Una simple sombra puede dar mucho de sí y la NASA lo sabe. Por eso, el administrador de la agencia, Jared Isaacman, ha usado una recientemente en un discurso en el All-In Summit de Los Ángeles para causar expectación. Mostró una imagen de lo que parece la silueta del SR-71 Blackbird, un famoso avión de reconocimiento estratégico que superó grandes hitos entre 1966 y 1999. Cuando se le preguntó si se trataba de este, Isaacman contestó con evasivas, pero no negó nada, por lo que muchos piensan que esta puede ser toda una declaración de intenciones por parte de la NASA y el Gobierno de Estados Unidos. Los acontecimientos. En la cumbre celebrada entre el 12 y el 14 de septiembre en Los Ángeles, Isaacman mostró una diapositiva con una silueta de avión que recordaba muchísimo al Blackbird, acompañada del mensaje “reconstruyendo nuestra flota de aviones experimentales X”. Todo era muy misterioso, así que no es raro que el copresentador del evento, Chamath Palihapitiya, le preguntase si se trataba del Blackbird, a lo que él contestó: “¿Seguro que es un Blackbird?”. Después, añadió que la NASA está trabajando duro para “volver a volar alto y rápido”. Todo cuadra. El SR-71 Blackbird se hizo muy famoso precisamente por esas dos cualidades: volar alto y rápido. Era capaz de alcanzar un Mach 3 de velocidad. Es decir, volar a unos 3.500 kilómetros por hora. En cuanto a altura, podía ascender a más de 25.000 metros. Tenía una silueta muy reconocible, con un fuselaje largo y afilado,bordes aplanados a los lados del morro, alas en flecha y dos enormes góndolas de motor. En Xataka China lleva 30 años diseñando el futuro de sus cazas y misiles hipersónicos: un motor para todas las velocidades Objetivos del pasado y del presente. En el pasado, el Blackbird, desarrollado por Lockheed, se usó para espiar territorio enemigo, ya que volaba tan rápido y tan alto que era prácticamente inalcanzable por los misiles de la época. Quizás lo de hoy podrían dar con él, pero si realmente la NASA está trabajando en uno nuevo debe ser una versión mejorada. Ya lo dijo Isaacman. Quieren volver a volar alto y rápido, pero no sabemos cuánto. Tras tres décadas como avión puro militar, en los 90 cayó en manos de la NASA, que pasó a emplearlo en labores de investigación aeronáutica. Es un símbolo, no solo un avión. El Blackbird es un símbolo del poderío estratégico de Estados Unidos. Representa una época en la que sus aviones espías eran, literalmente, inalcanzables. Por eso, dar a entender que se podría volver a fabricar un avión similar es toda una declaración de intenciones. Actualmente la NASA cuenta con otro avión experimental, el X-59, pero este solo alcanza el Mach 1,4. Un nuevo Blackbird pulverizaría esa cifra. ¿Información clasificada? En realidad, hace tiempo que Lockheed habló de la posibilidad de fabricar un sucesor del Blackbird. Sin embargo, de la noche a la mañana dejaron el tema a un lado. Podría ser que hubiesen abandonado la idea o que el proyecto hubiese pasado a ser información clasificada. Si esta silueta es lo que parece, la clave estaría en lo segundo. El ejército y el espacio, cada vez más fusionados. Recientemente, el Gobierno de Estados Unidos ha reconocido que ha estado ensayando maniobras de acercamiento en el espacio con fines estratégicos. También se ha mencionado que ya cuentan con armas ahí arriba. Incluso el pasado 28 de agosto Trump firmó una orden ejecutiva para iniciar la creación de la Academia Espacial de Estados Unidos, en la que se formará a profesionales que podrán servir tanto a la NASA como a las Fuerzas Espaciales. Hay cada vez un mayor acercamiento al espacio con fines militares. Ahora, que la NASA participe del hype sobre la posible creación de un avión que en su día resultó tan útil a nivel militar deja aún más asentada esta tendencia. En una era en la que la NASA ha perdido buena parte de la financiación de sus proyectos científicos, no parece que haya trabas para construir un coloso como este. Es cierto que todo son conjeturas y que posiblemente haya mucha más información relacionada que ni siquiera conocemos. Pero está claro que aquella diapositiva de Isaacman no fue una casualidad inocente. Quiere demostrar lo que está por venir. Y aun así, seguro que todavía nos sorprenden. Imágenes | USAF / Judson Brohmer En Xataka | No es que Elon Musk haya conseguido introducir su influencia en la NASA. Es que ha entrado arrasando - La noticia La NASA ha enseñado una sombra y la reacción ha sido unánime: quizá estamos ante el sucesor del SR-71 Blackbird fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .