Hay algo chulo en saber que estás probando el primer modelo en montar una tecnología nueva. Por eso, cuando se puso ante mí el reto de probar y analizar la Samsung R95H, no me lo pensé dos veces. Samsung nos tienen acostumbrados a los paneles OLED, QLED, Mini LED y, más recientemente, QD-OLED. Este año, sin embargo, se ha atrevido a dar un paso que sus competidores ya habían dado y que dibuja una doble vertiente para el futuro de la gama alta más premium de la firma: el Micro RGB. Esta tecnología es la que Sony y Hisense llaman True RGB y RGB Mini LED, respectivamente, y basa su funcionamiento en algo tan "simple" como llevar el color directamente a la fuente de luz. El R95H es, efectivamente, el primer televisor de Samsung en incorporar este tipo de panel y al César lo que es del César: a la compañía le ha salido casi redondo. No es una tele barata, no es para todo el mundo, pero si queremos lo mejor de lo mejor, esta tele es de las que saben quitar el hipo. Ficha técnica de la Samsung R95H Samsung Micro RGB R95H panel LCD MICRO RGB 4K, 165 Hz VRR (100 Hz Nativo) resolución 3.840 x 2.160 tamaños disponibles 65, 75 y 85 pulgadas procesador de imagen Micro RGB AI Engine Pro hdr HDR10+ sonido 4.2.2 canales 70 vatios (RMS) Dolby Atmos conectividad 4 x HDMI 2.1 2 x USB-A 1 x Ethernet 1 x salida audio digital ópticaç 1 x RF 1 clavija CI Compatible con One Connect conectividad inalámbrica Wi-Fi 6E Bluetooth 5.3 sistema operativo One UI Tizen etiqueta energética Clase E consumo típico 148 vatios consumo máximo 390 vatios dimensiones 1658.8 x 1019.2 x 349.1 mm (con peana) peso 31,8 kg (con peana) precio 3.699 euros Entendiendo la tecnología Micro RGB Imagen | Xataka Empecemos por el principio. En los televisores LCD actuales, incluyendo los Mini LED, la retroiluminación consiste en una matriz de LEDs blancos o azules tras un panel LCD y unos filtros de color. Imaginémoslos como un montón de bombillitas pequeñas detrás de la pantalla que iluminan capas y capas de colores para dar forma a la imagen que nosotros vemos. Es más, si abres un televisor Mini LED, es más o menos lo que te vas a encontrar. La tecnología Micro RGB va un paso más allá. En lugar de tener bombillitas pequeñas azules o blancas iluminando un filtro, la propia fuente de luz, la propia bombillita, tiene una matriz de LEDs muy, muy, muy pequeños (menos de 100 micrómetros o 0,1 milímetros) que emiten directamente el color rojo, verde y azul de forma independiente. La tecnología Micro RGB es relativamente nueva y la idea que propone es interesante: conseguir, a mayores, una calidad similar al OLED sin las desventajas del OLED ¿Qué quiere decir eso? Que el color ya no se genera descomponiendo la luz blanca (o azul) mediante filtros, sino que viene dado desde la fuente. Eso, sobre el papel, mantiene la intensidad de la luz, mejora la pureza de los colores y permite un control mucho más preciso de las zonas. De acuerdo a Samsung, el panel cubre el 100% de BT.2020, lo que la coloca en la parte más alta del ranking. "Entonces, es como un panel OLED con LEDs, ¿no?". Sí y no. OLED y QD-OLED son autoemisivos y son capaces de apagar cada píxel individualmente. En un panel Micro RGB siempre habrá algo de luz residual. No es un negro puro, pero el control de los mismos es, al menos en este modelo, excelente. Eso, por otro lado, se compensa eliminando de un plumazo el riesgo de quemado de los paneles OLED, admitiendo más pulgadas y ofreciendo un nivel de brillo espectacular. Es decir, que ahora Samsung nos ofrece dos propuestas en su gama alta: el modelo QD-OLED con sus negros puros y el modelo Micro RGB con un nivel de brillo, un color y unas opciones de tamaño que rozan lo absurdo. Un repaso al televisor Imagen | Xataka No quiero extenderme mucho en este asunto porque es un televisor y bueno, lo que importa realmente es cómo se ve, cómo se oye y qué ofrece, pero no está de más apuntar algunas cosas. La primera es que la R95H es completamente lisa por detrás, lo que viene estupendamente para poder colgarla en la pared sin que quede más hueco de la cuenta. Yo no he podido hacerlo por cuestiones de espacio y disposición del salón, pero de poder tengo claro que lo haría. Colgaría la tele y la barra de sonido, a la que llegaremos más adelante. En ese sentido, el televisor es compatible con One Connect, un accesorio que, si tienes intención de colgarla en la pared, me parece útil. Este evita tener una maraña de cables detrás del televisor para tener solo uno. Las conexiones se hacen al One Connect, que envía la señal de forma inalámbrica al televisor. Al colgar el televisor, y dado su perfil, las conexiones quedan en el lado, bien, pero es complicado acceder a ellas. Con el One Connect solucionas ese drama, aunque sí, claro, es una inversión grande. Imagen | Xataka Por otro lado, me parece todo un acierto el sistema de la peana. No hay ni un solo tornillo implicado en su colocación, sino que basta con encajarla en posición y listo. La peana es central, algo que a mí, personalmente, me gusta más que unos pies laterales porque sé que la podré poner donde sea. En lo que respecta al mando, nada nuevo bajo el sol, salvo el pequeño panel solar que, en teoría, debería cargar el mando cuando hay luz. Yo, no obstante, creo que no está pensando tanto para cargarlo por completo como para aumentar ligeramente la autonomía combinando la batería con la recarga solar. En cualquier caso, el mando está bien y cumple. Sobra decir que lo podemos usar para controlar los accesorios, como un Fire TV, o la barra de sonido. Una experiencia de cine (tras varios ajustes) Imagen | Xataka La calibración de fábrica es mejorable por dos razones: el balance de blancos y los ajustes activados por defecto. Nada difícil de arreglar, ojo, pero hasta que no le metí mano a los ajustes y modifiqué algunos parámetros, no conseguí disfrutar de la imagen al 100%. Ahora que lo tengo hecho, y fue un proceso de apenas unos minutos, el televisor rinde de verdadero miedo. Samsung peca de activar todo lo activable: el potenciador de contraste, el modo IA, el ajuste de brillo automático... Todo eso juega en contra del visionado, ya que se traduce en caídas de brillo en escenas oscuras con mucho contraste, en cambios de colores al cambiar de planos en una misma escena, artefactos y una tendencia al rojo que solo puedes arreglar tocando el balance de blancos. Dejo los ajustes que yo modifiqué para dejarla fina. Desde entonces, ver una peli en esta tele es, sin duda, una experiencia. Todos estos ajustes los apliqué al modo Eco, que es el que viene por defecto: Modo comodidad visual: apagado. Asignación de tonos mediante HDR: estática. Intensificador de contraste: desactivado. Detalle de sombra: -2. Atenuación local: alto. Color Booster Pro: apagado. En balance de blancos > Dos puntos: -10 en Rojo+ Claridad de imagen: desactivado. Solución de ahorro de energía: desactivado. Optimización de brillo: desactivado. Modo IA: desactivado. Imagen | Xataka Con estos ajustes la imagen se ve menos roja, no hay cambios de brillo y color entre escenas y los blancos son "naturalmente blancos", sin esa tendencia al rojo que podrás apreciar en los subtítulos. Además, mantiene el color sin que resulte exagerado. Si os queréis ahorrar todos estos ajustes, lo más fácil es usar el modo Filmmaker. Puede que, viniendo del modo Eco o Estándar, os resulte que la imagen está más apagada (porque lo está), pero en cualquier caso, este modo apaga todas las tecnologías que decíamos antes y hace que el visionado sea bastante más agradable en ciertas películas. No en todas, ojo, y entiendo que no es un modo para todos los usuarios. Para poner a prueba el televisor, he usado algunas de mis películas de referencia, a saber 'Oppenheimer', 'Interstellar', 'Spider-Man: Lejos de casa', 'Dune' (que no me mata, pero está producida con