Europa obsesionada con los eléctricos y llega Francia con su maravilloso motor de gasolina y el tamaño de una maleta para hacer 1.400 kilómetros sin parar en la gasolinera
El motor de combustión interna se resiste a morir. Mientras Europa acelera hacia el coche eléctrico puro y buena parte de la industria parece obsesionada con eliminar cualquier rastro de gasolina y diésel, Renault prepara justamente lo contrario: una nueva generación de eléctricos que recurrirá a la combustión para resolver uno de los grandes problemas de esta transición, la autonomía en viajes largos. Renault trabaja en eléctricos capaces de recorrer hasta 1.400 kilómetros sin parar La solución pasa por un motor de gasolina que actúa únicamente como generador Horse, la empresa creada junto a Geely y Aramco en Madrid, será clave en esta tecnología Del coche eléctrico puro al eléctrico con autonomía extendida Renault tiene muy claro que el futuro inmediato pasa por la electrificación. De aquí a 2030, el fabricante francés planea lanzar 36 nuevos modelos globales y hasta 22 novedades en Europa, de las cuales 16 serán completamente eléctricas. Incluso Dacia tendrá una gama electrificada mucho más amplia, con hasta cuatro eléctricos en cartera. Pero Renault también parece haber entendido algo que muchos fabricantes europeos todavía evitan admitir públicamente: no todos los clientes están preparados para depender exclusivamente de enchufes y recargas rápidas. Por eso la nueva plataforma RGEV Medium 2.0 permitirá desarrollar eléctricos convencionales con autonomías de hasta 750 kilómetros, pero también versiones eREV con autonomía extendida capaces de superar los 1.000 kilómetros sin preocuparse ni por buscar un cargador ni por detenerse constantemente a repostar. Renault no está hablando de híbridos tradicionales, ni siquiera de híbridos enchufables al uso. La firma francesa plantea una arquitectura eminentemente eléctrica en la que el motor de combustión nunca moverá directamente las ruedas. Su única función será generar electricidad para alimentar la batería cuando sea necesario. Renault no pretende regresar al coche térmico tradicional. Lo que busca es aprovechar las ventajas de un eléctrico puro durante el día a día, pero eliminar la ansiedad que todavía generan los viajes largos. Philippe Brunet, Director de Tecnología del Grupo Renault, lo resumía perfectamente al explicar que el conductor podrá utilizar su coche como un eléctrico real la mayor parte del tiempo, pero sin miedo a afrontar desplazamientos de 800 o 1.000 kilómetros. Un motor de gasolina con el tamaño de una maleta La pieza fundamental de esta estrategia será Horse. La empresa creada por Renault junto a Geely y Saudi Aramco, con sede en Madrid, lleva tiempo trabajando en soluciones de combustión extremadamente compactas destinadas precisamente a este tipo de aplicaciones. Horse ya habría desarrollado un motor de gasolina de 1,5 litros y cuatro cilindros con unas dimensiones tan reducidas que Renault lo compara directamente con una maleta. Hablamos de un bloque de apenas 50 centímetros de largo, 55 de ancho y 27,5 centímetros de alto, capaz de instalarse tanto en posición horizontal como vertical. Un tamaño diminuto para una solución pensada para convertir prácticamente cualquier eléctrico en un coche de autonomía extendida. El coche siempre se mueve mediante motores eléctricos. Cuando la batería comienza a agotarse, entra en funcionamiento este pequeño motor térmico, que actúa únicamente como generador para mantener alimentado el sistema eléctrico. Y Renault no llega tarde a esta idea. Todo lo contrario. China ya está marcando el camino Mientras Europa sigue debatiendo si el futuro debe ser exclusivamente eléctrico, China ya ha demostrado que los eléctricos con extensor de autonomía tienen muchísimo recorrido. Allí esta tecnología vive un auténtico boom y cada vez más fabricantes están apostando por ella. En Estados Unidos también empieza a ganar peso. Scout, la nueva marca todoterreno de Volkswagen, ya habría descubierto que la inmensa mayoría de sus reservas se inclinan precisamente por las versiones de autonomía extendida frente a los eléctricos puros. Europa, además, parece haber comenzado a flexibilizar su postura respecto a estas soluciones, y se abre a admitir que este tipo de tecnologías puedan seguir comercializándose más allá de 2035, eso sí, los mecanismos de compensación de emisiones que se han planteado parecen ser el mayor problema para que la combustión interna tenga un futuro realista como extensor de autonomía. Galeria del Renault 5 Galeria del Renault 4 Galeria del Renault Rafale Galeria del Renault Symbioz
