España es un país en el que el precio de partida lo representa todo a la hora de posicionar un coche en el mercado. Sin embargo, no siempre es la versión más económica la que mayor salida comercial tiene, sino que lo acaba siendo la que mejor relación tiene entre precio, prestaciones y equipamiento si no hay una gran diferencia entre variantes. El BYD Seal U DM-i, rival directo de coches como el Toyota RAV4, representa un caso especialmente útil para comprobar hasta qué punto se cumple esta lógica. No sólo está consiguiendo unas cifras de ventas muy elevadas, sino que su gama enfrenta tres versiones relativamente próximas por precio, pero claramente diferenciadas por la capacidad de su batería, su autonomía eléctrica y el tipo de tracción. Por tanto, saber cuál es la más demandada permite comprobar qué combinación está convenciendo realmente al comprador español. Por lo anterior, en Diariomotor hemos consultado directamente a la división española de BYD cuál es el reparto de ventas entre las distintas versiones del Seal U DM-i, quienes nos han confirmado, además, que estos días superará la cota de las 20.000 unidades en España. La respuesta facilitada por la propia marca permite comprobar que los compradores no están eligiendo mayoritariamente la alternativa más barata, sino la que ofrece una batería de mayor capacidad y más autonomía eléctrica. Casi siete de cada diez BYD Seal U son Comfort Según los datos que BYD ha proporcionado directamente a Diariomotor después de que se los solicitáramos, la versión 1.5 DM-i Comfort acumula 12.350 unidades de las 17.805 contabilizadas en el reparto remitido por la compañía. Esto significa que concentra nada menos que un 69,36 % de las ventas del modelo. A una gran distancia aparece el Seal U DM-i Boost, la versión de acceso, con 3.247 unidades y un 18,24 % del total. La tercera posición corresponde al DM-i Design, equipado con tracción total, que suma 2.208 unidades y representa el 12,40 %. La diferencia es especialmente llamativa. La versión Comfort vende casi cuatro veces más que la Boost y supera por sí sola la suma de las otras dos alternativas. Es un reparto que apunta claramente a que, en este caso, los compradores están dispuestos a pagar más a cambio de disponer de una autonomía eléctrica superior. 125 km de autonomía eléctrica y 218 CV El BYD Seal U DM-i Comfort tiene un precio al contado de 38.790 euros, por lo que cuesta 3.550 euros más que la versión Boost, disponible desde 35.240 euros. Ambas entregan 218 CV, pero la Boost homologa 85 kilómetros de autonomía eléctrica, mientras que la Comfort eleva la cifra hasta los 125 kilómetros. Esos 40 kilómetros adicionales suponen incrementar la autonomía eléctrica en aproximadamente un 47 %. Siempre que se utilice con la batería cargada, puede cubrir buena parte de los desplazamientos cotidianos sin poner en marcha su motor de gasolina, manteniendo la posibilidad de afrontar viajes largos sin depender de una estación de carga. Por encima se encuentra el Seal U DM-i Design, que cuesta 39.990 euros. La diferencia respecto al Comfort es de sólo 1.200 euros, pero su planteamiento es distinto: ofrece más potencia y tracción total, aunque su autonomía eléctrica se reduce hasta los 70 kilómetros. Sigue siendo casi 8.000 euros más barato que el RAV4 El maletero, dado su tamaño exterior, sigue siendo su mayor objeción. Aunque la versión Comfort no permite mantener los 10.700 euros de diferencia existentes entre el Seal U Boost y el Toyota RAV4 híbrido enchufable, sigue siendo claramente más barata que el japonés. Frente a los 46.750 euros desde los que parte el Toyota, el BYD cuesta 7.960 euros menos. Este equilibrio entre precio y autonomía ayuda a entender que el Seal U DM-i Comfort domine con tanta claridad el reparto. En lo que llevamos de 2026, el Seal U acumula 7.500 matriculaciones, de las cuales 6.864 corresponden a versiones híbridas enchufables, un 91,5 % del total. Su principal punto débil continúa estando en el maletero. A pesar de medir 4,77 metros y ofrecer unas plazas traseras amplias, sus 425 litros de capacidad son una cifra discreta para un SUV de este tamaño y prácticamente idéntica a la de modelos mucho más compactos, como el BYD Atto 2.
La versión más vendida en España del Toyota RAV4 de BYD tiene un motor híbrido que hace 125 km sin gastar gasolina
España es un país en el que el precio de partida lo representa todo a la hora de posicionar un coche en el mercado. Sin embargo, no siempre es la versión más económica la que mayor salida comercial tiene, sino que lo acaba siendo la que mejor relación tiene entre precio, prestaciones y equipamiento si no hay una gran diferencia entre variantes. El BYD Seal U DM-i, rival directo de coches como el Toyota RAV4, representa un caso especialmente útil para comprobar hasta qué punto se cumple esta lógica. No sólo está consiguiendo unas cifras de ventas muy elevadas, sino que su gama enfrenta tres versiones relativamente próximas por precio, pero claramente diferenciadas por la capacidad de su batería, su autonomía eléctrica y el tipo de tracción. Por tanto, saber cuál es la más demandada permite comprobar qué combinación está convenciendo realmente al comprador español. Por lo anterior, en Diariomotor hemos consultado directamente a la división española de BYD cuál es el reparto de ventas entre las distintas versiones del Seal U DM-i, quienes nos han confirmado, además, que estos días superará la cota de las 20.000 unidades en España. La respuesta facilitada por la propia marca permite comprobar que los compradores no están eligiendo mayoritariamente la alternativa más barata, sino la que ofrece una batería de mayor capacidad y más autonomía eléctrica. Casi siete de cada diez BYD Seal U son Comfort Según los datos que BYD ha proporcionado directamente a Diariomotor después de que se los solicitáramos, la versión 1.5 DM-i Comfort acumula 12.350 unidades de las 17.805 contabilizadas en el reparto remitido por la compañía. Esto significa que concentra nada menos que un 69,36 % de las ventas del modelo. A una gran distancia aparece el Seal U DM-i Boost, la versión de acceso, con 3.247 unidades y un 18,24 % del total. La tercera posición corresponde al DM-i Design, equipado con tracción total, que suma 2.208 unidades y representa el 12,40 %. La diferencia es especialmente llamativa. La versión Comfort vende casi cuatro veces más que la Boost y supera por sí sola la suma de las otras dos alternativas. Es un reparto que apunta claramente a que, en este caso, los compradores están dispuestos a pagar más a cambio de disponer de una autonomía eléctrica superior. 125 km de autonomía eléctrica y 218 CV El BYD Seal U DM-i Comfort tiene un precio al contado de 38.790 euros, por lo que cuesta 3.550 euros más que la versión Boost, disponible desde 35.240 euros. Ambas entregan 218 CV, pero la Boost homologa 85 kilómetros de autonomía eléctrica, mientras que la Comfort eleva la cifra hasta los 125 kilómetros. Esos 40 kilómetros adicionales suponen incrementar la autonomía eléctrica en aproximadamente un 47 %. Siempre que se utilice con la batería cargada, puede cubrir buena parte de los desplazamientos cotidianos sin poner en marcha su motor de gasolina, manteniendo la posibilidad de afrontar viajes largos sin depender de una estación de carga. Por encima se encuentra el Seal U DM-i Design, que cuesta 39.990 euros. La diferencia respecto al Comfort es de sólo 1.200 euros, pero su planteamiento es distinto: ofrece más potencia y tracción total, aunque su autonomía eléctrica se reduce hasta los 70 kilómetros. Sigue siendo casi 8.000 euros más barato que el RAV4 El maletero, dado su tamaño exterior, sigue siendo su mayor objeción. Aunque la versión Comfort no permite mantener los 10.700 euros de diferencia existentes entre el Seal U Boost y el Toyota RAV4 híbrido enchufable, sigue siendo claramente más barata que el japonés. Frente a los 46.750 euros desde los que parte el Toyota, el BYD cuesta 7.960 euros menos. Este equilibrio entre precio y autonomía ayuda a entender que el Seal U DM-i Comfort domine con tanta claridad el reparto. En lo que llevamos de 2026, el Seal U acumula 7.500 matriculaciones, de las cuales 6.864 corresponden a versiones híbridas enchufables, un 91,5 % del total. Su principal punto débil continúa estando en el maletero. A pesar de medir 4,77 metros y ofrecer unas plazas traseras amplias, sus 425 litros de capacidad son una cifra discreta para un SUV de este tamaño y prácticamente idéntica a la de modelos mucho más compactos, como el BYD Atto 2.
