El Campeonato Mundial de Resistencia llegó a su última fecha y este mismo mes se deben inscribir los pilotos y equipos que participarán la próxima temporada, situación que tiene a Philippe Sinault, jefe de Signatech, preocupado porque tras el fracaso de la negociación con Geely para continuar en la clase Hypercar con los Alpine A424, el margen de maniobra es mínimo y ante la posibilidad de quedarse sin competir el año que viene, y por lo tanto se presente una quiebra financiera o el éxodo de personal importante hacia otros equipos, Sinault medita la opción de regresar a la clase LMP2 en tanto sigue esperando por la decisión que tomará el Grupo Renault con su participación del equipo. No está fácil bajar a segunda división de manera forzada, pero sin duda es preferible mantenerse visible mientras espera otra oportunidad a desaparecer de una vez. Antes de pasar a ser el equipo oficial de Alpine en la clase Hypercar, Signatech llegó a ser uno de los mejores equipos en la clase LMP2 llegando a ganar las 24 Horas de Le Mans en tres ocasiones. Cuando todo parecía prometedor para el equipo, Renault cambió de dirección en lo que respecta al deporte motor y el programa de resistencia fue sacrificado, al igual que la división de motores de alto rendimiento que fue adquirida por el Grupo Dumarey. Ahora Sinault admite que sus opciones son muy limitadas porque si bien realizó conversaciones con varios fabricantes para operar el programa Alpine de forma privada, la mayoría se quedaron en palabras por diversos motivos. Hasta finales de este mes se espera por la decisión de Sinault, que debe de igual manera disponer de los recursos para asegurar su regreso a la clase LMP2, en tanto formaliza su ausencia de la clase Hypercar por ausencia de fondos para mantenerse operativo. Alberga algunas esperanzas de que se presente un milagro y pueda seguir participando en el WEC, pero también entiende que la retirada de Geely de la mesa de negociación no es una buena publicidad para negociar el programa. La prioridad para Signatech es retener a la mayoría de su personal más calificado entre ingenieros, mecánicos y pilotos porque sin ellos iniciar otro proyecto será más complicado. El equipo debe mantenerse unido y activo para evitar su desaparición, panorama que no contempló Sinault cuando decidió vender el 49% de la propiedad del equipo a Renault ya que con su 51% no puede hacer mayores planes si del otro lado no existe inversión alguna. Justamente este punto fue el que sentenció el trato con Geely puesto que el fabricante chino no estaba interesado en adquirir una estructura como Signatech y menos por lo que pagó Renault por ella, un precio que buscaba asegurar una estabilidad financiera a largo plazo que nunca llegó. En palabras de Philippe Sinault: Seguimos luchando, todavía tenemos hasta el final de este mes para encontrar una solución. Estábamos listos para continuar con Geely en la clase Hypercar y ellos tomaron otra decisión, no es mi Trabajo comentar sobre eso. Sin duda era una muy buena Opción. Es el único camino para mantener el programa vivo y en un alto nivel de rendimiento. El personal es muy fuerte y confío en que vamos a encontrar un proyecto fuerte para continuar juntos. Vía Motorsport Total
Signatech analiza la opción de retornar a la clase LMP2 para evitar desmantelar el equipo
El Campeonato Mundial de Resistencia llegó a su última fecha y este mismo mes se deben inscribir los pilotos y equipos que participarán la próxima temporada, situación que tiene a Philippe Sinault, jefe de Signatech, preocupado porque tras el fracaso de la negociación con Geely para continuar en la clase Hypercar con los Alpine A424, el margen de maniobra es mínimo y ante la posibilidad de quedarse sin competir el año que viene, y por lo tanto se presente una quiebra financiera o el éxodo de personal importante hacia otros equipos, Sinault medita la opción de regresar a la clase LMP2 en tanto sigue esperando por la decisión que tomará el Grupo Renault con su participación del equipo. No está fácil bajar a segunda división de manera forzada, pero sin duda es preferible mantenerse visible mientras espera otra oportunidad a desaparecer de una vez. Antes de pasar a ser el equipo oficial de Alpine en la clase Hypercar, Signatech llegó a ser uno de los mejores equipos en la clase LMP2 llegando a ganar las 24 Horas de Le Mans en tres ocasiones. Cuando todo parecía prometedor para el equipo, Renault cambió de dirección en lo que respecta al deporte motor y el programa de resistencia fue sacrificado, al igual que la división de motores de alto rendimiento que fue adquirida por el Grupo Dumarey. Ahora Sinault admite que sus opciones son muy limitadas porque si bien realizó conversaciones con varios fabricantes para operar el programa Alpine de forma privada, la mayoría se quedaron en palabras por diversos motivos. Hasta finales de este mes se espera por la decisión de Sinault, que debe de igual manera disponer de los recursos para asegurar su regreso a la clase LMP2, en tanto formaliza su ausencia de la clase Hypercar por ausencia de fondos para mantenerse operativo. Alberga algunas esperanzas de que se presente un milagro y pueda seguir participando en el WEC, pero también entiende que la retirada de Geely de la mesa de negociación no es una buena publicidad para negociar el programa. La prioridad para Signatech es retener a la mayoría de su personal más calificado entre ingenieros, mecánicos y pilotos porque sin ellos iniciar otro proyecto será más complicado. El equipo debe mantenerse unido y activo para evitar su desaparición, panorama que no contempló Sinault cuando decidió vender el 49% de la propiedad del equipo a Renault ya que con su 51% no puede hacer mayores planes si del otro lado no existe inversión alguna. Justamente este punto fue el que sentenció el trato con Geely puesto que el fabricante chino no estaba interesado en adquirir una estructura como Signatech y menos por lo que pagó Renault por ella, un precio que buscaba asegurar una estabilidad financiera a largo plazo que nunca llegó. En palabras de Philippe Sinault: Seguimos luchando, todavía tenemos hasta el final de este mes para encontrar una solución. Estábamos listos para continuar con Geely en la clase Hypercar y ellos tomaron otra decisión, no es mi Trabajo comentar sobre eso. Sin duda era una muy buena Opción. Es el único camino para mantener el programa vivo y en un alto nivel de rendimiento. El personal es muy fuerte y confío en que vamos a encontrar un proyecto fuerte para continuar juntos. Vía Motorsport Total
