La semana pasada el programa GT3 de Lamborghini Squadra Corse sufrió un revés considerable tras Maximiliano Pablo sufrir un accidente en Norisring mientras competía en el DTM. El piloto de 26 años perdió el control de su Temerario GT3 y chocó contra estrelló contra Kelvin van der Linde, con el resultado de fractura de tibia y peroné en su pierna más una fractura de vértebra lumbar, lo que requirió operación y por supuesto necesita tiempo para recuperarse. Si bien el percance se originó por aceite en la pista, tanto el ADAC como SRO Motorsports han permitido que el Temerario GT3 sea modificado fuera del período de homologación, siendo el cambio más visible el ángulo del alerón trasero para mejorar la velocidad en línea recta. Pero tales cambios no llegarán a las unidades que compiten en Estados Unidos porque existe una gran disparidad en las especificaciones técnicas, aunque sea el mismo coche GT3. Y es que el Lamborghini Temerario GT3 que está en Estados Unidos, en manos de Pfaff Motorsports, está avanzando en otra dirección, sin tener comunicación con lo que se está realizando en Europa, a pesar de que todos los esfuerzos están orientados a alcanzar el mismo objetivo que es lograr un coche competitivo. Andrea Caldarelli, piloto de fábrica de Lamborghini asignado al Campeonato IMSA SportsCar, admitió que la información que posee Squadra Corse proveniente del DTM y del World Challenge Europa no resulta significativa para la clase GTD Pro por dos diferencias muy importantes en las especificaciones, la primera la constituyen los neumáticos, en Europa se utilizan los Pirelli P Zero y en Estados Unidos los Michelin Pilot Sport Pro, en tanto en la IMSA se aplica el Balance de Rendimiento según el aporte de los sensores de par, dispositivos que no se utilizan en competiciones afiliadas a SRO Motorsports. Si bien el Temerario GT3 de Pfaff Motorsport está lejos del rendimiento mostrado por el Huracán GT3 Evo 2, un quinto lugar en Laguna Seca y un segundo en Detroit es muestra de lo que el equipo ha podido lograr desde que el coche debutó en Sebring. Se espera que el equipo canadiense, tras la información que ha recopilado, promueva un nuevo cambio fuera del período de homologación, tras previa visita del Temerario GT3 a las instalaciones del WindShare, movimiento que será avalado por la IMSA, que también observa el rendimiento del coche en otras categorías. Desde Pfaff Motorsport han señalado que se han realizado varias pruebas desde el año pasado, la mitad de ellas utilizando el sensor de par y la otra sin el dispositivo, con las dudas que aún faltan por aclarar debido a que ahora la mecánica está basada en un motor V8 twin-turbo, lo que es novedoso para todos. En palabras de Andrea Caldarelli: El objetivo final es definitivamente ganar carreras. No iba a ser fácil, durante el desarrollo solamente utilizamos las especificaciones IMSA especificación en la última prueba. En realidad no podemos cruzar información, el coche es muy diferente en otra parte, los neumáticos también. No hay campeonatos de Europa que se ejecuten con los sensores de par, así que en el BoP todos estamos en un lugar diferente. Vía Sportscar365

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