En diciembre de 2023, un equipo de investigadores encontró un pez en descomposición junto a la balsa de Melendo, un depósito de riego al noreste de Lebrija. Era un siluro y estaba a 12 kilómetros del cauce del Guadalquivir. No fue una sorpresa, pero solo porque seis meses antes el ADN ambiental de uno de los canales de riego que salen de esa balsa los había delatado. El cadáver era la confirmación de que algo se estaba moviendo, bajo el radar, por el río. La notica es que, casi tres años después, unos pescadores de Lebrija acaban de capturar varios ejemplares en los canales de la zona agrícola, justo a las puertas del parque nacional de Doñana. Hay muchas cosas que no sabemos con exactitud; lo que sí tenemos es que tenemos un problema. En Xataka Llevamos medio siglo contando que un alemán introdujo los siluros en el Ebro, pero eso es solo parte del problema: la historia del pez que se está comiendo España ¿Pero no lleva por allí más de una década? Sí, el siluro no es un recién llegado al Guadalquivir. El primero del que tenemos constancia se pescó en julio de 2011 en el embalse de Iznájar. Para 2015, ya se podía localizar en la rivera de Huelva. Parecían dos introducciones independientes. En 2021, encontramos un ejemplar de unos 100 kilos en la presa de Alcalá del Río y, en mayo de 2025, la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) anunció que había sacado de la Rivera tres juveniles de poco más de 30 centímetros. Es decir, el siluro lleva rondando el Bajo Guadalquivir muchos años. De hecho, cuando un equipo coordinado por la Universidad de Córdoba hizo el censo de peces del tramo bajo con ecosonda en 2023, localizó unos 200. Y de paso confirmó que la sal es el principal freno natural frente a esta amenaza. En los cientos de kilómetros de río que examinaron, el sonar solo dejó de ver siluros a partir de Coria del río donde el agua salobre establece una "barrera salina" que no pueden soportar. ¿Y cuál es la novedad en Lebrija? Lo interesante es que en Lebrija no se riega con agua del estuario, sino con agua que sale de la presa de Peñaflor y recorre hasta 150 kilómetros de canalizaciones, balsas y acequias. La pregunta es qué hace allí. Hasta donde sabemos no hay siluros en Peñaflor y la red de riego llega. ala marisma de Lebrija sin conectar con el Guadalquivir bajo. La única explicación plausible que manejan los investigadores es que (con intervención humana de algún tipo) el siluro se ha colado en la red. Y eso preocupa porque Doñana está al lado. A día de hoy, los investigadores ven muy probable que (más tarde o más temprano) el pez acabará llegando al parque "aprovechando grandes inundaciones que arrastren individuos aguas abajo". Se está intentando frenar esto, pero si entra por la puerta de atrás... el destrozo puede ser mucho más grande e inesperado. Imagen | Eike Römer En Xataka | El siluro se ha convertido en la gran pesadilla de los ríos españoles. Ahora tenemos un plan de defensa - La noticia Hemos encontrado siluros en una balsa de riego de Lebrija a 12 kilómetros del Guadalquivir. Nadie tiene ni la más remota idea de cómo han llegado ahí fue publicada originalmente en Xataka por Javier Jiménez .
Hemos encontrado siluros en una balsa de riego de Lebrija a 12 kilómetros del Guadalquivir. Nadie tiene ni la más remota idea de cómo han llegado ahí
En diciembre de 2023, un equipo de investigadores encontró un pez en descomposición junto a la balsa de Melendo, un depósito de riego al noreste de Lebrija. Era un siluro y estaba a 12 kilómetros del cauce del Guadalquivir. No fue una sorpresa, pero solo porque seis meses antes el ADN ambiental de uno de los canales de riego que salen de esa balsa los había delatado. El cadáver era la confirmación de que algo se estaba moviendo, bajo el radar, por el río. La notica es que, casi tres años después, unos pescadores de Lebrija acaban de capturar varios ejemplares en los canales de la zona agrícola, justo a las puertas del parque nacional de Doñana. Hay muchas cosas que no sabemos con exactitud; lo que sí tenemos es que tenemos un problema. En Xataka Llevamos medio siglo contando que un alemán introdujo los siluros en el Ebro, pero eso es solo parte del problema: la historia del pez que se está comiendo España ¿Pero no lleva por allí más de una década? Sí, el siluro no es un recién llegado al Guadalquivir. El primero del que tenemos constancia se pescó en julio de 2011 en el embalse de Iznájar. Para 2015, ya se podía localizar en la rivera de Huelva. Parecían dos introducciones independientes. En 2021, encontramos un ejemplar de unos 100 kilos en la presa de Alcalá del Río y, en mayo de 2025, la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) anunció que había sacado de la Rivera tres juveniles de poco más de 30 centímetros. Es decir, el siluro lleva rondando el Bajo Guadalquivir muchos años. De hecho, cuando un equipo coordinado por la Universidad de Córdoba hizo el censo de peces del tramo bajo con ecosonda en 2023, localizó unos 200. Y de paso confirmó que la sal es el principal freno natural frente a esta amenaza. En los cientos de kilómetros de río que examinaron, el sonar solo dejó de ver siluros a partir de Coria del río donde el agua salobre establece una "barrera salina" que no pueden soportar. ¿Y cuál es la novedad en Lebrija? Lo interesante es que en Lebrija no se riega con agua del estuario, sino con agua que sale de la presa de Peñaflor y recorre hasta 150 kilómetros de canalizaciones, balsas y acequias. La pregunta es qué hace allí. Hasta donde sabemos no hay siluros en Peñaflor y la red de riego llega. ala marisma de Lebrija sin conectar con el Guadalquivir bajo. La única explicación plausible que manejan los investigadores es que (con intervención humana de algún tipo) el siluro se ha colado en la red. Y eso preocupa porque Doñana está al lado. A día de hoy, los investigadores ven muy probable que (más tarde o más temprano) el pez acabará llegando al parque "aprovechando grandes inundaciones que arrastren individuos aguas abajo". Se está intentando frenar esto, pero si entra por la puerta de atrás... el destrozo puede ser mucho más grande e inesperado. Imagen | Eike Römer En Xataka | El siluro se ha convertido en la gran pesadilla de los ríos españoles. Ahora tenemos un plan de defensa - La noticia Hemos encontrado siluros en una balsa de riego de Lebrija a 12 kilómetros del Guadalquivir. Nadie tiene ni la más remota idea de cómo han llegado ahí fue publicada originalmente en Xataka por Javier Jiménez .
