Esta semana he venido a Shanghái para cubrir la presentación de los Vivo X500 Pro. Aprovechando el viaje, he tenido la oportunidad de visitar Wuzhen, un municipio situado a unos 120 kilómetros de la metrópoli y que se enmarca dentro de los "pueblos de agua", o lo que es lo mismo, aldeas con canales y puentes en lugar de calles. Al llegar, lo primero que pensé fue: ¿qué demonios hace esta especie de Venecia a miles de kilómetros de la original? Porque a Wuzhen se la conoce como la Venecia de China, pero no siempre fue así: antes, todo esto era una ciénaga inhóspita. Cientos de años después, e ingeniería hidráulica mediante, se ha convertido en esta preciosidad que es un auténtico imán para el turismo (al pueblo viejo se entra pagando entrada). Todas las fotos, por cierto, están hechas con el móvil de Vivo. Una ciénaga impracticable. Wuzhen es uno de los pueblos del agua más famosos y representativos, pero su origen dista mucho de lo que es ahora. Formalmente fundada en el año 872 d.C., durante la dinastía Tang, prosperó continuamente con las dinastías que llegaron después: Song, Yuan y Ming. Por aquel entonces era una importante fortaleza militar. Sin embargo, hace 1.400 años, la región que rodea Shanghái y Hangzhou era un delta pantanoso donde vivir era difícil porque estaba lleno de ríos y lagos. Más concretamente, hablamos de Jiangnan, en el curso bajo del Yangtsé y alrededor del lago Tai. Históricamente esta región anegada era poco apta para vivir o cultivar, ya que se inundaba con facilidad y apenas había tierra firme estable. No obstante, hay constancia de asentamientos humanos desde el Neolítico, hace unos 7.000 años. La solución: pólders. Precisamente esa combinación a priori favorable para asentarse como es el suelo fértil y agua abundante la que sentaría las bases del futuro de la zona para la agricultura y el comercio: el reto era aprender a vivir con tanta agua y sacarle partido. Quienes vivían en Jiangnan desarrollaron un sistema propio de pólders, esto es, parcelas de cultivo protegidas por diques, atravesadas por canales y reguladas con esclusas, lo que permitía drenar el agua y controlar las inundaciones. Este sistema continuó perfeccionándose durante generaciones, incluso después de la llegada del Gran Canal. Fue un éxito para desempeñar la agricultura y de qué manera: esta zona casi inhabitable se convirtió en una de las más prolíficas. Se especializó en arroz, seda y pesca. Las viviendas de la gente se construyeron literalmente a un palmo del agua, sobre y junto a ella. Una de las escenas más espectaculares de Wuzhen sucede cuando cae la noche, con los reflejos de las luces en el agua. Xataka El Gran Canal lo cambió todo. El auténtico punto de inflexión llegó con la construcción del Gran Canal Pekín-Hangzhou, que empezó en el siglo VII bajo la dinastía Sui, hace aproximadamente 1.400 años. Esta infraestructura artificial conecta el norte y el sur de China, tiene 1.776 kilómetros de longitud y es el canal artificial más largo del mundo. Gracias al Gran Canal, las aldeas agrícolas de Jiangnan pasaron a convertirse en nodos estratégicos de una autopista comercial en uso durante más de mil años: ese canal, hasta entonces al servicio de la agricultura, se volvió también una ventaja comercial diferencial. Y no solo eso: la zona quedó además conectada con la Ruta Marítima de la Seda, uno de los recursos y exportaciones más importantes de China a lo largo de su historia. Este canal permitía enlazar el interior de China con los puertos que daban salida a esa ruta. Las casas - tienda tenían embarcadero en la parte trasera para la carga y descarga. Xataka De aldea a emporio. A decir verdad, la aldea prosperó de la mano de su sistema de canales. Y la arquitectura hizo lo propio: los mercaderes construían casas tiendas - tienda con la fachada trasera apoyada sobre pilares de madera o piedra sobre el canal, lo que les permitía cargar y descargar la mercancía directamente con una barca, mientras que la fachada delantera daba a la calle. Wuzhen fue un enlave dentro de la ruta marítima de la seda en el interior. Xataka Ya no hay comercio o agricultura, pero hay turismo. Como otros municipios de la zona, Wuzhen decidió abrirse al turismo, si bien lo hizo tarde. Allá por 2001 las autoridades optaron por preservar el lugar en lugar de restaurarlo, lo que minimizó la presencia de tiendas de souvenirs y otros negocios claramente orientados al turismo (los hay, pero menos y con cierto gusto y armonía dentro de la arquitectura) como por ejemplo sucede en Zhouzhuang. Así, conserva más de cien puentes de piedra y buena parte de su trazado urbano original, lo que la ha convertido en candidata a Patrimonio de la Humanidad: desde 2008 figura en la Lista Indicativa de la UNESCO, el paso previo a una eventual declaración oficial. En Xataka | La primera red de tuberías de China tiene 4.000 años y algo revolucionario: se construyó sin necesidad de reyes ni nobles En Xataka | China lleva años vendiendo su mayor cascada a los turistas como un prodigio de la naturaleza. En realidad se alimenta con un tubo Portada | Xataka - La noticia Hace 1.400 años en Wuzhen solo había agua y barro: hoy es la Venecia de China. El Gran Canal la metió en plena Ruta de la Seda fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .
Hace 1.400 años en Wuzhen solo había agua y barro: hoy es la Venecia de China. El Gran Canal la metió en plena Ruta de la Seda
Esta semana he venido a Shanghái para cubrir la presentación de los Vivo X500 Pro. Aprovechando el viaje, he tenido la oportunidad de visitar Wuzhen, un municipio situado a unos 120 kilómetros de la metrópoli y que se enmarca dentro de los "pueblos de agua", o lo que es lo mismo, aldeas con canales y puentes en lugar de calles. Al llegar, lo primero que pensé fue: ¿qué demonios hace esta especie de Venecia a miles de kilómetros de la original? Porque a Wuzhen se la conoce como la Venecia de China, pero no siempre fue así: antes, todo esto era una ciénaga inhóspita. Cientos de años después, e ingeniería hidráulica mediante, se ha convertido en esta preciosidad que es un auténtico imán para el turismo (al pueblo viejo se entra pagando entrada). Todas las fotos, por cierto, están hechas con el móvil de Vivo. Una ciénaga impracticable. Wuzhen es uno de los pueblos del agua más famosos y representativos, pero su origen dista mucho de lo que es ahora. Formalmente fundada en el año 872 d.C., durante la dinastía Tang, prosperó continuamente con las dinastías que llegaron después: Song, Yuan y Ming. Por aquel entonces era una importante fortaleza militar. Sin embargo, hace 1.400 años, la región que rodea Shanghái y Hangzhou era un delta pantanoso donde vivir era difícil porque estaba lleno de ríos y lagos. Más concretamente, hablamos de Jiangnan, en el curso bajo del Yangtsé y alrededor del lago Tai. Históricamente esta región anegada era poco apta para vivir o cultivar, ya que se inundaba con facilidad y apenas había tierra firme estable. No obstante, hay constancia de asentamientos humanos desde el Neolítico, hace unos 7.000 años. La solución: pólders. Precisamente esa combinación a priori favorable para asentarse como es el suelo fértil y agua abundante la que sentaría las bases del futuro de la zona para la agricultura y el comercio: el reto era aprender a vivir con tanta agua y sacarle partido. Quienes vivían en Jiangnan desarrollaron un sistema propio de pólders, esto es, parcelas de cultivo protegidas por diques, atravesadas por canales y reguladas con esclusas, lo que permitía drenar el agua y controlar las inundaciones. Este sistema continuó perfeccionándose durante generaciones, incluso después de la llegada del Gran Canal. Fue un éxito para desempeñar la agricultura y de qué manera: esta zona casi inhabitable se convirtió en una de las más prolíficas. Se especializó en arroz, seda y pesca. Las viviendas de la gente se construyeron literalmente a un palmo del agua, sobre y junto a ella. Una de las escenas más espectaculares de Wuzhen sucede cuando cae la noche, con los reflejos de las luces en el agua. Xataka El Gran Canal lo cambió todo. El auténtico punto de inflexión llegó con la construcción del Gran Canal Pekín-Hangzhou, que empezó en el siglo VII bajo la dinastía Sui, hace aproximadamente 1.400 años. Esta infraestructura artificial conecta el norte y el sur de China, tiene 1.776 kilómetros de longitud y es el canal artificial más largo del mundo. Gracias al Gran Canal, las aldeas agrícolas de Jiangnan pasaron a convertirse en nodos estratégicos de una autopista comercial en uso durante más de mil años: ese canal, hasta entonces al servicio de la agricultura, se volvió también una ventaja comercial diferencial. Y no solo eso: la zona quedó además conectada con la Ruta Marítima de la Seda, uno de los recursos y exportaciones más importantes de China a lo largo de su historia. Este canal permitía enlazar el interior de China con los puertos que daban salida a esa ruta. Las casas - tienda tenían embarcadero en la parte trasera para la carga y descarga. Xataka De aldea a emporio. A decir verdad, la aldea prosperó de la mano de su sistema de canales. Y la arquitectura hizo lo propio: los mercaderes construían casas tiendas - tienda con la fachada trasera apoyada sobre pilares de madera o piedra sobre el canal, lo que les permitía cargar y descargar la mercancía directamente con una barca, mientras que la fachada delantera daba a la calle. Wuzhen fue un enlave dentro de la ruta marítima de la seda en el interior. Xataka Ya no hay comercio o agricultura, pero hay turismo. Como otros municipios de la zona, Wuzhen decidió abrirse al turismo, si bien lo hizo tarde. Allá por 2001 las autoridades optaron por preservar el lugar en lugar de restaurarlo, lo que minimizó la presencia de tiendas de souvenirs y otros negocios claramente orientados al turismo (los hay, pero menos y con cierto gusto y armonía dentro de la arquitectura) como por ejemplo sucede en Zhouzhuang. Así, conserva más de cien puentes de piedra y buena parte de su trazado urbano original, lo que la ha convertido en candidata a Patrimonio de la Humanidad: desde 2008 figura en la Lista Indicativa de la UNESCO, el paso previo a una eventual declaración oficial. En Xataka | La primera red de tuberías de China tiene 4.000 años y algo revolucionario: se construyó sin necesidad de reyes ni nobles En Xataka | China lleva años vendiendo su mayor cascada a los turistas como un prodigio de la naturaleza. En realidad se alimenta con un tubo Portada | Xataka - La noticia Hace 1.400 años en Wuzhen solo había agua y barro: hoy es la Venecia de China. El Gran Canal la metió en plena Ruta de la Seda fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .
