¿Cuál suele convenir más por norma general? Si bien depende de las circunstancias de cada caso, suele ser preferible jubilares a fianles de año si la revalorización prevista del IPC para las pensiones del año siguiente es moderada o alta, ya que ser pensionista a 31 de diciembre permite consolidar la subida general de las pensiones que entra en vigor el 1 de enero.

La revalorización general de las pensiones por IPC prevista para 2027 está, en estos momentos, en torno al 3,7%, y al estar jubilado a todos los efectos el 31 de diciembre de 2026, este porcentaje de subida se consolida la subida directamente sobre la pensión. No obstante, aunque se pierda la revalorización de ese año, también se acumula vitaliciamente para futuros ejercicios.

También puede convenir si se tiene en cuenta la elevada revalorización de las pensiones estimada para 2027 que se aplicaría sobre la pensión resultante en 2026 en caso de adelantar la edad de jubilación a 2026, y los coeficientes reductores por jubilación anticipada voluntaria que se aplicarían por adelantar la edad de jubilación respecto a esa edad ordinaria (por ejemplo, 3,26% en caso de adelantar la jubilación un mes, 3,38% si se adelantan dos meses, y 3,52% si se anticipa tres meses).

En general, a efectos del importe más alto de la pensión, también conviene más jubilarse a finales de año si se tiene una carrera de cotización continua y estable en los que no haya habido periodos largos de tiempo sin cotizar la Seguridad Social (estar en el paro sin cobrar prestación, en excedencia voluntaria o después de una baja médica sin cobertura, lo que se conoce como lagunas de cotización), o bien sueldos más bajos en el último tramo de la carrera laboral.

En cambio, es mejor esperar a principios de 2027 si se tienen meses o periodos irregulares en los últimos 25 años y se descartan las cuatro peores bases de cotización con el nuevo sistema dual de 2027. También compensa si hubo subidas de sueldo notables en la etapa final de la carrera laboral que hicieran aumentar la base de cotización: si el salario en activo subió mucho en el último tramo o si faltan unos pocos meses para alcanzar el 100% del periodo de cotización (en 2027 se exigen 37 años cotizados para el 100% de la base reguladora)

No obstante, recuerda el Instituto BBVA de Pensiones, dado que la diferencia entre ambas fechas suele oscilar entre un 1% y un 3% en la cuantía mensual, lo más aconsejable es hacer dos simulaciones exactas en la web de la Seguridad Social: una con fecha de efecto a 31 de diciembre de 2026 y otra a 1 de enero de 2027, o bien consultarlo personalmente antes de cumplir los 67 en los Centros de Atención e Información de la Seguridad Social (CAISS), las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) que se encargan de gestionar pensiones, prestaciones y subsidio.

Teniendo en cuenta la elevada revalorización de las pensiones estimada para 2027 (en torno al 3,7%) que se aplicaría sobre la pensión resultante en 2026 en caso de adelantar la edad de jubilación a 2026, y los coeficientes reductores por jubilación anticipada voluntaria que se aplicarían por adelantar la edad de jubilación respecto a esa edad ordinaria (por ejemplo, 3,26% en caso de adelantar la jubilación un mes, 3,38% si se adelantan dos meses, y 3,52% si se anticipa tres meses), el Instituto BBVA de Pensiones analiza dos posibles casos en cuanto a importe de pensión:

Caso 1. El caso de persona cuyo cálculo de pensión inicial, antes de aplicar coeficientes reductores por anticipación, asciende a 1.500 euros, similar a la pensión media de jubilación.

Caso 2. El caso de otra persona cuyo calculo inicial de pensión, antes de aplicar los coeficientes reductores por jubilación anticipada, resulte superior a la pensión máxima de la Seguridad Social

Caso 1 (pensión de 1.500 euros)

Si se anticipa solo 1 mes, la ventaja de anticipar la jubilación a finales de 2026 es prácticamente nula (unos 1,89 €/mes a favor de anticipar). Si se anticipa 2 o 3 meses el importe sale ligeramente a favor de esperar a jubilares en 2027 a la edad ordinaria, al ser el coste del coeficiente reductor (3,38% en caso de 2 meses de anticipación o 3,52% en el caso de 3 meses) superior al impacto de la revalorización estimada (3,5%).

