valle del Alberche con una torre de vigilancia anterior al embalse. Lo que la aisló fue el agua, pero ¿cuándo? Los datos oficiales fechan la inauguración del embalse en 1913. Otras fuentes dicen que ese año empezaron las obras y que la isla nació en 1926, al inundarse el valle. Alguna cronología apunta a 1927. Tampoco cuadra la edad del castillo. El anuncio lo fecha en 1923, sobre una antigua atalaya. La familia propietaria cuenta otra cosa: Fernando Merino compró la isla en 1979 y levantó la muralla, construyó el castillo, plantó frutales y vides y colocó un pantalán para su barca. Había vendido su empresa y empezó el proyecto con 60 años. “La isla fue la ilusión de mi padre”, explica su hija. Vino de la casa. Los Merino pasaban largas temporadas allí, hacían barbacoas y elaboraban vino de garnacha con las uvas de la isla. Mantener un castillo sale caro, así que lo alquilaron, con barca de remos para cruzar los 300 metros. Las fichas de alquiler hablan de los citados 300 metros cuadrados, cuatro habitaciones dobles y 10 plazas (38 con glamping), frente a los 1.000 metros de la venta. En Xataka Es posible encontrar casas por 9.000 euros en pueblos remotos de Cuenca. El verdadero problema llega después Hotel con papeles. Hay una forma de hacer dinero rápido y es aprovechando su desarrollo como negocio. La isla figura en el registro de turismo de Castilla y León como hotel rural de tres estrellas, con seis habitaciones dobles, seis camas supletorias y doce plazas. Entre sus servicios constan restaurante, sala de convenciones, ascensor y hasta discoteca. También la demarca como edificio histórico. Los dormitorios, por tanto, son cuatro en el alquiler, seis en el registro, siete en la venta y once con el pabellón. Muralla de verdad. La isla está totalmente amurallada, con un muro de granito de entre tres y cuatro metros y solo tres puertas, que dan a las playas y al embarcadero. Normal que tenga vistas de “360 grados”, como la mayor parte de los castillos. En 2024 la compararon con el castillo de Trakai (Lituania), levantado en una isla del lago Galvė entre los siglos XIV y XV y presentado como el único castillo insular de Europa del Este. El precio, otra marea. Si bien anunciaron por 3,5 millones y por menos de tres en 2024, hoy por hoy cuesta cuesta 3,25 millones (en la línea de algunas islas griegas que Grecia puso a la venta en plena crisis de deuda). Quien la compre heredará el dilema filosófico: ¿sigue siendo una isla si se puede llegar en coche? Lo que está claro es que su precio queda muy por debajo del de algunas de las más grandilocuentes masías catalanas o mansiones de Ibiza, como la Villa Bellagio de Marbella, que se puso a la venta por 70 millones. Aunque tampoco hace falta irse tan lejos: en Madrid hay decenas de construcciones que superan los 10 millones de euros. Te da para comprar tres islas. Imagen de portada | Idealista En Xataka | Durante 60 años un agricultor sin idea de arquitectura levantó una catedral de cero en Madrid. La burocracia se la ha cerrado - La noticia Se vende una isla con castillo a una hora de Madrid: 11 dormitorios y los mismos baños, usa paneles solares y a veces se puede llegar en coche fue publicada originalmente en Xataka por Isra Fdez .
