Está previsto que para el venidero mes de diciembre, los días 12 y 13 en el circuito de Daytona, ingenieros y personal tanto del Campeonato IMSA SportsCar como de SRO Motorsports Group trabajen juntos hasta poder optimizar el Balance de Rendimiento a tal punto de que sea lo más compatible posible aunque la serie estadounidense utilice sensores de par para implementar el suyo y la estructura de Stéphane Ratel no lo haga. Se entiende que en la evaluación conjunta se van a considerar otros aspectos particulares tales como la diferencia de neumáticos ya que en las clases GTD Pro y GTD se utilizan los Michelin Pilot Sport Pro GT H1+ en tanto en las series avaladas por Ratel se emplean los compuestos Pirelli P Zero. El objetivo es llegar a la próxima edición de las 24 Horas de Daytona con un Balance de Rendimiento adecuado para aquellos equipos que provienen de otras categorías y solamente viajan a Norteamérica a disputar pruebas específicas. Para John Doonan, presidente de la IMSA, es necesario tener toda la información disponible sobre los fabricantes de GT3 y las especificaciones de sus coches antes de implementar el primer BoP de la temporada. Esta prueba, que parte de una iniciativa conjunta, se estableció para contribuir al área técnica de ambas organizaciones debido a que la primera gran prueba para los GT3 ocurre en Daytona en el mes de enero, allí buena parte de los fabricantes participan en las clases GTD Pro y GTD, en tanto las primeras evaluaciones de SRO Motorsports Group se realizan entre los meses de febrero y marzo en Europa, donde también cada fabricante debe estar presente. Con esta nueva metodología, las pruebas conjuntas en diciembre, la carrera de Daytona en enero y la evaluación de SRO en febrero, se espera una actualización más eficiente en lo que respecta a los GT3 a nivel mundial, aunque la clase LMGT3 del WEC sea regulada por la FIA y allí se utilicen neumáticos Goodyear. Doonan admite que si bien las divisiones GTD Pro y GTD ofrecen un gran espectáculo, es SRO Motorsports el organismo que creó el concepto GT3 y lo popularizó en las carreras, por tal razón considera que no se puede ir en contra de sus regulaciones implementando un sistema alejado de su filosofía. Si Stéphane Ratel y su personal están dispuestos a ayudar para construir una clase GT3 más globalizada, no tendrá inconvenientes en aportar lo que sea necesario porque se van a beneficiar todos. Otro de los objetivos de esta alianza estratégica es probar los coches nuevos o las actualizaciones Evo con bastante antelación y bajo todas las condiciones para poder determinar cuál es su ventana de rendimiento óptimo y de esta manera mantenerla bajo control en todos los escenarios donde estén presentes la IMSA y SRO Motorsports. En palabras de John Doonan: En las pruebas participarán pilotos no afiliados a los fabricantes y se van a recopilar datos sobre comportamiento con neumáticos nuevos, usados, de la pasada temporada, con distintas configuraciones de chasis, camber, caster, altura, posición de los alerones, gama completa de control de tracción, todos los diferentes mapas de motor. Prácticamente haremos otro libro de datos para ayudar a iniciar la temporada con otra información que nos ayudará a conseguir un Balance de Rendimiento más justo. Vía Sportscar365