El fabricante automovilístico japonés Honda ha registrado las primeras pérdidas anuales desde que debutó en Bolsa, en la década de los 50 del siglo pasado, tras anotar cargos por cerca de 8.500 millones de euros por el fiasco de su apuesta por el coche eléctrico.
Honda tuvo unas pérdidas netas de 423.941 yenes (2.293 millones de euros) en el ejercicio fiscal cerrado en marzo tras rectificar su apuesta por el eléctrico, además de por el impacto de los aranceles de EEUUy la caída de ventas en China.
La compañía, el segundo mayor fabricante auto,movilístico japonés por detrás de Toyota, ganó 835.837 millones de yenes (4.520 millones de euros) el ejercicio anterior.
Una demanda de coches eléctricos más débil de lo previsto, la irrupción de nuevas compañías en el sector, especialmente chinas, y el fin de los incentivos fiscales a la compra de coches en países como EEUU han empujado a Honda, y a otros rivales del sector como Ford, Stellantis o General Motors, a rectificar su apuesta por este segmento, cancelando planes y lanzamientos.
Las compañías automovilísticas han provisionado decenas de miles de millones de euros en los últimos meses por su paso atrás en un negocio que crece, pero a un ritmo bastante menor al esperado.
En su lugar, fabricantes como Toyota, entre otros, están redoblando su apuesta por los híbridos e, incluso, retomando nuevos proyectos de coches de combustión.
El CEO del grupo, Toshihiro Mibe, artífice de la estrategia fijada en 2021 para crecer en eléctricos, ha afirmado que, además de la "ralentización" de este mercado, sufren pérdida de competitividad en el coste y desarrollo de sus vehículos.
Honda ha anunciado que "suspende indefinidamente" la inversión de 11.000 millones de dólares para una planta de coches y baterías eléctricas en Canadá y lanzará 15 nuevos híbridos para 2030.
Además, la compañía nipona ha abandonado su objetivo de dejar de fabricar vehículos de combustión para 2040.
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