El motor de combustión interna se resiste a morir. Mientras Europa acelera hacia el coche eléctrico puro y buena parte de la industria parece obsesionada con eliminar cualquier rastro de gasolina y diésel, Renault prepara justamente lo contrario: una nueva generación de eléctricos que recurrirá a la combustión para resolver uno de los grandes problemas de esta transición, la autonomía en viajes largos. Renault trabaja en eléctricos capaces de recorrer hasta 1.400 kilómetros sin parar La solución pasa por un motor de gasolina que actúa únicamente como generador Horse, la empresa creada junto a Geely y Aramco en Madrid, será clave en esta tecnología Del coche eléctrico puro al eléctrico con autonomía extendida Renault tiene muy claro que el futuro inmediato pasa por la electrificación. De aquí a 2030, el fabricante francés planea lanzar 36 nuevos modelos globales y hasta 22 novedades en Europa, de las cuales 16 serán completamente eléctricas. Incluso Dacia tendrá una gama electrificada mucho más amplia, con hasta cuatro eléctricos en cartera. Pero Renault también parece haber entendido algo que muchos fabricantes europeos todavía evitan admitir públicamente: no todos los clientes están preparados para depender exclusivamente de enchufes y recargas rápidas. Por eso la nueva plataforma RGEV Medium 2.0 permitirá desarrollar eléctricos convencionales con autonomías de hasta 750 kilómetros, pero también versiones eREV con autonomía extendida capaces de superar los 1.000 kilómetros sin preocuparse ni por buscar un cargador ni por detenerse constantemente a repostar. Renault no está hablando de híbridos tradicionales, ni siquiera de híbridos enchufables al uso. La firma francesa plantea una arquitectura eminentemente eléctrica en la que el motor de combustión nunca moverá directamente las ruedas. Su única función será generar electricidad para alimentar la batería cuando sea necesario. Renault no pretende regresar al coche térmico tradicional. Lo que busca es aprovechar las ventajas de un eléctrico puro durante el día a día, pero eliminar la ansiedad que todavía generan los viajes largos. Philippe Brunet, Director de Tecnología del Grupo Renault, lo resumía perfectamente al explicar que el conductor podrá utilizar su coche como un eléctrico real la mayor parte del tiempo, pero sin miedo a afrontar desplazamientos de 800 o 1.000 kilómetros. Un motor de gasolina con el tamaño de una maleta La pieza fundamental de esta estrategia será Horse. La empresa creada por Renault junto a Geely y Saudi Aramco, con sede en Madrid, lleva tiempo trabajando en soluciones de combustión extremadamente compactas destinadas precisamente a este tipo de aplicaciones. Horse ya habría desarrollado un motor de gasolina de 1,5 litros y cuatro cilindros con unas dimensiones tan reducidas que Renault lo compara directamente con una maleta. Hablamos de un bloque de apenas 50 centímetros de largo, 55 de ancho y 27,5 centímetros de alto, capaz de instalarse tanto en posición horizontal como vertical. Un tamaño diminuto para una solución pensada para convertir prácticamente cualquier eléctrico en un coche de autonomía extendida. El coche siempre se mueve mediante motores eléctricos. Cuando la batería comienza a agotarse, entra en funcionamiento este pequeño motor térmico, que actúa únicamente como generador para mantener alimentado el sistema eléctrico. Y Renault no llega tarde a esta idea. Todo lo contrario. China ya está marcando el camino Mientras Europa sigue debatiendo si el futuro debe ser exclusivamente eléctrico, China ya ha demostrado que los eléctricos con extensor de autonomía tienen muchísimo recorrido. Allí esta tecnología vive un auténtico boom y cada vez más fabricantes están apostando por ella. En Estados Unidos también empieza a ganar peso. Scout, la nueva marca todoterreno de Volkswagen, ya habría descubierto que la inmensa mayoría de sus reservas se inclinan precisamente por las versiones de autonomía extendida frente a los eléctricos puros. Europa, además, parece haber comenzado a flexibilizar su postura respecto a estas soluciones, y se abre a admitir que este tipo de tecnologías puedan seguir comercializándose más allá de 2035, eso sí, los mecanismos de compensación de emisiones que se han planteado parecen ser el mayor problema para que la combustión interna tenga un futuro realista como extensor de autonomía. Galeria del Renault 5 Galeria del Renault 4 Galeria del Renault Rafale Galeria del Renault Symbioz
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