un gusto exquisito), 'Blade Runner 2049', 'F1: La película', 'Mad Max: Fury Road', además de anime, mis juegos de PlayStation 5 y GeForce Now... En fin, es de esas pruebas que han sido gustosas de hacer. Imagen | Xataka Una de las ventajas que ofrece este televisor es un nivel de brillo espectacular, alcanzando los 2.000 nits. Eso es algo que pocos televisores, por no decir ninguno, pueden alcanzar. En contenido HDR, y en particular en pelis como 'Dune' o 'Blade Runner', eso se traduce en una cantidad de detalle extraído de las luces altas como no había visto hasta la fecha, y unas sombras muy nítidas y nada empastadas. En películas con mucho color y contraste, como 'Blade Runner 2049', el R95H hace un trabajo superlativo a la hora de tratar el color. Las escenas con luces de neón se ven de verdadero miedo, y más en una sala a oscuras. En 'Spider-Man', por su parte, la viveza de los colores (habiendo desactivado los potenciadores, vaya por delante) es buenísima, pero sin llegar a ser estridente. Es una imagen natural, contrastada, llamativa y muy disfrutable. Eso se aprecia, curiosamente, en el anime. El color es clave en títulos como 'One Piece', 'My Hero Academia', 'Jujutsu Kaisen' o 'Chainsaw Man' y el nuevo televisor Micro RGB de Samsung es capaz de sorprender. La reproducción de color en los últimos capítulos de 'One Piece' es, sencillamente, sobresaliente, e invito encarecidamente a todo fan del anime a ver 'El castillo infinito' en este televisor. No me gusta 'Kimetsu', pero la animación se disfruta el doble en un panel como este. Imagen | Xataka Podría pasarme dos horas hablando de detalles de películas y hablando de cómo se me encogió el pecho cuando vi la escena de la prueba de la bomba en el desierto en 'Oppenheimer', pero creo que se capta la idea. El televisor es, hablando en plata, un todoterreno. Se disfruta viendo contenido en HDR, pero también viendo algo menos producido en YouTube. Francamente, no le puedo poner pegas al panel. Los negros, como decíamos, no son negros puros, pero en una sala con poca iluminación solo un ojo entrenado y que sepa lo que está buscando lo notará. Viniendo de un panel OLED, reconozco que la diferencia no ha sido tan brusca como me habría esperado. Al principio sí me percaté de que le faltaba contraste, pero fue hacer los ajustes de arriba y, desde entonces, reconozco que no echo de menos los diodos autoemisivos de mi antigua tele. Por otro lado, algo que no puedo dejar de comentar porque me parece magia negra es el panel antirreflejos. Por circunstancias de la vida que no vienen al caso, tengo un espejo enorme a dos metros del sofá y enfrente de la tele, y al lado del espejo, una ventana enorme. Por si eso fuera poco, al lado del sofá tengo otra ventana y detrás de la tele, reflejándose en el espejo trasero, otra ventana todavía más grande. Dicho de otra manera, los reflejos en la tele han sido parte de mi día a día. Hasta ahora. Imagen | Xataka Desconozco qué tipo de encantamiento ha aplicado Samsung sobre el panel antirreflejos, pero es absolutamente demencial. Estos reflejos que comentaba antes han desaparecido por completo y no los veo ni siquiera en escenas oscuras. La tele se ve muy bien, se oye genial y se disfruta mucho, pero lo que ha marcado la diferencia en la práctica ha sido, sin duda, el panel Glare Free. Además, no parece que juegue en contra de la calidad de imagen, así que 10/10. Hablando de reflejos, no he notado un blooming llamativo en el día a día. Quizá podría apreciarse algo más viendo escenas muy contrastadas y oscuras en zonas muy particulares, pero es algo en lo que hay que fijarse y que, en el día a día, no enturbia la experiencia ni lo más mínimo. En Xataka El Samsung Galaxy S26 Ultra nos ha mostrado un futuro maravilloso: uno lleno de pantallas con tecnología de privacidad Finalmente, y en lo que respecta al HDR, conviene recordar que Samsung sigue sin ofrecer Dolby