El Gobierno del ultraderechista Abelardo de la Espriella confirmó este sábado 29 de agosto el fin de las conversaciones con varios grupos armados ilegales. Su antecesor, el izquierdista Gustavo Petro, había prometido un plan de "Paz total" para acabar con la violencia histórica en Colombia. Sin embargo, el derramamiento de sangre planteó un revés a su proyecto. De la Espriella ya había advertido en su investidura: "La opción del diálogo está completamente agotada".