Abelardo de la Espriella cumple este 7 de septiembre su primer mes como presidente de Colombia envuelto en una sucesión de crisis que han obligado a su Gobierno a definir rápidamente su estilo y prioridades. El inicio de su mandato también ha estado marcado por una política de “mano dura” frente a los grupos armados, la controversia por la muerte de menores en bombardeos, un acercamiento a Washington, un giro político e internacional, acompañado de una comunicación presidencial altamente centralizada que sus críticos consideran problemática para la libertad de prensa.