Escribes tu dirección en el buscador y en dos segundos sabes si la calle de al lado ingresa el doble que la tuya. El País, elDiario.es y otros medios han convertido el último Atlas de Distribución de Renta de los Hogares del INE en un mapa de más de 33.600 secciones censales, cada una con unas 1.500 personas. El problema es que, más allá del morbo estadístico, sirve de radiografía para medir hasta qué punto está roto el equilibrio entre ricos y pobres. Spoiler: la clase media no existe. Cambio de renta al cruzar la avenida. La renta neta media por persona subió un 6,1% en 2024, hasta los 15.948 euros. Detrás de esa media hay un abismo: entre los municipios de más de 2.000 habitantes, Pozuelo de Alarcón lidera la tabla con 32.612 euros por habitante e Iznalloz (Granada) la cierra con 9.153, es decir, 3,56 veces menos. Con Iznalloz, El Palmar de Troya (Sevilla) y Albuñol (Granada) completan el podio inverso: los tres municipios con menor renta son andaluces. Ahora después explicamos por qué. Porque esta brecha dibuja formas distintas sobre cada ciudad. Madrid parte de un norte rico y un sur pobre, Sevilla en un este y un oeste ídem, y en Valencia o Zaragoza el centro gana más que la periferia. Según el análisis de El País, el 36% de las secciones de Madrid está en el decil más rico del país y solo el 7% en el más pobre; Sevilla está más polarizada, con un 19% en el decil más pobre y un 16% en el más rico. ¿Y Ceuta? El 30,4% de sus secciones está en el 10% de renta más baja de España y, a la vez, más de una de cada cinco figura entre las más altas. Quizña la riqueza media personal en el planeta se haya incrementado en un 10,8% durante 2025, pero no todos lo hemos divido en nuestras carnes. Barrios con nombre y apellidos. En lo más alto, El País cuenta 702 vecindarios con una renta mediana por unidad de consumo superior a 37.500 euros: 409 están en Madrid y Barcelona capitales y otros 166 en su entorno. Si se baja al código postal con los datos de la Agencia Tributaria, el barrio más rico vuelve a ser La Moraleja (Alcobendas), con 235.556 euros brutos de media por declarante, seguido de Ciudalcampo y Fuente del Fresno, en San Sebastián de los Reyes (145.046 y 139.369). Superan los 100.000 euros Pedralbes-Sarrià y Muntaner en Barcelona, Aravaca y Salamanca-Goya en Madrid, el centro de A Coruña (117.970) y el Pla del Remei de Valencia (105.805). En el otro extremo, entre los grandes municipios analizados, Torreblanca (Sevilla) registra 11.560 euros por declarante, unas veinte veces menos que La Moraleja. Le siguen Nou Alacant (Alicante), Cortijos de Marín (Roquetas de Mar), Carrús-Plaza Barcelona (Elche), el Sector Sur-Polígono del Guadalquivir (Córdoba) y Ciudad Jardín (Alicante), todos por debajo de los 20.000 euros. Entre los 896 vecindarios de menor renta del Atlas destacan Sevilla (59 secciones), Alicante (43) y Málaga (28). En Xataka Silenciosamente, la riqueza se está concentrando en manos de grandes propietarios. Y el mejor ejemplo está en Galicia Más allá del IRPF. Este mapa ignora bastantes cosas porque solo recoge lo declarado en el IRPF: no incluye economía sumergida, rentas no declaradas ni lo que se canaliza mediante sociedades interpuestas. Además, el INE recorta los extremos y no muestra rentas por hogar superiores a 167.076 euros ni inferiores a 20.000, de modo que muchas secciones comparten exactamente esa cifra. ¿Y qué pasa con la herencia? Tampoco todo lo que sube es “bienestar”. Entre 2019 y 2024, la renta aumentó en casi todas las secciones, pero en una de cada cinco no bastó para compensar una inflación acumulada del 18,8%: si se sigue gastando más que ganando, el poder adquisitivo se va por el sumidero. Y el Atlas mide ingresos, no patrimonio. Quien más tiene es quien menos aparece. Para encontrarlo hay que irse a otra estadística. Los nuevos ricos. Los datos de la Agencia Tributaria de 2024 cuentan otra historia. En España, los contribuyentes con más de 30 millones de patrimonio pasaron de 471 en 2013 a 1.023. En Andalucía, los declarantes con más de tres millones subieron de 662 a 1.099 en un año, un 66% más. Andalucía bonifica al 100% el impuesto de patrimonio por debajo de ese numerito, y 2024 fue el primer año en que el gravamen de grandes fortunas quedó integrado en el tributo autonómico, sin la opción de pagar a Hacienda que existía hasta 2023. La estadística tampoco desglosa ambos impuestos ni distingue entre “nuevos ricos”, ricos que se revalorizan o ricos que ahora declaran. De hecho, el total de declarantes con más de dos millones en la comunidad no sube (12.013 en 2023, 11.985 