Poco más de 20 minutos fueron suficientes para que Suiza demoliera lo que durante casi todo el encuentro fue una eficiente resistencia de Bosnia y Herzegovina. Dos tantos de Johan Manzanbi, una tarjeta roja contra su rival balcánico y un penal convertido por la leyenda Granit Xhaka definieron el 4-1 que representa el primer triunfo de Suiza y medio boleto a los octavos de final.

Full article body is being fetched in the background. Refresh in a moment to see the complete paragraphs. For now this page shows a summary and AI analysis.