Se vende una isla con castillo a una hora de Madrid: 11 dormitorios y los mismos baños, usa paneles solares y a veces se puede llegar en coche
A poco más de una hora de Madrid (unos 80 kilómetros), en mitad del embalse de El Burguillo (Ávila), hay una isla entera con castillo incluido. Se llama Centinela, ocupa 10.847 metros cuadrados y, según Ávila Red, se vende por 3,25 millones de euros en Idealista, donde lleva años anunciada. De hecho, acabamos de comprobar el histórico de precios de Fotocasa y es hasta más barata que hace años. Si tienes por ahí unos euros sueltos y quieres sentirte un monarca sin escolta, a cambio dispondrás de cuatro plantas con ascensor y decenas de comodidades. Eso sí, la isla no siempre lo fue y hasta la edad del castillo está en disputa. Qué hay dentro. El castillo suma unos 1.000 metros construidos, con torres almenadas, terrazas y ventanales de suelo a techo. Su corazón son siete suites exteriores, cada una con chimenea de autor y algunas con jacuzzi. Un gran pabellón de fiestas con barra de bar profesional se convierte en cuatro dormitorios más. Así salen los 11 dormitorios y 11 baños de la ficha técnica. Fuera hay calas, arbolado y embarcadero propio. Autosuficiente. La isla funciona por su cuenta: paneles solares, dos grupos electrógenos de respaldo y sistemas propios de depuración y filtración de agua. El anuncio menciona también un helipuerto, pero como posibilidad, no como algo que exista a día de hoy. En este vídeo se puede profundizar en su modelo de sostenibilidad. Y lo que sí hay es un embaracadero. Barca o coche. El acceso habitual es, de hecho, en barca desde el embarcadero privado, a unos 300 metros de la orilla. El Burguillo ocupa 910 hectáreas tras una presa de 91 metros, guarda casi 198 hectómetros cúbicos y tiene un estiaje muy marcado: su nivel medio suele caer por debajo de la mitad. Entonces, según el anuncio, la isla se une a tierra firme y se llega en vehículo hasta la propia muralla. ¿Cada cuánto? El anuncio habla de los meses en que baja el nivel. La propietaria, Yolanda Merino, dijo en 2022 que el istmo solo asoma cada siete años. Así que estamos ante una isla de temporada o de septenio, según a quién se pregunte. Antes fue un cerro. Antes de ser isla era una cima del valle del Alberche con una torre de vigilancia anterior al embalse. Lo que la aisló fue el agua, pero ¿cuándo? Los datos oficiales fechan la inauguración del embalse en 1913. Otras fuentes dicen que ese año empezaron las obras y que la isla nació en 1926, al inundarse el valle. Alguna cronología apunta a 1927. Tampoco cuadra la edad del castillo. El anuncio lo fecha en 1923, sobre una antigua atalaya. La familia propietaria cuenta otra cosa: Fernando Merino compró la isla en 1979 y levantó la muralla, construyó el castillo, plantó frutales y vides y colocó un pantalán para su barca. Había vendido su empresa y empezó el proyecto con 60 años. “La isla fue la ilusión de mi padre”, explica su hija. Vino de la casa. Los Merino pasaban largas temporadas allí, hacían barbacoas y elaboraban vino de garnacha con las uvas de la isla. Mantener un castillo sale caro, así que lo alquilaron, con barca de remos para cruzar los 300 metros. Las fichas de alquiler hablan de los citados 300 metros cuadrados, cuatro habitaciones dobles y 10 plazas (38 con glamping), frente a los 1.000 metros de la venta. En Xataka Es posible encontrar casas por 9.000 euros en pueblos remotos de Cuenca. El verdadero problema llega después Hotel con papeles. Hay una forma de hacer dinero rápido y es aprovechando su desarrollo como negocio. La isla figura en el registro de turismo de Castilla y León como hotel rural de tres estrellas, con seis habitaciones dobles, seis camas supletorias y doce plazas. Entre sus servicios constan restaurante, sala de convenciones, ascensor y hasta discoteca. También la demarca como edificio histórico. Los dormitorios, por tanto, son cuatro en el alquiler, seis en el registro, siete en la venta y once con el pabellón. Muralla de verdad. La isla está totalmente amurallada, con un muro de granito de entre tres y cuatro metros y solo tres puertas, que dan a las playas y al embarcadero. Normal que tenga vistas de “360 grados”, como la mayor parte de los castillos. En 2024 la compararon con el castillo de Trakai (Lituania), levantado en una isla del lago Galvė entre los siglos XIV y XV y presentado como el único castillo insular de Europa del Este. El precio, otra marea. Si bien anunciaron por 3,5 millones y por menos de tres en 2024, hoy por hoy cuesta cuesta 3,25 millones (en la línea de algunas islas griegas que Grecia puso a la venta en plena crisis de deuda). Quien la compre heredará el dilema filosófico: ¿sigue siendo una isla si se puede llegar en coche? Lo que está claro es que su precio queda muy por debajo del de algunas de las más grandilocuentes masías catalanas o mansiones de Ibiza, como la Villa Bellagio de Marbella, que se puso a la venta por 70 millones. Aunque tampoco hace falta irse tan lejos: en Madrid hay decenas de construcciones que superan los 10 millones de euros. Te da para comprar tres islas. Imagen de portada | Idealista En Xataka | Durante 60 años un agricultor sin idea de arquitectura levantó una catedral de cero en Madrid. La burocracia se la ha cerrado - La noticia Se vende una isla con castillo a una hora de Madrid: 11 dormitorios y los mismos baños, usa paneles solares y a veces se puede llegar en coche fue publicada originalmente en Xataka por Isra Fdez .