en 2024), mientras que Madrid, con un régimen parecido, suma 25.524. El titular nacional es robusto: el club de los grandes patrimonios crece. El salto andaluz conviene leerlo con cautela. Y los otros. En esa misma comunidad, el 43% de los menores está en riesgo de pobreza o exclusión social, el segundo dato más alto del país. UNICEF calcula que 586.900 niños andaluces (el 39,3%) están en riesgo de pobreza monetaria, un indicador que solo mide ingresos y por eso resulta más bajo que el anterior. En el conjunto de la población, la tasa de riesgo de pobreza y exclusión llega al 34,7%, unos tres millones de personas. Sin las transferencias del Estado, calcula EAPN, la tasa de pobreza rondaría el 52%. Las estadísticas oficiales no miden el “hambre” como tal. El indicador más cercano es el de no poder permitirse carne, pollo o pescado al menos cada dos días: en 2023 afectaba al 13,3% de los hogares andaluces con menores, el dato más alto de España, según la Plataforma de Infancia. En 2025, la media nacional bajó al 5,6% de los menores, unos 450.000 niños. La unidad (hogares frente a menores) y el año no coinciden, así que no son cifras comparables entre sí. Hay también una mejora que quiero citar: la tasa de riesgo de pobreza y exclusión en Andalucía bajó 0,9 puntos respecto a 2024, unas 67.000 personas menos. Y la infantil, 1,5 puntos. El total sigue pareciéndome abrumador en pleno 2026, también lo digo. ¿Cuántos pobres por cada rico? Es la pregunta más tentadora, si bien los datos no permiten responderla. Está claro: que haya más grandes patrimonios y siga habiendo tres millones de andaluces en riesgo de exclusión no demuestra que uno empobrezca al otro, pero sí habla de una economía que no reparte precisamente bien sus mejoras. La reparte tan mal que el concepto tecnofeudalismo nunca está fuera de lugar. Imágenes | Originales del increíble trabajo de Ainhoa Diez y Raúl Sánchez González En Xataka | Cuántos millonarios hay en España en 2026 En Xataka | Antes los millonarios se compraban relojes de 400.000 euros porque molaban. Ahora lo hacen porque no hay mejor inversión - La noticia ¿Cómo de ricos son tus vecinos? El mapa de la renta de los españoles, calle a calle fue publicada originalmente en Xataka por Isra Fdez .
¿Cómo de ricos son tus vecinos? El mapa de la renta de los españoles, calle a calle
Escribes tu dirección en el buscador y en dos segundos sabes si la calle de al lado ingresa el doble que la tuya. El País, elDiario.es y otros medios han convertido el último Atlas de Distribución de Renta de los Hogares del INE en un mapa de más de 33.600 secciones censales, cada una con unas 1.500 personas. El problema es que, más allá del morbo estadístico, sirve de radiografía para medir hasta qué punto está roto el equilibrio entre ricos y pobres. Spoiler: la clase media no existe. Cambio de renta al cruzar la avenida. La renta neta media por persona subió un 6,1% en 2024, hasta los 15.948 euros. Detrás de esa media hay un abismo: entre los municipios de más de 2.000 habitantes, Pozuelo de Alarcón lidera la tabla con 32.612 euros por habitante e Iznalloz (Granada) la cierra con 9.153, es decir, 3,56 veces menos. Con Iznalloz, El Palmar de Troya (Sevilla) y Albuñol (Granada) completan el podio inverso: los tres municipios con menor renta son andaluces. Ahora después explicamos por qué. Porque esta brecha dibuja formas distintas sobre cada ciudad. Madrid parte de un norte rico y un sur pobre, Sevilla en un este y un oeste ídem, y en Valencia o Zaragoza el centro gana más que la periferia. Según el análisis de El País, el 36% de las secciones de Madrid está en el decil más rico del país y solo el 7% en el más pobre; Sevilla está más polarizada, con un 19% en el decil más pobre y un 16% en el más rico. ¿Y Ceuta? El 30,4% de sus secciones está en el 10% de renta más baja de España y, a la vez, más de una de cada cinco figura entre las más altas. Quizña la riqueza media personal en el planeta se haya incrementado en un 10,8% durante 2025, pero no todos lo hemos divido en nuestras carnes. Barrios con nombre y apellidos. En lo más alto, El País cuenta 702 vecindarios con una renta mediana por unidad de consumo superior a 37.500 euros: 409 están en Madrid y Barcelona capitales y otros 166 en su entorno. Si se baja al código postal con los datos de la Agencia Tributaria, el barrio más rico vuelve a ser La Moraleja (Alcobendas), con 235.556 euros brutos de media por declarante, seguido de Ciudalcampo y Fuente del Fresno, en San Sebastián de los Reyes (145.046 y 139.369). Superan los 100.000 euros Pedralbes-Sarrià y Muntaner