Vision. La compañía mantiene su apuesta por el estándar HDR10+, que es open source. Como hemos dicho en otras ocasiones, es una lástima que un televisor de estas características y precio no ofrezca todos los formatos HDR. Más allá de eso, el televisor sabe lucirse cuando la fuente de la imagen HDR es buena. La parte más "negativa", entre muchísimas comillas, tiene que ver con los ángulos de visión. No es que sean malos, porque no lo son, pero si te pones a verla de lado sí notarás que se pierde algo de contraste. Es una posición forzada a propósito, porque lo normal será mirarla de frente. En ese sentido, ya se esté totalmente perpendicular al televisor o algo esquinado, el visionado es más que correcto. Muy goloso para gamers Imagen | Xataka El televisor es, en pocas palabras, una maravilla para jugar: tiene cuatro entradas HDMI 2.1 con soporte para 4K a 165 Hz con VRR, compatibilidad con FreeSync Premium Pro y una enorme suite de apps para jugar en la nube, como GeForce Now. Soy fiel usuario de este servicio y ha sido grato ver que ofrece soporte para resolución 4K, pero a 60 FPS. Si juegas en PC, tienes la opción de bajar a FullHD para subir la tasa de refresco a 240 Hz, cosa que me parece fantástica. Durante estos días he estado jugando a 'Spider Man 2', 'Path of Exile 2', 'Cult of the Lamb' y 'Battlefield 6', y en ningún momento he notado que la latencia sea más alta de la cuenta. Es más, jugando en consola o en la nube, el menor de los problemas serán los aproximadamente diez milisegundos que añade la tele. 'Path of Exile 2', que es un juego cargado de brillos, luces, destellos y movimientos rápidos, luce de escándalo en el televisor. Lo he jugado en la nube desde la propia tele y en ningún momento he notado el más mínimo problema. Tampoco he sentido desventaja en 'Battlefield 6'. Hablemos del sonido y de la HW-Q990H Imagen | Xataka El sonido del televisor es, de por sí, bastante aceptable: el dispositivo monta un juego de altavoces frontales que componen un sistema 4.2.2 con 70W de potencia. Además, tiene una función de seguimiento de objetos muy simpática que modula el sonido según su posición, de forma que la fuente del sonido "se mueve" con el propio objeto. Y sí, tiene Dolby Atmos. Por defecto y sin accesorios, el sonido es suficiente para ver una película, una serie o jugar, pero un televisor de este calibre gana enteros cuando el sonido acompaña, y durante estos días la he estado usando junto a la HW-Q990H. Son 1.400 euros de barra de sonido (incluyendo woofer y dos satélites traseros), pero en fin, se puede ver 'Mad Max' o se puede ver 'Mad Max'. Imagen | Xataka Este sistema permite montar en el salón un sistema de 11.1.4 canales: 11 canales frontales, un canal de subwoofer y cuatro mirando hacia arriba. Y por si eso fuera poco, tanto el televisor como la barra de sonido son compatibles con Q-Symphony, de manera que la barra de sonido y los altavoces de la tele pueden funcionan al unísono. Si a eso le sumas la compatibilidad con Dolby Atmos inalámbrico, la receta para que las escenas de la prueba en 'Top Gun Maverick' o la intro de 'F1: La película' te dejen con la boca abierta está servida. El conjunto tiene una fuerza bruta y una precisión espectacular. El sonido del woofer aporta una pegada tremenda sin llegar a distorsionar, y los altavoces traseros (pequeños, pero con tres drivers cada uno) ofrecen un sonido de fondo envolvente que se agradece tanto en escenas de acción como en partes más calmadas, en las que lo que suena es el sonido de la calle, los coches, etc. Imagen | Xataka Una de las cosas que soluciona la barra de sonido es que, en volúmenes bajos, los diálogos tienden a no escucharse, lo que obliga a subir y bajar el volumen constantemente en función de la escena. Ese era el pan de cada día hasta que llegó la barra de sonido. El único "pero" que le puedo poner es que es muy cara, y más teniendo la Q990F todavía disponible