La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, declaró el lunes 5 de octubre el estado de emergencia en todo el territorio debido a un brote de sarampión que se propaga por comunidades rurales con bajos índices de vacunación, con 108 casos reportados este año. La orden amplía el número de personas autorizadas para administrar la vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) y se produce mientras el estado vecino de Pensilvania lucha contra un brote que ha causado la muerte de cinco personas.