en Barcelona, Aravaca y Salamanca-Goya en Madrid, el centro de A Coruña (117.970) y el Pla del Remei de Valencia (105.805). En el otro extremo, entre los grandes municipios analizados, Torreblanca (Sevilla) registra 11.560 euros por declarante, unas veinte veces menos que La Moraleja. Le siguen Nou Alacant (Alicante), Cortijos de Marín (Roquetas de Mar), Carrús-Plaza Barcelona (Elche), el Sector Sur-Polígono del Guadalquivir (Córdoba) y Ciudad Jardín (Alicante), todos por debajo de los 20.000 euros. Entre los 896 vecindarios de menor renta del Atlas destacan Sevilla (59 secciones), Alicante (43) y Málaga (28). En Xataka Silenciosamente, la riqueza se está concentrando en manos de grandes propietarios. Y el mejor ejemplo está en Galicia Más allá del IRPF. Este mapa ignora bastantes cosas porque solo recoge lo declarado en el IRPF: no incluye economía sumergida, rentas no declaradas ni lo que se canaliza mediante sociedades interpuestas. Además, el INE recorta los extremos y no muestra rentas por hogar superiores a 167.076 euros ni inferiores a 20.000, de modo que muchas secciones comparten exactamente esa cifra. ¿Y qué pasa con la herencia? Tampoco todo lo que sube es “bienestar”. Entre 2019 y 2024, la renta aumentó en casi todas las secciones, pero en una de cada cinco no bastó para compensar una inflación acumulada del 18,8%: si se sigue gastando más que ganando, el poder adquisitivo se va por el sumidero. Y el Atlas mide ingresos, no patrimonio. Quien más tiene es quien menos aparece. Para encontrarlo hay que irse a otra estadística. Los nuevos ricos. Los datos de la Agencia Tributaria de 2024 cuentan otra historia. En España, los contribuyentes con más de 30 millones de patrimonio pasaron de 471 en 2013 a 1.023. En Andalucía, los declarantes con más de tres millones subieron de 662 a 1.099 en un año, un 66% más. Andalucía bonifica al 100% el impuesto de patrimonio por debajo de ese numerito, y 2024 fue el primer año en que el gravamen de grandes fortunas quedó integrado en el tributo autonómico, sin la opción de pagar a Hacienda que existía hasta 2023. La estadística tampoco desglosa ambos impuestos ni distingue entre “nuevos ricos”, ricos que se revalorizan o ricos que ahora declaran. De hecho, el total de declarantes con más de dos millones en la comunidad no sube (12.013 en 2023, 11.985 en 2024), mientras que Madrid, con un régimen parecido, suma 25.524. El titular nacional es robusto: el club de los grandes patrimonios crece. El salto andaluz conviene leerlo con cautela. Y los otros. En esa misma comunidad, el 43% de los menores está en riesgo de pobreza o exclusión social, el segundo dato más alto del país. UNICEF calcula que 586.900 niños andaluces (el 39,3%) están en riesgo de pobreza monetaria, un indicador que solo mide ingresos y por eso resulta más bajo que el anterior. En el conjunto de la población, la tasa de riesgo de pobreza y exclusión llega al 34,7%, unos tres millones de personas. Sin las transferencias del Estado, calcula EAPN, la tasa de pobreza rondaría el 52%. Las estadísticas oficiales no miden el “hambre” como tal. El indicador más cercano es el de no poder permitirse carne, pollo o pescado al menos cada dos días: en 2023 afectaba al 13,3% de los hogares andaluces con menores, el dato más alto de España, según la Plataforma de Infancia. En 2025, la media nacional bajó al 5,6% de los menores, unos 450.000 niños. La unidad (hogares frente a menores) y el año no coinciden, así que no son cifras comparables entre sí. Hay también una mejora que quiero citar: la tasa de riesgo de pobreza y exclusión en Andalucía bajó 0,9 puntos respecto a 2024, unas 67.000 personas menos. Y la infantil, 1,5 puntos. El total sigue pareciéndome abrumador en pleno 2026, también lo digo. ¿Cuántos pobres por cada rico? Es la pregunta más tentadora, si bien los datos no permiten responderla. Está claro: que haya más grandes patrimonios y siga habiendo tres millones de andaluces en riesgo de exclusión no demuestra que uno empobrezca al otro, pero sí habla de una economía que no reparte precisamente bien sus mejoras. La reparte tan mal que el concepto tecnofeudalismo nunca está fuera de lugar. Imágenes | Originales del increíble trabajo de Ainhoa Diez y Raúl Sánchez González En Xataka | Cuántos millonarios hay en España en 2026 En Xataka | Antes los millonarios se compraban relojes de 400.000 euros porque molaban. Ahora lo hacen porque no hay mejor inversión - La noticia ¿Cómo de ricos son tus vecinos? El mapa de la renta de los españoles, calle a calle fue publicada originalmente en Xataka por Isra Fdez .
