Las minutas de la última reunión de la Reserva Federal apuntan a que una "mayoría" de sus miembros contempla una segunda subida del precio del dinero antes de 2027, lo que alimenta la expectativa de un nuevo incremento en diciembre.

La Reserva Federal no concibió la subida de tipos de interés aprobada en septiembre como un movimiento aislado. Las actas de la última reunión del organismo, publicadas este miércoles, desvelan que la mayoría de sus miembros asume que se aprobará un nuevo incremento del precio del dinero antes de que acabe el año.

La subida de un cuarto de punto en los tipos de interés, hasta la horquilla del 3,75% al 4%, aprobada por la Fed en su reunión del pasado septiembre fue decidida por unanimidad. Los 18 miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), con el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, a la cabeza, votaron a favor del primer alza de tipos en más de tres años pese a la oposición frontal del presidente de EEUU, Donald Trump. Ahora se constata que la mayoría solo estaba dando el primero de varios pasos.

"En cuanto a las perspectivas de la política monetaria más allá de la reunión actual, la mayoría de los participantes consideró probable que fuera adecuado realizar otro aumento del rango objetivo de la tasa de fondos federales para finales de año", recogen las actas del banco central estadounidense publicadas por la propia Fed.

El documento, sin embargo, no hace referencia a un calendario temporal concreto y deja la decisión abierta a la espera del análisis de los datos económicos, fundamentalmente de inflación y empleo, que se vayan conociendo en estas semanas.

"Los participantes subrayaron que abordaban cada reunión con una mentalidad abierta y que las decisiones en futuras reuniones dependerían de la información entrante y de sus implicaciones para las perspectivas y el equilibrio de riesgos", rezan las minutas.

La fórmula ha alimentado la expectativa de que la Reserva Federal se incline por una pausa en su estrategia de incremento de los tipos durante su próxima reunión, la del 28 de octubre. Más allá del tiempo que los miembros de la Fed se den para evaluar la evolución de la situación económica y el efecto del anterior alza de tipos, conviene recordar que dicha reunión se celebrará a escasos días de las elecciones legislativas de medio mandato del 3 de noviembre, las llamadas midterm. Ante la cercanía de las urnas, en las que republicanos y demócratas se juegan el control del Congreso y el Senado, es previsible que el banco central evite hacer nuevos movimientos que lo sitúen en el foco del debate electoral.

En el mercado, las apuestas se centran en que será en la última reunión del año, prevista para el 9 de diciembre, cuando la Fed acometa un nuevo incremento de los tipos de interés, en especial si la inflación no ha remitido de forma decidida para entonces.

La expectativa que mantienen ya más del 80% de inversores se alimenta también freno del empleo en septiembre, que invita a pensar que la Fed dará aire a la economía antes de un nuevo alza de tipos. Del lado contrario, en todo caso, la Reserva Federal comienza a advertir del creciente impacto de las inversiones en Inteligencia Artificial sobre la subida de los precios.

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