Ganar el Balón de Oro no garantiza una subida inmediata del valor de mercado. Transfermarkt muestra aumentos, descensos y estabilidad entre los últimos ganadores.

Durante la reciente gala del Balón de Oro, Lamine Yamal lucía en su muñeca un Richard Mille RM 67-01 Automatic Extra Flat de oro rojo de 18 quilates valorado aproximadamente en 250.000 euros. Kylian Mbappé optó por el Hublot Classic Fusion Tributo Yellow Gold de 38 milímetros, valorado en 30.200 euros, firma de la que el astro madridista es embajador. Entre relojes de lujo y trajes de gala, las estrellas del fútbol exhibieron un atractivo comercial que el premio puede reforzar. Sin embargo, trasladar ese prestigio al mercado de fichajes resulta menos sencillo: ganar el Balón de Oro no garantiza que aumente el valor de mercado del futbolista.

Tampoco su nivel económico, ya que el trofeo otorgado por la revista France Football desde hace setenta años no está acompañado de ninguna compensación. Harry Kane y Alexia Putellas salieron del London Palladium con el mayor reconocimiento individual del fútbol, pero no con una nueva tasación bajo el brazo. El delantero del Bayern de Múnich continúa valorado por Transfermarkt en 60 millones de euros, mientras que Soccerdonna, la plataforma especializada en fútbol femenino de la misma compañía, sitúa a la centrocampista española del London City Lionesses en 1,15 millones.

Aunque todavía es pronto para ver el impacto que tendrá el título sobre la tasación de su precio en el mercado, de los catorce antecedentes en la categoría masculina, solo tres jugadores acabaron con una subida inmediata. Asimismo, cuatro ganadores perdieron valor y siete mantuvieron su tasación. En este sentido, el caso más claro de revalorización vinculada expresamente al premio es el de Ousmane Dembélé. El extremo del Paris Saint-Germain conquistó el Balón de Oro en 2025 con una tasación de 90 millones de euros y Transfermarkt elevó su valor hasta los 100 millones de euros semanas después. “Su Balón de Oro tenía que celebrarse con una subida”, explicó por aquel entonces Ronan Caroff, responsable de valores de mercado de la plataforma en Francia. El incremento fue de un 11,1%.

Ousmane Dembélé pasó de 90 a 100 millones de euros después de conquistar el Balón de Oro de 2025.EFE

Lo mismo le sucedió a Karim Benzema en 2022 cuando todavía jugaba en el Real Madrid. El delantero galo llegó a la ceremonia valorado en 30 millones de euros y su siguiente revisión de mercado alcanzó los 35 millones, un 16,7% más. Transfermarkt calificó aquel movimiento como “excepcional” ya que el jugador estaba a punto de cumplir 35 años.

El tercer y último incremento del valor de mercado de las últimas catorce ediciones corresponde al Bicho. Después de conquistar el trofeo en diciembre de 2017, Cristiano Ronaldo pasó de los 100 a los 120 millones de euros, un 20% más.

Cristiano Ronaldo protagonizó la mayor subida en 2017 tras ser premiado, pasando de los 100 a los 120 millones.

Por el contrario, los descensos son más numerosos. El propio Cristiano ha visto cómo su valoración en 2016 se redujo de los 110 millones a los 100 millones. Su rendimiento seguía siendo extraordinario. No obstante, su edad comenzaba a ser un factor determinante en sus expectativas de reventa, lo que lastró su valoración. Del mismo modo, Lionel Messi recibió su sexto Balón de Oro en 2019 con una tasación de 150 millones de euros y terminó ese mismo año en 140 millones, un 6,7% menos. En 2021, después de cambiar el Barcelona por el Paris Saint-Germain, cayó de 80 a 60 millones en la primera actualización posterior. Transfermarkt atribuyó aquella rebaja de 20 millones a sus 34 años.

El capitán de La Roja completa las caídas. Rodrigo Hernández, por aquel entonces centrocampista en el Manchester City, estaba valorado en 130 millones de euros cuando ganó el trofeo en 2024, pero su rotura del ligamento cruzado pesó más que el prestigioso galardón. La revisión redujo su cotización hasta los 110 millones de euros, un 15,4% menos.

Pero, ¿cómo impacta el Balón de Oro en las cuentas de clubes y futbolistas? El retorno económico puede llegar por distintas vías, desde las primas pactadas con el club por la obtención de reconocimientos individuales hasta las bonificaciones previstas en los contratos con marcas deportivas y patrocinadores personales. Además, el galardón puede reforzar la posición del jugador a la hora de negociar futuras renovaciones o acuerdos comerciales. A ello se suma la exposición internacional que proporciona el premio, que contribuye a revalorizar la marca personal del futbolista y a potenciar su atractivo para los patrocinadores.

La radiografía del fútbol femenino –capítulo en el que España parte como gran protagonista en el Balón de Oro– no difiere en absoluto de su homólogo masculino. No obstante, la serie femenina es más corta, tanto en su tasación como en su recorrido en el premio. El Balón de Oro femenino nació en 2018, no se entregó en 2020 y Soccerdonna comenzó a publicar valores de mercado en enero de 2021. Por este motivo, no existen cifras contemporáneas comparables para Ada Hegerberg, ganadora en 2018, ni para Megan Rapinoe, vencedora en 2019.

Sin embargo, desde que existen datos, la tendencia de la valoración de las jugadoras es la de la estabilidad absoluta. Alexia Putellas estaba valorada en 350.000 euros antes de conquistar su primer Balón de Oro en 2021 y continuó en esa cantidad después de la gala.

Alexia Putellas no ha visto nunca cómo cambiaba su valor, a pesar de haber recibido tres veces el título.XINHUA vía Europa Press

En 2022 repitió premio y resultado: 600.000 euros antes y después. La estimación se mantuvo pese a la grave lesión de ligamento cruzado sufrida aquel verano, aunque no puede demostrarse que el reconocimiento individual fuese la causa de ese mantenimiento. Aitana Bonmatí tampoco experimentó una subida inmediata en ninguna de sus tres victorias consecutivas. En 2023 conservó los 600.000 euros; en 2024 permaneció en 750.000; y en 2025 mantuvo los 1,6 millones.

Sus temporadas justifican el trofeo, pero las próximas revisiones también medirán su edad, contrato, estado físico, competición y demanda. El Balón de Oro certifica quién ha sido el mejor, aunque esto también es subjetivo. El mercado, por el contrario, intenta calcular cuánto futuro le queda a la estrella por delante.

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