La muerte de un adolescente de 16 años por complicaciones asociadas al sarampión volvió a encender las alarmas sanitarias en Perú, donde ya se confirmaron 2.357 casos y más de 6.000 permanecen bajo sospecha. El fallecimiento, registrado en la región amazónica de Loreto, es el primero atribuido a la enfermedad en décadas y llevó a las autoridades a intensificar la vacunación, especialmente entre niños y jóvenes que no completaron el esquema de inmunización.