El dinero en efectivo es un reducto de seguridad para gran parte de los europeos. Aunque la digitalización de la sociedad ha impulsado las nuevas formas de pago y ya solo el 23% de los ciudadanos de la UE tiene el metálico como opción principal para sus pagos, el 92% cree que se debe garantizar la posibilidad de utilizarlo, un nivel similar al que recibe la tarjeta (91%), según Denaria Europa. Leer