A pesar del intenso debate que arrastra desde hace años por su impacto medioambiental y la amenaza de cambios regulatorios, el sector de los jets privados vive buenos tiempos. Muy buenos, de hecho. La plataforma WingX registró en 2025 un récord histórico en despegues de aviones chárter, con 3,9 millones de salidas a nivel mundial, casi un 5% más que el año anterior. Lo más curioso es que ese "boom "de la aviación más exclusiva coincide con otro fenómeno en alza, al menos en EEUU: el uso compartido de jets. Nuevos tiempos, nuevas formas de volar. ¿Qué ha pasado? Que el negocio de los jets privados está experimentando cambios importantes. Pese a la polémica que genera su impacto ambiental y de que países como Francia (o España) han abierto el debate sobre sus límites, los últimos datos del sector revelan dos tendencias claras. Primero, que nunca antes habían despegado y aterrizado tantos aviones privados. Segundo, que el sector se está reforzando con nuevos servicios que permiten acceder a servicios exclusivos y chárter sin asumir la abultadísima factura que exige tener un jet propio. ¿Es algo generalziado? Sí. Llega una búsqueda rápida en Google para comprobar cómo la industria ha ampliado su abanico de servicios, con compañías que permiten compartir jets, adquirir aviones en multipropiedad o disfrutar de servicios exclusivos en las terminales, incluso con billetes comerciales. La última 'foto' actualizada de ese negocio en auge la aportaba hace unos días Lane Florsheim en The Wall Street Journal y confirma la nueva realidad del sector: los jets privados quizás no estén al alcance de todos los bolsillos, pero desde luego ya no son un lujo que solo pueden pagar las grandes fortunas. Año Salidas globales de jets privados (WingX) 2019 2.893.517 2020 2.327.052 2021 3.431.994 2022 3.763.935 2023 3.715.885 2024 3.706.761 2025 3.878.336 ¿Jets privados compartidos? Los jets de propiedad fraccionada no son ninguna novedad. Hay compañías como NetJets o Flexjet que los ofrecen desde hace bastante tiempo. Lo que sí resulta novedoso, explica Florsheim, es cómo se está ampliando el negocio. Uno de los ejemplos más claros lo deja Bond, un "club de aviación exclusivo" que empezará a operar en 2027, cuenta con 110 miembros y básicamente ofrece jets compartidos por un selecto grupo de copropietarios. Cada avión tendrá un máximo de ocho y la propia firma limitará las incorporaciones de nuevos miembros para que no se pase de 100 altas al año. ¿Manejamos precios? Sí, algunas. Optar a los servicios de Bond no sale barato. TWSJ precisa que una participación en uno de sus jets cuesta al menos 3,7 millones de dólares (más gastos extra) y que cada uno de los 110 primeros miembros del club han invertido entre 500.000 y 2,5 millones de dólares. Son sumas considerables, pero mucho más asumibles que la factura de tener un avión en propiedad: una nave de una decena de plazas puede costar 14 millones, a lo que se añade el mantenimiento, el personal y demás gastos. Eso sin contar con los quebraderos de cabeza que implica operar al margen de la aviación comercial. ¿Es la única novedad? No. Florsheim cita más servicios que, si bien no siempre dan acceso a aviones privados y exclusivos, sí garantizan más privacidad y exclusividad de la que disfrutamos el común de los mortales. Un ejemplo claro es la compañía Jet Linx, fundada en 1999 pero que hace poco lanzó un programa para compartir aviones. Eso sí, de forma controlada: los anuncios se comparten solo dentro de su comunidad privada, que suma algo más de 2.000 miembros. Otra firma que ha visto las múltiples posibilidades de la aviación privada es Revaire. Sus miembros solicitan ciertas rutas y, en caso de que haya vuelos privados que vayan a cubrir ese mismo itinerario, reciben una notificación. De esa forma obtienen un servicio más exclusivo que un asiento en primera clase comercial, pero sin desembolsar los 10.000 dólares por hora de un chárter. Si lo que quieres es disfrutar de un servicio premium directamente en el aeropuerto, incluso volando en una aerolínea comercial, también hay compañías dispuestas a satisfacerte. En las terminales de Los Ángeles, Miami, Dallas y Atlanta PS ofrece salones, suites, champan, caviar y transporte en BMW. Number of commercial flights tracked by Flightradar24, per day #OOTT pic.twitter.com/qwJEXZ7ZOT — Giovanni Staunovo🛢 (@staunovo) August 9, 2026 ¿Quién utiliza jets privados? Esa misma pregunta se la hacía hace un año DW, y su respuesta es clara: los jets privados siguen representando un servicio premium, pero eso no significa que sean un coto cerrado para ultrarricos y CEO de multinacionales. Su perfil de usuario se ha ampliado desde la pandemia hasta abarcar, explica Denesz Thiyagarajan, directivo de la firma IBA Insight, "familias, emprendedores" y gente que "busca seguridad, flexibilidad, fiabilidad y un lujo que las firmas comerciales no pudieron garantizar durante la crisis". No hay que irse muy lejos para encontrar un episodio en el que los vuelos chárter experimentaron un auténtico boom: ocurrió el pasado marzo, en Oriente Medio, cuando los expats buscaron formas rápidas y fiables de abandonar zonas que, como Dubái, se vieron afectadas por la guerra desatada entre Israel, Estados Unidos e Irán. Ese pico de solicitudes hizo que un vuelo a Estambul en un pequeño jet Nextant se disparase a 85.000 euros, el triple de lo habitual. ¿Por qué está cambiando el negocio? Que el sector de la aviación privada esté cambiando no es casualidad. Al contrario, es el fruto de una suma de factores entre los que se incluye la herencia de la pandemia, las facilidades que ofrece la tecnología a la hora de gestionar vuelos compartidos o cambios regulatorios, como los que ha favorecido la One Big Beautiful Bill de Donald Trump. TWSJ recuerda además que solo EEUU suma 430.000 hogares con un patrimonio de al menos 30 millones. A eso se suma una mayor flexibilidad de las políticas de viajes de las empresas a la hora de recurrir a jets privados. O eso es lo que muestra una encuesta realizada por Morgan Stanley con 160 gerentes. En Xataka El Boeing 747 que el emir de Dubái usa como avión privado es tan lujoso que hasta los mandos del piloto son de oro ¿Están volando más? Eso parece. Los gráficos de WingX muestran que en 2025 se registraron 3.878.336 millones de despegues de jets privados a nivel mundial, un 4,6% más que el ejercicio anterior y por encima del récord de 3,76 millones anotado en 2022. Y la tendencia parece no estar decayendo. Los registros de Argus Tagpak reflejan también que, durante el primer semestre del año, el flujo de vuelos privados se mantuvo un 15,4% por encima de 2019. Destaca sobre todo el tráfico estadounidense, que según WingX acaparó el ejercicio pasado 2,63 millones de salidas, con un alza interanual del 5%. Imágenes | Alen Kajtezovic (Unsplash) En Xataka | Los yates son ahora mismo un producto para ricos: un millonario chino quiere que los puedas comprar por 14.000 dólares (function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })(); - La noticia Los millonarios viajan más que nunca en jets privados. Lo sorprendente es que cada vez son menos los propietarios que los compran fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .