Era la noticia que probablemente nadie quería escuchar. Mientras se reunía el Consejo de Supervisión del Grupo Volkswagen, el semanario económico alemán WirtschaftsWoche publicaba el contenido del informe que había motivado la reunión. El documento no solo planteaba un profundo plan de recortes para el fabricante alemán, que finalmente ha sido aprobado, sino que también ponía fecha al cierre de la marca SEAT, que habría de producirse antes de finales de 2029. Los anglosajones emplean una expresión que no podría ser más apropiada en este caso: "no news is good news". Volkswagen aprobaba un plan que supondrá una reducción adicional de 50.000 puestos de trabajo en todo el grupo, reducir la gama en un 50% para 2035, recortar la complejidad de su gama, y que abre la puerta al cierre de cuatro fábricas si no se consigue garantizar su rentabilidad. Un plan que no hace ninguna mención expresa a la marca SEAT, y aún menos a su cierre. El día que temimos, de verdad, que el Grupo Volkswagen fuera a cerrar la marca SEAT La alarma procedía de un documento interno de 147 páginas titulado «Informe sobre la decisión del concepto», preparado para la reunión del Consejo de Supervisión de los días 3 y 4 de septiembre. Según la información publicada en Alemania, el informe era el resultado de un ejercicio de autoanálisis desarrollado desde finales de 2025 por la dirección de Volkswagen, Boston Consulting Group y otros expertos. Entre sus medidas figuraba la retirada progresiva y rentable de la marca SEAT antes de terminar 2029, manteniendo el servicio a los clientes y las obligaciones existentes (WirtschaftsWoche). El documento filtrado también aseguraba que SEAT ya no figuraba en el plan estratégico para 2030. Sus productos y estructuras comerciales e industriales se integrarían progresivamente en CUPRA, que asumiría el papel de marca independiente y aspiraría a vender entre 500.000 y 600.000 coches anuales. No era una cifra caprichosa: CUPRA matriculó 328.800 vehículos el año pasado, mientras que SEAT y CUPRA alcanzaron conjuntamente las 586.300 unidades. Pero el plan finalmente aprobado y comunicado por Volkswagen no reproduce esa medida. No menciona a SEAT, CUPRA ni Martorell y tampoco confirma un calendario para retirar la marca española. Así es el riguroso plan de reestructuración de Volkswagen Lo que sí ha confirmado Volkswagen es una transformación de enorme envergadura. El grupo pretende adaptar su dimensión a unas ventas anuales de nueve millones de coches y alcanzar un margen operativo del 9% en 2030, equivalente a unos 31.000 millones de euros. Al mismo tiempo, contempla 135.000 millones para inversiones e I+D entre 2027 y 2031 y quiere reducir los gastos generales hasta unos 37.000 millones (Volkswagen Group). Reducir aproximadamente un 50% el número de modelos para 2035. Recortar alrededor de un 75% la complejidad de la oferta, concentrando las ventas en menos modelos y variantes. Recortar aproximadamente 50.000 puestos de trabajo en todo el mundo, incluidos cargos directivos. Diseñar antes de finales de junio de 2027 una estructura industrial europea más competitiva. Abordar un exceso de capacidad productiva en Europa superior a 500.000 vehículos anuales. Estudiar usos alternativos para las fábricas de Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm, cuya asignación futura de producción no está asegurada entre 2031 y 2034. Concentrar el negocio norteamericano en los segmentos más rentables. Ajustar la actividad en China al menor crecimiento previsto y ampliar desde allí las exportaciones hacia el «Sur Global». Las medidas comenzarán a aplicarse inmediatamente, aunque una parte esencial del plan todavía debe concretarse. Volkswagen tendrá que detallar las inversiones durante su próxima ronda de planificación, negociar los ajustes que requieran acuerdos con los representantes de los trabajadores y decidir cómo distribuye los recortes entre marcas, empresas, países y fábricas. El comunicado fija la dirección y las magnitudes, pero no proporciona todavía todo el mapa industrial. SEAT como marca, un eslabón débil, SEAT S.A., como empresa, fuera de todo peligro En un grupo decidido a eliminar la mitad de sus modelos y tres cuartas partes de la complejidad de su catálogo, SEAT aparece inevitablemente como uno de los eslabones más expuestos. La ausencia de SEAT en este primer plan anunciado por Volkswagen es, de momento, una buena noticia, y un indicio de que, tal y como ayer mismo anunció la marca española, no se ha tomado "ninguna decisión al respecto" y el cierre de SEAT no se ha decidido. (EFE) No obstante, los próximos meses serán decisivos, en tanto en cuanto el ambicioso plan de reestructuración aprobado ayer tendrá que materializarse con medidas mucho más concretas, medidas que supondrán un recorte del catálogo enorme incluso para las marcas con más peso dentro del grupo. Otra realidad es SEAT S.A., la empresa que engloba las marcas SEAT y CUPRA y que gestiona Martorell. CUPRA ha crecido hasta convertirse en uno de los activos más prometedores del grupo, aporta un posicionamiento más aspiracional y rentable y tiene margen para asumir un volumen próximo al que hoy suman ambas marcas. Galeria del SEAT Ibiza Galeria del Volkswagen T-Roc Galeria del Volkswagen ID. Polo Galeria del Volkswagen Tayron Galeria del CUPRA Raval