El Gobierno de Panamá declaró el estado de emergencia nacional y anunció que destinará hasta 100 millones de dólares para atender los daños causados por el sismo, que dejó al menos 27 heridos y afectó cientos de viviendas y centros educativos. Más de un centenar de réplicas obligaron a parte de la población a pasar la noche en parques y calles.