Veinticinco años después de los atentados del 11 de septiembre, la llamada “guerra contra el terrorismo” sigue dejando un balance controvertido. Las intervenciones lideradas por Estados Unidos en Afganistán e Irak transformaron el mapa político y militar de Medio Oriente y dejaron cientos de miles de muertos, además de profundas secuelas sociales y políticas. Un cuarto de siglo después, persisten las dudas sobre sus resultados, el coste de estas intervenciones y la credibilidad de Washington en la región. ¿Fracasó la estrategia que Estados Unidos puso en marcha tras el 11-S? Lo analizamos con Barah Mikail en este episodio de Expreso de Oriente.