Desde hace años, el Kremlin fabrica encuentros con ciudadanos escogidos y nadie es lo que parece en las fotos: funcionarios vestidos de obreros, activistas convertidas en madres dolientes, pescadores que reaparecen en misa junto a Putin y vendedores demasiado repetidos Leer

Full article body is being fetched in the background. Refresh in a moment to see the complete paragraphs. For now this page shows a summary and AI analysis.