Caso 2 (pensión de 3.750 euros, que supera la pensión máxima)

En el caso de una pensión teórica de 3.750 euros (superior al límite máximo), antes de aplicar coeficientes reductores o el máximo de pensión, si se optase por la jubilación anticipada voluntaria en 2026, ya sea con 1, 2 o 3 meses de antelación, la pensión resultante será inferior a la que se obtendría esperando a 2027 para la jubilación ordinaria sin reducción alguna.

En este caso, el efecto de la revalorización de la pensión máxima (variación media del IPC+ 0,115 puntos porcentuales) también obtiene si se accede a la jubilación en 2027, no solo si se accede ala pensión en 2026. La ventaja en caso de anticipar la jubilación a 2026, sería solo para los 1 a 3 meses de más que se cobraría pensión.

Pros

La nómina de la pensión capta la revalorización por IPC de 2027 desde el primer día: Al darse de alta como pensionista antes del 31 de diciembre de 2026, la nómina de la pensión se revalorizará automáticamente el 1 de enero de 2027 con la subida del IPC anual que se apruebe según la media de la evolución anual del IPC hasta noviembre, que se espera esté en torno al 3,7% este año según las últimas previsiones de Funcas.

Sube la edad ordinaria y cotización ligeramente más exigibles en 2026: En 2026, la edad ordinaria para jubilarse con el 100% de la pensión (carrera larga) es de 65 años con 38 años y 3 meses cotizados (en 2027 sube a 38 años y 6 meses).

Para jubilarse sin la carrera larga, en 2026 la edad sube a 66 años y 10 meses, y en 2027 se consolida en los 67 años.

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Contras

Las bases de cotización de los últimos 24 meses (2025 y 2026) se computan a valor nominal, sin actualización por la inflación acumulada.

Pros

Actualización del IPC en las bases antiguas: Para calcular la base reguladora de los últimos 25 años, las bases anteriores a los últimos 24 meses se actualizan con la evolución del IPC. Al pasar a un nuevo ejercicio (2027), las bases de años anteriores ganan una actualización por inflación, lo que eleva ligeramente la base de cálculo inicial.

Entrada del sistema de cálculo dual (mejores bases): Desde el 1 de enero de 2027, la Seguridad Social aplicará de oficio la opción más beneficiosa para el trabajador entre dos fórmulas: El método tradicional de los últimos 25 años (300 meses) o el nuevo método dual de computar las 304 mejores bases de cotización dentro de los últimos 308 meses descartando los 4 peores. Si en los últimos años se estuvo en el paro o con bases bajas de cotización, puede compensar.

Contras

No se incorpora la subida de pensiones del IPC de 2027: al jubilarse en 2027, la pensión se calcula con los parámetros iniciales de 2027 y se aplica la revalorización de la media del año que viene, por lo que la primera subida IPC sería ya para enero de 2028, y se espera que la media del IPC del año que viene sea menor que la de este (y del 3,1%, según Funcas, aunque la evolución anual de este indicador está muy condicionada por las tensiones geopolíticas y las oscilaciones del precio del petróleo).

Se exigen más años para jubilarse con el 100%: Si la carrera de cotización está ajustada, en 2027 hacen falta 37 años cotizados para alcanzar el 100% de la base reguladora, frente a los 36 años y 6 meses de 2026.

En 2026, la edad de jubilación ordinaria son 66 años y 10 meses para quienes contasen con menos de 38 años y 3 meses de cotización, y de 65 años en caso de disponer de esos 38 años y 3 meses o más de periodo cotizado.

En 2027, la edad legal de jubilación ordinaria será de 67 años para el caso de aquellas personas que hayan cotizado menos de 38 años y 6 meses, y de 65 años si se acumulase un periodo cotizado de 38 años y 6 meses o más.

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