Durante el confinamiento, hay quien se puso a hacer pan, a otra gente le dio por ponerse en forma en casa y una estudiante de un instituto de California aprovechó su tiempo libre para hacer un sismógrafo que ella misma había diseñado, soldado y programado. Algunos detalles más de su instrumento: tenía el tamaño de un cubo de Rubik y una atractiva carcasa de acrílico transparente, fabricarlo le costó menos de 100 dólares y lo más interesante de todo: funcionaba. El invento. El día después de montarlo hubo un terremoto en Los Ángeles y la onda que dibujó su sismógrafo casero coincidía con la de una estación del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). A grandes rasgos, su sismógrafo casero integra un geófono que detecta el movimiento del suelo y después, su electrónica y software convierten esa señal en una onda digital. Si el sismo supera el umbral fijado, el dispositivo hace sonar una alarma, puede mandar un SMS y se controla desde el móvil. Además, es capaz de almacenar hasta cuatro años de registros, como profundiza Science Blog. Un sismógrafo cualitativo. De hecho, fue capaz de detectar todos los terremotos de magnitud superior a 3,0 en torno a Los Ángeles entre septiembre de 2020 y abril de 2021. La joven en cuestión se llama Vivien He y en 2021 acudió a una reunión de la Sociedad Sismológica de América a enseñar su dispositivo. El problema a resolver. Los sistemas de alerta temprana no predicen terremotos, solo avisan cuando uno ya ha empezado. Sin ánimo de profundizar demasiado, cuando un terremoto se produce, genera dos tipos de onda: las P que son las que antes llegan y las S, que llegan después y son las más dañinas. Pues bien, este tipo de sistemas detectan las P y avisan antes de que lleguen las S. Un ejemplo: según el USGS, el ShakeAlert de la costa oeste de EEUU da un margen de entre unos pocos segundos y decenas de segundos. Obviamente, en el epicentro no hay mucho que hacer. Vivien He vio un hueco justo ahí, entre sistemas científicos más caros, como ShakeAlert, y una opción pensada para particulares. ¿El resultado? Un aparato barato y diseñado para el consumidor. En Xataka 100 horas, una impresora 3D y una prótesis multifunción diseñada desde cero con un objetivo: ayudar a su hermana de 7 años El silencio del COVID-19. Con la actividad humana diaria (el transporte, las fábricas y hasta nuestro caminar) producimos vibraciones que los sismómetros detectan: es el “ruido sísmico”. En 2020, buena parte de esa actividad se paró y se notó hubo hasta un 50% menos. Esa calma permitió detectar señales débiles del subsuelo que normalmente quedan tapadas. Ese estudio fue el punto de partida de He. "Me pregunté si podía medirlo desde mi propia casa". Y de ahí evolucionó hasta la alerta temprana de terremotos. Cómo lo hizo. Como cuenta en EOS, la publicación de la American Geophysical Union, no tenía formación previa en electrónica ni programación, así que aprendió Python por su cuenta y leyó papers sobre detección de terremotos. De hecho, ella resume el proceso en una frase: ella "googleaba todo". Friendly reminder de que estamos hablando de 2020, dos años antes del lanzamiento de ChatGPT y el boom de la IA. En Xataka | Más de 5 millones de terremotos repartidos a lo largo y ancho de la Tierra, reunidos en un completísimo mapa En Xataka | El mayor terremoto en Venezuela en más de un siglo demostró además que casi todos tenemos un sismógrafo de bolsillo Portada | Jens Aber - La noticia Una joven de 17 años construyó un detector de terremotos de 100 dólares que avisa a Los Ángeles segundos antes del temblor fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .