Nos encanta el Citroën 2CV, pero esta versión fue un bello fracaso con carrocería de fibra de vidrio
El "Doscaballos" se ha convertido en un coche tan amado, que estamos deseando que vuelva, pero entre sus más de 5 millones de unidades vendidas, existieron 210 de ellas que nadie quería. Esta es la historia del desconocido Citroën Bijou y te adelanto algunas de sus claves: Nació en 1959. Su misión era conquistar el territorio británico. Compartía mecánica con el primer 2CV lanzado 10 años antes. Carrocería de fibra de vidrio con enfoque urbanita. Francia y su asalto al mercado británico con un nuevo 2CV llamado Citroën Bijou Tras su nacimiento en 1948, el Citroën 2CV expandió sus ventas por múltiples mercados. Era un coche barato y tan versátil, que podías cruzar un campo arado llevando una cesta de huevos sin que se rompieran. Todo gracias a un estupendo esquema de suspensión y peso ligero. Los franceses llegaron a Reino Unido y montaron su fábrica en la ciudad de Slough. Lugar donde crearon un Citroën 2CV pensado para atraer a la clase media británica que, como todo el mundo pensaba, siempre andaba en busca de algo elegante y refinado. Algo, en definitiva, muy inglés. Pero no todo iba a salir según los planes. Comienzan los problemas: El Citroën 2CV más bonito y también el más pesado El esfuerzo y el presupuesto se fue en diseñar una carrocería de fibra de vidrio que fue moldeada por un tipo llamado Kirwan-Taylor, el diseñador del Lotus Elite. Aunque la fibra es un elemento ligero, el Bijou pesaba 70kg más que un 2CV normal. Esto era, en parte, porque el chasis de largueros y travesaños se alargó 10cm y se ensanchó otros 7cm. El motor empleado era el un bloque de 2 cilindros opuestos con 425cc y 12CV. Es decir, el mismo «motorín» que 10 años atrás montó el primer 2CV. Eso se traduce en que el Bijou tenía la misma potencia para mover más peso. La complicada fibra de vidrio Citroën subcontrató a otra empresa para hacer las carrocerías del Bijou, pero estos no lograban hacer una igual que la anterior y presentaban unos acabados terribles. Citroën tuvo que buscar otra empresa para evitar el desastre que ya estaba en marcha. Entre problema y problema, que pudieron repercutir en el precio final, mantuvieron su deseo de que el popular coche rural se convirtiera en todo un urbanita. ¿Sería eso suficiente para que los ingleses hicieran cola tratando de comprar uno? Lo siento, pero no. El "NO" de los ingleses El Citroën Bijou que salió a la venta firmaba un 0 a 60km/h en más de 40 segundos. Un dato nefasto que repelió a gran cantidad de posibles compradores, por los problemas que podrían tener a la hora de circular por carretera. Además, la competencia era brutal. El Bijou era bastante más caro que un Austin Mini y el mercado británico era muy sensible a los precios. El vendidísimo Ford Popular tenía un motor mucho más grande y costaba £494, frente a las £674 del lento cupé Bijou. El resultado fue que la producción iniciada en 1959 acabó en 1964 con solo 210 unidades vendidas. Por tanto, ver uno a día de hoy es muy complicado y eso le encanta a los coleccionistas. Pero quizá sea tan desconocido, que ni siquiera es "caro". La unidad que has visto en las fotos del artículo son de Bonhams Cars, donde se subastó en 2022 por £38.000, unos 43.800€ al cambio actual.
El "Doscaballos" se ha convertido en un coche tan amado, que estamos deseando que vuelva, pero entre sus más de 5 millones de unidades vendidas, existieron 210 de ellas que nadie quería. Esta es la historia del desconocido Citroën Bijou y te adelanto algunas de sus claves: Nació en 1959. Su misión era conquistar el territorio británico. Compartía mecánica con el primer 2CV lanzado 10 años antes. Carrocería de fibra de vidrio con enfoque urbanita. Francia y su asalto al mercado británico con un nuevo 2CV llamado Citroën Bijou Tras su nacimiento en 1948, el Citroën 2CV expandió sus ventas por múltiples mercados. Era un coche barato y tan versátil, que podías cruzar un campo arado llevando una cesta de huevos sin que se rompieran. Todo gracias a un estupendo esquema de suspensión y peso ligero. Los franceses llegaron a Reino Unido y montaron su fábrica en la ciudad de Slough. Lugar donde crearon un Citroën 2CV pensado para atraer a la clase media británica que, como todo el mundo pensaba, siempre andaba en busca de algo elegante y refinado. Algo, en definitiva, muy inglés. Pero no todo iba a salir según los planes. Comienzan los problemas: El Citroën 2CV más bonito y también el más pesado El esfuerzo y el presupuesto se fue en diseñar una carrocería de fibra de vidrio que fue moldeada por un tipo llamado Kirwan-Taylor, el diseñador del Lotus Elite. Aunque la fibra es un elemento ligero, el Bijou pesaba 70kg más que un 2CV normal. Esto era, en parte, porque el chasis de largueros y travesaños se alargó 10cm y se ensanchó otros 7cm. El motor empleado era el un bloque de 2 cilindros opuestos con 425cc y 12CV. Es decir, el mismo «motorín» que 10 años atrás montó el primer 2CV. Eso se traduce en que el Bijou tenía la misma potencia para mover más peso. La complicada fibra de vidrio Citroën subcontrató a otra empresa para hacer las carrocerías del Bijou, pero estos no lograban hacer una igual que la anterior y presentaban unos acabados terribles. Citroën tuvo que buscar otra empresa para evitar el desastre que ya estaba en marcha. Entre problema y problema, que pudieron repercutir en el precio final, mantuvieron su deseo de que el popular coche rural se convirtiera en todo un urbanita. ¿Sería eso suficiente para que los ingleses hicieran cola tratando de comprar uno? Lo siento, pero no. El "NO" de los ingleses El Citroën Bijou que salió a la venta firmaba un 0 a 60km/h en más de 40 segundos. Un dato nefasto que repelió a gran cantidad de posibles compradores, por los problemas que podrían tener a la hora de circular por carretera. Además, la competencia era brutal. El Bijou era bastante más caro que un Austin Mini y el mercado británico era muy sensible a los precios. El vendidísimo Ford Popular tenía un motor mucho más grande y costaba £494, frente a las £674 del lento cupé Bijou. El resultado fue que la producción iniciada en 1959 acabó en 1964 con solo 210 unidades vendidas. Por tanto, ver uno a día de hoy es muy complicado y eso le encanta a los coleccionistas. Pero quizá sea tan desconocido, que ni siquiera es "caro". La unidad que has visto en las fotos del artículo son de Bonhams Cars, donde se subastó en 2022 por £38.000, unos 43.800€ al cambio actual.
Full article body is being fetched in the background. Refresh in a moment to see the complete paragraphs. For now this page shows a summary and AI analysis.