por ahí. Por lo demás, es el acompañante perfecto para un televisor de esta categoría y, si os gusta disfrutar del cine en casa, es una inversión altísima, pero que merece la pena. Normal, por otro lado. Tizen (y las cosas que están ahí, y ya) Imagen | Xataka La R95H llega al mercado con la última versión de Tizen bajo el brazo, un software que se siente realmente fluido y que es agradable de usar en líneas generales. Tiene todas las apps que le puedas pedir para ver contenido y un montón de funciones específicas que, como te podrás imaginar, tienden a pasar completamente desapercibidas. Por ejemplo, tiene un generador de fondos de pantalla basado en IA generativa que sí, te averigua una tarde con los niños personalizando la tele, pero poco más. La integración con Bixby y Alexa está bien, pero no he sentido la necesidad de "hablarle a la tele", y más teniendo un móvil con Gemini al lado. Ahora bien, me parece útil para que alguien que no sepa identificar problemas con la tele pueda preguntarle a Bixby cómo arreglarlo. Imagen | Xataka Entiendo la idea de convertir la tele en una especie de centro de control de la casa, pero lo cierto es que, en el día a día, enciendo la tele, abro la app de multimedia que quiera y ya. Todo lo demás pasa bajo el radar y las cosas como son, bien que estén, pero a mí, personalmente, no me aportan en exceso. Ahora bien, te digo eso como también te digo que si tienes un horno o una lavadora Samsung que se integre con Smarthings, como es mi caso, que el televisor te muestre un aviso en pantalla de que la lavadora ha terminado es maravilloso. ¿Parte positiva? La tele funciona de miedo. El software funciona fluido, rápido, no he tenido un solo cuelgue ni tirón... Una experiencia sobresaliente en términos de rendimiento. Si lo que quieres es una interfaz que sea intuitiva, rápida y que te deje ir directo a las apps que usas, Samsung ha hecho un trabajo muy bueno con su televisor. Samsung R95H, la opinión y nota de Xataka Imagen | Xataka Samsung ha conseguido un televisor muy, muy, muy interesante para los que busquen una experiencia de cine. Tiene un color excepcional, un nivel de brillo altísimo y una reproducción del HDR estupenda. Francamente, es de esos televisores a los que, hablando solo de imagen y sonido, es complicado encontrarle pegas. Las dos pegas son la ausencia de Dolby Atmos, incomprensible en estos rangos de precios y gamas, y la calibración de fábrica. Lamentablemente, no es un televisor de plug and play, sino que requiere de cierta mano para dejar la imagen fina. Es, por suerte, algo que hecho una vez, hecho para siempre. De la misma forma, Samsung podría solucionarlo con una actualización de firmware en algún momento. Por lo demás, es un televisor que ofrece la experiencia que podrías esperar a ver un televisor con un ticket de entre 2.500 y 4.500 euros, según donde mires y si hay ofertas o no. A la hora de elegir entre este modelo y el OLED, debo reconocer que me costaría elegir, y eso habla muy bien del nuevo modelo de Samsung. 9,2 9,3 9,3 8,8 9,4 A favor La calidad de imagen, una vez calibrada, es excepcional. El nivel de brillo roza lo absurdo y sabe lucirse en contenido HDR El panel antirreflejos es magia negra. En contra No procesa contenidos Dolby Vision ni sonido DTS Las funciones de imagen gestionadas por IA no favorecen el visionado Viene mal calibrada de fábrica y hay que meterle mano para ajustarla Más información | Samsung En Xataka | Samsung Odyssey G8 G80HF, análisis: un monitor dos en uno pensado para jugar (y que brilla para trabajar) Este dispositivo ha sido cedido para prueba por parte de Samsung. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas. (function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })(); - La noticia Samsung R95H, análisis: al QD-OLED le ha salido un duro rival. Se llama Micro RGB y se ve de miedo fue publicada originalmente en Xataka por Jose García .