La isla habitada más pequeña de España apenas supera el medio centenar de vecinos durante buena parte del año. Sin embargo, tras más de una década de reivindicaciones, sus habitantes han decidido dar un paso poco habitual: iniciar los trámites para dejar de depender administrativamente de Alicante y gestionar ellos mismos su futuro. No buscan convertirse en un nuevo municipio, sino adaptar la administración a una realidad que solo conocen quienes viven rodeados de mar los 365 días del año. Una isla de 50 habitantes que quiere gobernarse a sí misma. Tabarca ha iniciado oficialmente el proceso para convertirse en una Entidad Local Menor, una figura que le permitiría asumir la gestión de parte de sus servicios sin depender tanto del Ayuntamiento de Alicante. La iniciativa cuenta con el respaldo mayoritario de sus vecinos, que llevan años reclamando una administración más cercana a las necesidades de un territorio aislado por el mar. Para una población que apenas ronda las 50 personas durante el invierno, la autonomía administrativa se ha convertido en una cuestión práctica más que simbólica. En Xataka Puerto Rico, comunidad autónoma 18: el viejo anhelo de una asociación para anexionar la isla a España Una isla cambia el significado de la distancia. Aunque Alicante se encuentra a apenas ocho millas náuticas, la separación es mucho mayor de lo que refleja un mapa. Tabarca solo tiene conexión por barco y, cuando el estado del mar obliga a cancelar los trayectos, sus habitantes pueden quedar incomunicados durante horas. Esa dependencia condiciona desde el abastecimiento y el transporte hasta la atención sanitaria o cualquier intervención urgente que requiera llegar desde tierra firme. El verano muestra una isla, el invierno revela otra. Durante julio y agosto desembarcan entre 3.000 y 5.000 visitantes al día atraídos por sus aguas transparentes y su casco histórico. Sin embargo, cuando termina la temporada turística, el silencio vuelve a apoderarse de sus calles. Permanecen abiertas solo algunas actividades, los vecinos vuelven a conocerse por su nombre y la isla recupera un ritmo pausado que poco tiene que ver con la imagen que conocen la mayoría de los turistas. Fotografía desde satélite del cabo de Santa Pola; Tabarca aparece en la esquina inferior derecha Diez años reclamando algo más que mejores servicios. La petición de autonomía no nació de un día para otro. La Asociación Tabarca Isla Plana lleva más de una década denunciando problemas relacionados con el transporte marítimo, el mantenimiento del patrimonio, la conservación del entorno y la lentitud administrativa. Los residentes sostienen que muchas decisiones se retrasan porque dependen simultáneamente del Ayuntamiento de Alicante, la Generalitat Valenciana y el Estado, un entramado que consideran poco eficaz para un territorio tan pequeño. No buscan levantar fronteras, sino ganar capacidad de decisión. El objetivo de los vecinos no pasa por crear un municipio independiente. Convertirse en Entidad Local Menor les permitiría disponer de una junta vecinal propia y un alcalde pedáneo con competencias sobre cuestiones cotidianas como la limpieza, el mantenimiento o la gestión de determinados recursos. No solo eso. También facilitaría el acceso directo a subvenciones y fondos públicos destinados a mejorar las condiciones de la isla. Un lugar diminuto con un enorme valor natural. Más allá de su patrimonio histórico, Tabarca alberga un ecosistema único. En 1986 se convirtió en la primera reserva marina de España gracias a la riqueza de sus fondos y a las praderas de posidonia que rodean la isla. Ese equilibrio ecológico explica tanto la transparencia de sus aguas como la necesidad de gestionar con cuidado un espacio donde, durante apenas unas semanas al año, la población se multiplica decenas de veces. En Xataka La disputa más larga es un misterio de 500 años. España sigue sin saber si le pertenecen unas tierras diminutas frente a Tenerife Gobernar una isla no es administrar un barrio. Para quien la visita, Tabarca es un destino de playas, murallas y restaurantes frente al mar. Sin embargo, para quienes viven allí todo el año, es un territorio donde cualquier decisión depende del estado del mar, de un barco y de administraciones situadas al otro lado del Mediterráneo. Quizás por ello, tras años de espera, sus habitantes han decidido intentar gobernar su propio destino desde la isla más pequeña habitada de España. Imagen | Maria Concetta D'Amore En Xataka | La edad media a la que los europeos nos vamos de casa, ilustrada en un mapa devastador para España En Xataka | La receta que aviva el independentismo de León frente a Castilla: despoblación, nostalgia y un precedente (function() { window._JS_MODULES = window._JS_MODULES || {}; var headElement = document.getElementsByTagName('head')[0]; if (_JS_MODULES.instagram) { var instagramScript = document.createElement('script'); instagramScript.src = 'https://platform.instagram.com/en_US/embeds.js'; instagramScript.async = true; instagramScript.defer = true; headElement.appendChild(instagramScript); } })(); - La noticia La isla habitada más pequeña de España ha iniciado un proceso inédito: sus 50 habitantes quieren independizarse fue publicada originalmente en Xataka por Miguel Jorge .