Configurar y comprar un coche históricamente no tenía demasiado misterio. Uno decidía las funciones que quería en su coche, y configuraba los extras y los packs de equipamiento disponibles para contar con ellos, abonando lo que costase en la factura final. Pero la evolución tecnológica de nuestros coches, que son cada vez más ordenadores sobre ruedas, han hecho que las funcionalidades de que dispone un automóvil vayan aumentando y mejorando poco a poco, con respecto a lo que nos encontramos cuando salió del concesionario. Hummer X Concept Una situación beneficiosa para el comprador que ha devenido en otra no tan positiva, que los fabricantes hayan abierto una nueva línea de negocio que pasa por las subscripciones, que el uso y disfrute de cada vez más funciones dependa de pagar una subscripción mensual. El incómodo negocio de las subscripciones Con las subscripciones, el automóvil deja entonces de ser un producto terminado y pasa a parecerse cada vez más a una plataforma de servicios.Es, en definitiva, el modelo Netflix trasladado al automóvil. Pagamos por disponer del coche, pero también por acceder a determinadas funciones durante el tiempo que mantengamos activa la subscripción. Si dejamos de pagar la subscripción perdemos la funcionalidad. Chevrolet Silverado Tal y como nos cuentan nuestros colegas de Carscoops, General Motors constituye uno de los ejemplos más claros. Su sistema de conducción manos libres Super Cruise puede disfrutarse gratuitamente durante un periodo inicial, pero mantenerlo después cuesta unos 40 dólares al mes. General Motors calcula que Super Cruise podría alcanzar los 850.000 suscriptores antes de terminar 2026 (Business Insider). A ello se suma OnStar, su plataforma de asistencia y servicios conectados, que habría generado alrededor de 800 millones de dólares durante el segundo trimestre y podría acercarse a los 13 millones de abonados. Menos de 10 céntimos de euro por coche vendido, 70 céntimos por subscripción La razón por la que los fabricantes están tan interesados en convertir sus coches en plataformas de servicios se entiende mejor observando sus márgenes. Según las cifras de General Motors, su negocio de software y servicios conserva aproximadamente 70 centavos por cada dólar que factura. En la venta tradicional de vehículos, en cambio, un fabricante puede quedarse únicamente con entre 4 y 10 centavos por cada dólar ingresado. Hummer EV El fenómeno no es solo cosa de General Motors. Tesla está orientando su sistema Full Self-Driving hacia las subscripciones, mientras Ford cobra cuotas recurrentes por su avanzada conducción asistida BlueCruise, que ya permite utilizar sus coches en algunos corredores españoles sin mantener las manos en el volante. En España, por ejemplo, Ford ofrece su sistema BlueCruise por una cuota mensual de 24,99 euros, o abonando una cuota anual de 280 euros. Hummer X Concept Chevrolet Silverado Hummer EV

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